País Poema - Autores

pablo antonio cuadra

abuelo, en la noche
Esta es la casa que he perdido / habito en ella en sueños / y no quisiera hablar de ella después que todo ha sido consumado. / Mis hijos han edificado sus casas e
albarda
Soy mi memoria. / Piel errante, / subsistiendo entre mi último balido / Y mi eterna obligación de partir. / Yo / Dona Albarda / Mariposa inválida de mi forma / sobrevivie
cuando mondoy toca el violín…
Cuando Mondoy toca el violín / las nubes de diciembre se desmenuzan en plumas / y al Este cruzan seres celestes en bandos de Calandrias / de Paujiles de Jilgueros
de pie, con su estatura de recuerdo…
De pie, con su estatura de recuerdo, / limpio, como agua erguida a contraluz, / el enamorado de la mendicidad / construye mi biografía. / Amo este ser incansable qu
el ángel
De pie, con su estatura de recuerdo, / limpio, como agua erguida a contraluz, / el enamorado de la mendicidad / construye mi biografía. / Amo este ser incansable qu
el cementerio de los pájaros
Arribé al islote / enfermo / fatigado el remo / buscando / el descanso de un árbol. / No vi tierra / sino huesos. / De orilla a orilla / huesos / y esqueletos de aves, / plumas
el indio y el violín
Cuando Mondoy toca el violín / las nubes de diciembre se desmenuzan en plumas / y al Este cruzan seres celestes en bandos de Calandrias / de Paujiles de Jilgueros
el nacimiento del sol
He inventado mundos nuevos. He soñado / noches construidas con sustancias inefables. / He fabricado astros radiantes, estrellas sutiles / en la proximidad de unos
el niño
El niño / que yo fui / no ha muerto / queda / en el pecho / toma el corazón / como suyo / y navega dentro / lo oigo cruzar / mis noches / o sus viejos / mares de llanto / remolcánd
escrito junto a una flor azul
Temo trazar el ala del gorrión / porque el pincel no dañe / su pequeña libertad. / Anote / el poderoso esta ley del maestro / cuando legisle para el débil. / Escuche / es
invención de la sirena
Una mujer en aguas dulces. / Una estrella mojada en el límite del mar. / Dejar que la sonrisa se desnude / de su traje de lágrimas. / Una mujer en el centro / de toda
la calavera de
Arqueólogos desempolvan interrogaciones / junto a mis huesos. / Mayo ya no es vida / ni sus lluvias / recubren la risa de mi calavera. / ¿En balde mi dolor? / ¿Sobrance
la noche es una mujer desconocida
Preguntó la muchacha al forastero: / —¿Por qué no pasas? En mi hogar / está encendido el fuego. / Contestó el peregrino: —Soy poeta, / sólo deseo conocer la noche. /
lamento de la doncella en la muerte del guerrero
Desde tiempos antiguos / la lluvia llora. / Sin embargo, / joven es una lágrima, / joven es el rocío. / Desde tiempos antiguos / la muerte ronda. / Sin embargo, / nuevo es
mi bandera pretende
Mi bandera pretende / como el cielo, / unir el azul y el blanco. / Equivocados los próceres / quisieron juntar abajo / lo que solamente arriba / se hermana y no siempre
mujer reclinada en la playa
No ajena a la melancolía / Casandra me profetiza la gloria / y el dolor, mientras la luna / emana su orfandad. / Todo parece griego. El viejo Lago / y sus hexámetros.
niña cortada de un árbol
Las aves nicaragüenses se forman de los árboles: / de frutas enternecidas por la lluvia / de hojas suavizadas por el viento / de susurros que la savia amansa
no ajena a la melancolía…
No ajena a la melancolía / Casandra me profetiza la gloria / y el dolor, mientras la luna / emana su orfandad. / Todo parece griego. El viejo Lago / y sus hexámetros.
no era el amor, ni la rosa, ni la voz del viento
No era el amor, ni la rosa, ni la voz del viento en el deshabitado murmullo de la noche. / Era ella, muerta. / Aislada en las serranías ásperas y desvalidas, / ba
nonantzin
Amada, si yo muriera, / entiérrame en la cocina / bajo el fogón. / Al palmotear la tortilla / me llamará a su manera / tu corazón. / Mas si alguien, amor, se empeña / en
paco monejí
AHORA, desde la selva oscura, mi infancia es alta / como la montaña donde los héroes indiferentes / -’vestidos de aire’– / apartan las nubes con desdeñosos gestos
patria de tercera
Viajando en tercera he visto / un rostro. / No todos los hombres de mi pueblo / óvidos, claudican. / He visto un rostro. / Ni todos doblan su papel en barquichuelos / p
por los caminos van los campesinos
De dos en dos, / de diez en diez, / de cien en cien, / de mil en mil, / descalzos van los campesinos / con la chamarra y el fusil. / De dos en dos los hijos han partido
república de poetas
Mi bandera pretende / como el cielo, / unir el azul y el blanco. / Equivocados los próceres / quisieron juntar abajo / lo que solamente arriba / se hermana y no siempre
riverside
Perros / olfatean nuestras huellas y ladran. Flota / lento el tiempo con su espalda mojada. / Miro nuestras estrellas también / desterradas. / La carreta que lleva a
soy mi memoria…
Soy mi memoria. / Piel errante, / subsistiendo entre mi último balido / Y mi eterna obligación de partir. / Yo / Dona Albarda / Mariposa inválida de mi forma / sobrevivie