piedad bonnett
a lo lejosNo insistas. Alguien allá a lo lejos está matando el sueño. / Alguien destaza el corazón del tiempo. / Alguien allá a lo lejos acaba con él mismo.
abismosPorque eres ave que girando en rebeldía / desafía la bruma / la ardua noche / haciéndola más honda y más oscura / y más inmenso el mar / porque eres nave y náufrago a la vez / sin velas y sin anclas / solitario
ahoraPorque ahora paso mi mano sobe el envés de las hojas y sé leer su alfabeto / y si cierro los ojos oigo correr un río y es tu voz que despierta / porque mi cuerpo comienza ahora en ti y acaba más allá
ahora que ya no soy más jovenAhora que ya remonto la mitad del camino de mi vida, / yo que siempre me apené de las gentes mayores, / yo, que soy eterna pues he muerto cien veces, de tedio, de agonía, / y que alargo mis brazos al so
armoníaOyecómoseamanlostigre / ysellenalaselvaconsushondosjadeos / yserompelanocheconsusfierosrelámpagos. / Miracómogiranlosastrosenlaeterna / danzadelaarmoníaysusilencio / sepuebladesusurrosvegetales. / Huelelaespe
asedioNo me culpes. / Por rondar tu casa como una pantera / y husmear en la tierra tus pisadas. / Por traspasar tus muros, / por abrir agujeros para verte soñar. / Por preparar mis filtros vestida de hechichera, /
canción (nunca fue tan hermosa la mentira)Nuncafuetanhermosalamentira / comoentuboca,enmedio / depequeñasverdadesbanales / queerantodo / tumundoqueyoamaba, / mentiradesprendida / sinafanes,cayendo / comolluvia, / sobrelaoscuratierradesolada. / Nuncatandulc
canción del sodomitaHabrá una grandísima peste… / Éxodo, 9,3. / Han izado el amor. Lo están clavando / coronado de ortigas y de cardos. / Le han cortado las manos, han echado / sal y azufre en sus pálidos muñones. / Ah, mi joven
canciones de ausencia1 / Aquí dijiste… / Aquí dijiste: / «son hermosos / los ojos húmedos de los caballos». / Y aquí: «me encanta el viento». / Desando yo tus pasos, revivo tus palabras. / Y te amo en la baldosa que pisaste, / en la
certeza«Siempre hay paz en la certeza…» / Truman Capote / Hasta el fondo del vaso / desde tu oscuro fondo / caían las palabras / difíciles / amargas / caían como gotas espesas y brillantes / que iba sorbiendo el tiempo /
confesiónParatusojos / quisierayobeberelaguadulceazogue, / yamanecercubiertadepolvosdemetales / comounajovenfaraonamuerta. / Robarlesucoloralosalmendros, / yhundiéndomeenellodoferozdelospantanos / lustrarmidesnudez / pa
de círculo y cenizaTubocavieneamí,sólotuboca. / Vienevolando, / libéluladesangre,llamarada / queenciendeéstaminochedeceniza. / Todalasaldelmarhabitaenella, / todoelrumordelmar, / todalaespuma. / Bocaparalosbesosdibujada, / dondedue
del reino de este mundoHablo / de la muchacha que tiene el rostro desfigurado por el fuego / y los senos erguidos y dulces como dos ventanas con luz, / del niño ciego al que su madre le describe un color / inventando palabras, /
desolaciónEse sonar de aldabas me levantó del sueño, / sobresaltó mi corazón dormido. / Cuánto ruido trajiste a esta casa: / Qué músicas extrañas, / qué silencios no oídos. / Todos los corredores se poblaron de ti / y
el forasteroOtra vez ha llegado el arrogante amor sin anuncio / y se ha instalado aquí / donde tu nombre comienza a ser un árbol / que me da sombra con sus siete letras / sin permiso sin prisa -con un rostro tan nuev
en consideración a la alegríaAquéllorar,medigo, / todoestabaprevisto / memuerdolasfalanges / losasombrosporqué / mirolaluna / ajenaysolaysobriaensutalante / sidesdesiempre / desdeelnacer,desdeelmorir,yencadahora / pacientementecreceelhilo,cr
intentamosIntentamos. / Alguno descubrió / entre el hollín y el polvo una marmaja, / o en noches muy oscuras un resplandor lejano. / ¡Tanto sueño perdido, / tanta esperanza rota, / tanto para tan poco / y tanta pena! / Y a
laberintoCondenada a ser sombra de tu sombra, / a soñar con tu nombre en cada madrugada. / Por la ventana abierta un olor errabundo / de vida, -¿y tú en que calle?- / un temblor en la luz, / el llanto de algún niño.
paisajeEl sol de mediodía, su luz sonámbula, / el recio azul del cielo tirante y sordo, / el aire y su ondulante resplandor de hojalata, / las vacas tardas, tontas, en el verde infinito, / y las moscas zumbonas,
por el camino de tu lengua yo podría llegarPor el camino de tu lengua yo podría llegar / hasta la negra Abisinia / o cabalgar hasta Bengala o Nankin / porque ella es sabia como un viejo maestro que / enseña sobre el cielo / las rutas de los pálidos
reliquiasTías siempre observadas / por aquel laberinto de retratos, / con sus piernas de pájaro enredadas / en ovillos de lanas de colores. / Un camafeo guarda los cabellos / que el afán de la muerte ha desteñido. / T
romanceEscucha, amor, / ¡viene la muerte avisando! / Oye entre las duras piedras / su rumor. / Viene la muerte al galope / silenciosa y embozada. / Calla y en tu corazón / escucharás sus pisadas. / Viene la muerte enred
saqueoComo un depredador entraste en casa, / rompiste los cristales, / a piedra destruiste los espejos, / pisaste el fuego que yo había encendido. / Y sin embargo, el fuego sigue ardiendo. / Un cristal me refleja
señalesLa luna brilla con ese furor ciego / que es señal inequívoca / de que ha llegado el tiempo fértil del sacrificio. / Huele a la piel rayada de los tigres, / a orquídea que se abre, / al humus que comienza a
soledades (exacto y cotidiano)Exacto y cotidiano / el cielo se derrama como un oscuro vino, / se agazapa a dormir en los zaguanes, / endurece los patios, los postigos, / enciende las pupilas de los gatos. / En las mezquinas calles minuc
tu boca viene a mí, solo tu bocaTu boca viene a mí, solo tu boca. / Viene volando, / libélula de sangre, llamarada / que enciende ésta mi noche de ceniza. / Toda la sal del mar habita en ella, / todo el rumor del mar, / toda la espuma. / Boca