País Poema - Autores

paloma palao

aprendo un camino para tu pestaña
Aprendo un camino para tu pestaña: luz / abierta que no se desboca. / Acudo / a la razón: todo niega / la posibilidad de ser de nuevo / carne en la conjunción de tu m
cansa la voz, que se deshace en pan
Cansa la voz, que se deshace en pan, / lengua de costumbre. Cansa / la concordancia / de fugacidades, que extienden / la mano sobre el peso / del tiempo, momento de l
el ángel de la música
No responde / la añoranza a la música, sí, al esfuerzo / de una armonía / celeste y casi hallada. Tañe el laúd / y canta: esfuerzo sumo y aún anhela, contempla. / Hay
en
En / la larga desolación, de que la luna / se tienda sobre mi corazón, aunque yo no lo quiera, / de que el pez / se agarre a mi voz, sin que yo pueda / mover una sola
esa puerta de mármol, esa losa
Esa puerta de mármol, esa losa / que cae sobre mi alma / si ando, donde me voy dejando / nudillos, nudos, manos… / He de tirarla abajo. / Esa madera joven, en la que
escribirán mi nombre en un libro
Escribirán mi nombre en un libro / de nombres apretados, y referencia , / breve harán del tiempo que pasé «, / vivida. / Tendré, a lo sumo, / quince páginas en una an
eucaliptus
Castiga / su sombra la raíz y en cruel / delirio / el aire rompe / y ama, y embriagado / cede al dolor / la alta y suave cima, / donde la noche, / fugitiva, alerta / vence en
inmóvil permaneces annelein, con un algo
Inmóvil permaneces Annelein, con un algo / de sirena encendida, cuando creíamos / haber desvelado tu secreto. Nadie / tiene tu rostro -Annelein-. Nadie / percibe qu
madura
Madura / para la siembra / está mi astucia, trucos de mujer / aprendidos / al cabo de los años, trucos / aprendidos en la obligación de la inocencia. Tanto / como amar
magnolio
Soledad de caoba / que la piedra comparte, sigilosa memoria / que hacia el tiempo / confluye y brota prisionera / de la luna y el sueño / y lentamente aspira / la verda
no alcanzaré la curva matriz de los deseos
No alcanzaré la curva matriz de los deseos, / desovillada lamentación de la carne. No alcanzaré / la certidumbre del día, ni el pie fantástico / del dolor impacie
no vuelvas nunca a mirar tu rostro annelein
No vuelvas nunca a mirar tu rostro Annelein. / Ni la ilusión engañará tu mirada, como antes / de aquel día, que saliste para el destierro. / El tiempo ha pasado y
nunca sabrás pronunciar tu nombre, hueco
Nunca sabrás pronunciar tu nombre, hueco / como el vientre que perturba tus sueños. / Tu voz suena herida desde tu cuello / y no hay piedad para tu nostalgia. Vue
olivo
Mansedumbre crecida / que su fruto confiere / al impulso / fugaz que se acerca / y demanda, insaciable añoranza / de paciencia / y esfuerzo, vano intento de ser / que ins
por donde vayas -annelein- cuéntanos tu tristeza
Por donde vayas -Annelein- cuéntanos tu tristeza. / Cuéntanos de qué madera se rasgaron tus voccs, / bajo qué mirada te desnudó la inocencia. / No te vuelvas Anne
son importantes tantas cosas
Son importantes tantas cosas / -madre-. El olor / de naftalina, los baúles / en los que vamos destripando / sueños, años pasados / bajo la misma sombra. Sin embargo, /
todos fuimos annelein. yo misma
Todos fuimos Annelein. Yo misma / alardeé de plenitud en la oquedad / alarmante del conflicto. Yo misma / planché con cuidado la intersección / de la codicia. Nadie
vivir en tu voz
Vivir en tu voz, / doblarme / bajo tu párpado, sería necesario / para compensar / el beso / de nieve, la luciérnaga / de esta resurrección imposible. Pero nada / han huec