pedro granados
cartagena de indiasAquí me tienes / otra vez disponible / al poema. / Sentado en un lugar ideal / esperando el poema. / Un lugar ideal y tranquilo / entre el ir y venir de la gente / y el poema no viene. / En este sábado por la tar
confrontado ante la poesíaConfrontado ante la poesía / y ante mí mismo. Hondos / costados los del mar. Oscuros / sus sobresaltos. / Una herbívora gaviota lo sobrevuela, / me sobrevuela. / Confrontado con mis seres queridos, / con mis qu
contra el secretoContra el secreto / de la interpretación. Lloro. / Hace días. Hace tiempo / que llorar quería. / Tanto tiempo que no entiendo. / Tantas horas que constituyen / ahora mismo mis pasos. / Mi cara de perro asomándo
en vez de moscasEn vez de moscas, lagartijas; / en vez de polillas, murciélagos; / en vez de hormiguitas, hormigotas. / Así es mi habitación, aquí, / en Santa Cruz de la Sierra. / Y sin embargo, uno a todo se adapta. / Y el
estás muertoEstás muerto. Muertísimo. / Hecho todo un cadáver. / No lo niegues. / Muertos tus recuerdos. / Muerto el amor / desde hace mucho tiempo. / Mano que se abre / y exhibe las entrañas. / Mano que se cierra / y escribe.
hojita delicadaHojita delicada / de papel. Lacerada hermana. / Sobreviviente. Anónima. / Fría sobre el vidrio / de este escritorio. Cerrada. / Evasiva muchacha que en día. / Muchacho que un día. / Violentada. Presa. Rota. / Con
madreselvas para martín adánAhora que somos / sombra y paso, / mirada y desvío, / sermón y pecado. / Ahora que el mudo muda / por enésima vez de expresión / y hecha humo la impasible chimenea. / Ahora que quizá rubricarías / como hace ya al
manoliManoli, atravesando una calle –yendo hacia la Renfe– me vi / reflejado de cuerpo entero en la vidriera de un bar. Me miré como / me vería mi madre. Una mirada como diciendo hijo pero qué / viejo te has