pavel oyarzún díaz
bienvenida la poesía del futuroBienvenida sea la poesía del futuro. / Esa poesía que reventará como una flor / en plena calle, / o como un cadáver después de varios días. / Bienvenida sea la poes
la dimensión perdida de la patagoniaAntes de la república / y del himno nacional. / Antes de los decretos / y la constitución política. / Antes de los colonizadores del sur de Chile / y de los primeros
la orillaA mi madre, Inés Díaz Sotomayor / Arrojados de la infancia / lugar de ninguna muerte verídica / pierdo los ojos en el intento, / con la cabeza vuelta. / Volver la vis
los niños del parqueEllos no tienen buenas costumbres. / Ellos no tienen buenos instintos. / Ellos no aman a la patria, / ni respetan el himno nacional. / Ellos no creen realmente en l
negación del surDías inquietantes le esperan a esta / poesía mía / Días del instinto abierto hacia el vacío / y las ferocidades. / Días de la estampida enceguecida, / y del desbande
regreso al barEn memoria de Rolando Cárdenas / Regresar al bar como a un vientre, / y a la primera tibieza que nos recibió / y que alguna vez, seguramente, nos pareció eterna. /
todas iban a ser reinasY heredaron la ciudad de noche. / Las calles del centro. / La salida de los cines. / Los estacionamientos, / y los paraderos de micros. / Los jardines de la plaza. / La