paul celan
a una y otra manoA una y otra mano, allí / donde me crecían las estrellas, lejos / de todos los cielos, cerca / de todos los cielos: / ¡Cómo / se vela allí! ¡Cómo / se nos abre el mundo a través / de nosotros! / Tú estás / donde tu
alabanza de lo lejanoEn el venero de tus ojos / viven las redes de los pescadores de la mar errabunda. / En el venero de tus ojos / el mar mantiene su promesa. / En ella arrojo yo, / un corazón que entre los hombres ha morado, /
aquíAquí -es decir, aquí donde la flor del cerezo quiere ser más negra que allí. / Aquí -es decir, esta mano que le ayuda a serlo. / Aquí -es decir, aquel barco en el que remonté el río de arena: / amarrado
argumentum e silentioA la cadena atada / entre oro y olvido: / la noche. / Ambos quisieron prenderla. / Ambos consintió en su hacer. / Pon, / pon también ahora allí lo que quiere / albear del crepúsculo junto a los días: / la palabra
asísNoches de Umbría. / Noches de Umbría con la plata del címbalo y de las hojas del olivo. / Noches de Umbría con el canto que hasta aquí trajiste. / Noches de Umbría con el canto. / Mudo cuanto ascendió a l
bisiestos siglosBisiestos siglos, bisiestos / segundos bisiestos / nacimientos, novembreantes, bisiestas / muertes, / en automáticos panales archivados / bits / on chips / El poema-menorá de Berlín, / (¿inasilado, in- / archivado,
canción a una dama en la sombraCuando la Taciturna llegue y decapite los tulipanes, / ¿Quién saldrá ganando? / ¿Quién saldrá perdiendo? / ¿Quién se asomará a la ventana? / ¿Quién pronunciará primero su nombre? / Alguien que es portador d
ciégate para siempreCiégate para siempre: / también la eternidad está llena de ojos- / allí / se ahoga lo que hizo caminar a las imágenes / al término en que han aparecido, / allí / se extingue lo que del lenguaje / también te ha
coagulaTambién tu / herida, rosa. / Y la astada luz / de tus búfalos rumanos / en lugar de una estrella / sobre el lecho de arena, / en el émbolo que habla, / el superrojoceniciento.
con todos los pensamientos me fuiCon todos los pensamientos me fui / fuera del mundo: allí estabas tú, / mi sosegada, mi abierta, y- / nos recibiste. / ¿Quién / dice que se nos murió todo / cuando se nos quebraron los ojos? / Todo despertó, to
coronaEn mi mano el otoño come su hoja: somos amigos. / Extraemos el tiempo de las nueces y le enseñamos a caminar: / regresa el tiempo a la nuez. / En el espejo es domingo, / en el sueño se duerme, / la boca dic
cristalNo busques en mis labios tu boca, / ni en la puerta al extraño, / ni en el ojo la lágrima. / Siete noches más arriba / pasa el rojo hacia el púrpura, / siete corazones más adentro / insiste la mano en la puer
cualquier piedra que levantesCualquier piedra que levantes- / desnudas / a los que piden la salvaguardia de las piedras: / desnudos / renuevan el entramado desde hoy. / Cualquier árbol que abatas- / armas / el lecho en donde / las almas nuev
de oscuridad en oscuridadAbriste los ojos -Veo vivir mi oscuridad. / La veo hasta el fondo: / aún allí es mía y vive. / ¿Traslada como tal a la otra orilla? ¿Se despierta al hacerlo? / ¿De quién es esta luz que sigue mi paso, / par
de viajeHay una hora que hace del polvo tu escolta, / de tu casa en Paris, lugar de sacrificio de tus manos, / de tu ojo negro, el más negro ojo. / Hay una estancia donde un tiro de caballos se detiene para tu
elogio de la lejaníaEn la fuente de tus ojos / viven las redes de los pescadores de la mar del extravío. / En la fuente de tus ojos / el mar cumple su promesa. / Aquí arrojo yo, / un corazón que se detuvo entre los hombres, / mi
esa únicaEsa única / noche / de estrellas / propias. / Enhebrada de aliento de cenizas / hora va, hora viene, / por el sombreado de los párpados / de ojos cerrados de sueño, / reafilados / en almas / finas como flechas, / enmud
estabaEstaba / la pizzca de higo en tu labio, / estaba / Jerusalén a nuestro alrededor, / estaba / el aroma de los pinos albares / sobre el barco danés que regraciamos, / yo estaba en ti.
