paul valéry
el bosque amigoEn las sendas pensamos cosas puras, / uno al lado del otro, fugitivos, / cogidos de la mano, y pensativos / en medio de las flores más oscuras. / Íbamos solos, como enamorados, / entre la verde noche del se
el cementerio marino¡Oh alma mía, no aspires a la vida inmortal, / pero agota toda la extensión de lo posible. / Pindaro, Píticas III. / Calmo techo surcado de palomas, / palpita entre los pinos y las tumbas; / mediodía puntua
encantamientoVierte la luna débil sus albores sagrados / como una basquiña ,de vaporoso argento / sobre moles de mármol que cruza el soñoliento / paso de alguna virgen en velos nacarados. / A los cisnes sedeños que ab
esbozo de una serpienteSobre aquel árbol la brisa acuna / A la víbora que yo vestí; / Una sonrisa le horada el diente / Y nos aclara sus apetitos / En el Jardín donde arriesga y ronda, / Y en el triángulo mío de esmeralda / Saca su
helena¡Azul! Soy yo. Regreso de lúgubres canteras / a ver el mar lanzando sus escalas sonoras, / y al filo de los remos de oro, en las auroras, / zarpando de su rada nocturna las galeras. / Mis manos solitarias
la dormeuse¿Qué secreto mi amiga quema bajo tu pecho? / ¿A través de tu rostro huele el alma de una flor? / ¿De qué vano alimento tu cándido calor / hace aquel puro brillo que te alumbra en tu lecho? / Sueños, respi
lo siento, amor, pero no, no son floresLo siento, amor, pero no, no son flores, / rosas no son, ni crespos crisantemos, / son versos que imaginan que me amas, / versos sin más, tontos como las lágrimas. / Lo siento, amor, no son flores, tampoc
los pasosPasos nacidos de un silencio / tenue, sagradamente dados, / hacia el recinto de mis sueños / vienen tranquilos, apagados. / Rumores puros y divinos, / todos los dones que descubro / -¡oh blandos pasos reprimi
los pasos (otra versión)Tus pasos, / por el silencio creados, / avanzan santa, lentamente, / hacia el lecho de mi impaciente vigilar, / fríos, callados. / Queridos, / adorados pasos mudos, / que sin oír mis ansias adivinan, / ¡Qué regal
poesíaCon sorpresa y emoción, / una boca que bebía / del seno de la Poesía / dijo, apartando el plumón: / ¡Oh mi madre Inteligencia / de quien el dulzor fluyó! / ¿Cuál extraña negligencia / ahora tu seno secó? / Sobre
una tarde adornada de palomas sublimesUna tarde adornada de palomas sublimes / la doncella suavemente se peina al sol. / Roza en la onda al nenúfar con su pie de arrebol / y entibia sus dos manos errantes y morosas / tendiendo hacia el ocaso
¡querido veneno mío…¡Querido veneno mío, / todo, todo en ti, la carne, / la profunda cabellera, / la Venus de tu garbeo / y la Psique de tu espíritu, / y el corazón que me entiende, / que parece responderme, / todo en ti, todo me