fuga de la muerteNegra leche del alba la bebemos al atardecer / la bebemos a mediodía y en la mañana y en la noche / bebemos y bebemos / cavamos una tumba en el aire no se yace estrechamente en él / Un hombre habita en la
había tierra en ellosHabía tierra en ellos y / cavaban. / Cavaban y cavaban y pasaba así / el día y pasaba la noche. No alababan a Dios / que, según les dijeron, quería todo esto, / que, según les dijeron, sabía todo esto. / Cava
habla también túHabla también tú / sé el último en hablar, / di tu decir. / Habla- / Pero no separes el No del Sí. / Y da a tu decir sentido: / dale sombra. / Dale sombra bastante, / dale tanta / cuanta en torno de ti tú sabes ext
los años de ti a míDe nuevo se ondula tu cabello cuando lloro. Con el azul de tus ojos / cubres la mesa de nuestro amor: un lecho entre verano y otoño. / Bebemos lo criado por alguien que no era yo, ni tú, ni un tercero
los cántarosEn las largas mesas del tiempo / beben los cántaros de Dios. / Beben hasta el fondo los ojos de los videntes y / los ojos de los ciegos, / los corazones de las sombras imperantes, / la mejilla hundida de la
mandorlaEn la almendra -¿qué hay en la almendra? / La Nada. / La Nada está en la almendra. / Allí está, está. / En la Nada -¿quién está? El Rey. / Allí está el Rey, el Rey. / Allí está, está. / Bucle de judío, no llega
marianneSin lilas, tu cabello, tu cara, cristal de espejo. / De ojo en ojo pasa la nube, como Sodoma hacia Babel: / como fronda destroza la torre y brama en redor del zarzal de azufre. / Entonces te brinca un r
no es yaNo es ya / esa / gravedad, cayendo / a veces contigo / en la hora. / Es otra. / Es el peso que retiene el vacío / que iría / contigo. / Como tú, no tiene nombre. Tal vez / seáis lo mismo. Tal vez / un día también tú me
no obres de antemanoNo obres de antemano, / no envíes nada fuera, / mantente / dentro: / transfundido de nada, / libre de cualquier / plegaria, / sutilmente acordado según / la pre-inscripción / insuperable, / yo te acojo / en lugar de to
oí decir que en el aguaOí decir que en el agua / hay una piedra y un círculo / y sobre el agua una palabra, / que pone el círculo en torno a la piedra. / Yo miré mi álamo descender hacia el agua, / miré cómo su brazo se alargó ha
que seas como túQue seas como tú, siempre. / Stant vp Jherosalem inde / erheyff dich *. / También quien cortó la ligazón contigo, / inde wirt / erluchtet** / la anudó de nuevo, en la remembranza / trozos de fango tragué, en la
reja de lenguajeRedondez del ojo entre los barrotes. / El párpado, animal ciliar, / boga hacia arriba, / deja libre una mirada. / Iris, nadadora, sin sueños, sombría: / el cielo, gris-corazón, ha de estar cerca. / Sesgada, e
salmoYa nadie nos moldea con tierra y con arcilla, / ya nadie con su hálito despierta nuestro polvo. / Nadie. / Alabado seas, Nadie. / Queremos por tu amor / florecer / contra / ti. / Una nada / fuimos, somos, seremos, /
shibbolethJunto a mis piedras / crecidas bajo el llanto / tras las rejas, / me arrastraron / al medio del mercado, / allá, / donde se iza la bandera, a la que / no he prestado nunca juramento. / Flauta, / flauta doble en la
sueño y sustentoEl aliento nocturno es tu sábana, / la tiniebla se acuesta a tu lado. / Los tobillos te roza, las sienes; / te despierta a la vida y al sueño, / te rastrea en el verbo, / en el deseo, en las ideas, / duerme c
tardío y profundoMaligna como palabra de oro esta noche comienza. / Comemos las manzanas de los mudos. / Hacemos un trabajo que bien puede dejarse a su fortuna; / en pie permanecemos en el otoño de nuestros tilos, como
tenebraeEstamos próximos, Señor, / próximos y apresables. / Ya apresados, Señor, / uno en otro enzarzados, como / si la carne de cada uno de nosotros fuese / tu carne, Señor. / Ora, Señor, / invócanos, / estamos próximos
toda la vidaLos soles del sueño ligero son azules como tu cabello una hora antes del amanecer. / También ellos crecen rápido como la hierba sobre la tumba de un pájaro. / También los enreda el juego que jugamos c
tu cabello sobre el marTambién tu cabello vuela sobre el mar con el enebro dorado. / Con él se vuelve blanco, entonces lo tiño de azul-piedra: / el color de la ciudad donde al final fui arrastrado hacia el sur… / Con jarcias
tú con la palabra que yo dijeTú con la palabra que yo dije, / tú con tu silencio, / tú contigo misma / en el mundo su- / bi- / da, / tú mi amor: / perdida, extra- / viada, una / y ora vez / regresada en el dolor: es / tarde. / Ayúdame, / ayúdate, / ayud
tubinga, eneroA la ceguera per- / suadidos ojos. / Su -«un / enigma es / manantía pureza»- su / recuerdo de / flotantes hölderlinianas torres en / un vuelo circular de gaviotas. / Visitas de carpinteros ahogados con / estas
una hoja sin árbol¿Qué tiempo es éste / en el que una conversación / es casi un crimen / porque incluye / tantas cosas explícitas?