otto rene castillo
duele menos estar soloCreo / que duele menos / estar solo / con tu recuerdo, / bajo este cielo / duro, / bajo este viento / espeso, / bajo miradas / agudas / que preguntan: / «¿Por qué sufren / tus mano
el amor imposibleLargos años / ha guardado el mar / debajo de su corazón azul / nuestro amor invencible. / Ni tú ni yo / supimos cómo y cuándo / encendimos esta llamarada, / tan sólo tus
en invierno, una mañanaJuntos / hemos despertado / esta mañana de febrero, / y nos ha sorprendido / tanto el nupcial / andar de las horas, / que ambos exclamamos, / ¡está nevando recio! / Y luego
en tus ojos el elba, todavíaTodo el día / ha agitado / el viento / tus cabellos, / vida mía. / Yo, mientras tanto, / veo cómo el Elba / fluye largamente / en tus pupilas. / Gris es el agua / del río, / y él
encuentroEstábamos tan lejos el uno del otro. / Mares había entre nosotros. / Montañas y agua. / Fuego y viento. / Largos años / de oscura / desesperación / había entre nosotros. /
intención apagadaLlego y toco una mano / y la mano que toco / tiene dudas. / Vengo y veo unos ojos / y los ojos que veo / tienen llanto. / Pregunto por nadie / y me responde la ceniza / con
la ternura en tus manosEstá naciendo / la ternura en tus manos, / esta tarde, / mi dulce visitante. / Acudes / alegremente / al vuelo golondrino / de tus dedos / que se inician / de entrega. / Sabes.
libertadTenemos / por ti / tantos golpes / acumulados / en la piel, / que ya ni de pie / cabemos en la muerte. / En mi país, / la libertad no es sólo / un delicado viento del alma, / s
los amantesSe habían / encontrado hace poco. / Y hace pronto / se habían separado, / llevándose / cada uno consigo / su nunca o su jamás / su afirmación de olvido, / su golpeador dolo
miércoles en tabernaI / Juntos / hemos visitado / esta tarde / una vieja taberna / en las orillas / de Berlín, / amor mío, / y juntos hemos / visto, / desde dentro, / el inicio / afanoso / de la lluvia,
no estar contigo, se llama viernesEra jueves / frente al mar. / en Wismar, / la ciudad / a cuyos píes / el Báltico / agota el esfuerzo / de su biología / convertida en gris / de frente. / Una mole / sin luna ni s
nunca estoy soloDe veras, nunca estoy solo. / Tan solo estoy triste / cuando tus ojos / huyen / del sitio / en que debimos / encontrarnos / por la tarde. / Ahora / se pudre la espera / debajo
nunca una alegríaEn el agua / te he visto. / En el cielo. / En el viento / te he visto. / Y en las grandes / multitudes. / Con mis labios / te he cubierto / de otros labios. / Y te he perpetuad
ofensiva del recuerdoA Carmela / Amor, entonces el otoño / estaba en la punta de mis dedos. / Y fueron los climas de tu mano / recogiendo las hojas / hasta reconstruir el árbol / de mi vida
pasa el viento en las callesPasa el viento en las calles / igual que los enamorados / los tranvías y la vida… / Yo sé que la calle / tiene nostalgia de violencia / y que clama intachable en su d
preguntaMe has preguntado / de qué lado / tengo el corazón, / ahora / que juntos caminamos / verano / por las calles de Schwerin. / Y yo respondo. / Muchas veces / dije / que lo tenía /
respuestaSi me preguntaras / qué es lo que más quiero / sobre la anchura de la tierra, / yo te contestaría: / a ti, amor mío, y a la gente / sencilla de mi pueblo. / Dulce eres,
retorno al dolor de todosHe vuelto / después de cinco años. / Y sola estaba la calle / para mí. / Este viejo viento / que conozco desde niño, / caracoleó un poco en mis cabellos / y se quedó ahí
sabor a lutoTú no sabes, / mi delicada bailarina, / el amargo sabor a luto / que tiene la tierra / donde mi corazón humea. / Si alguien toca a la puerta, / nunca sabes si es la vid
tan solo mi dolorTan solo mi dolor / pregunta ciertas / cosas importantes. / Tan solo mi dolor / suele hablar contigo, / sin que nunca lo sepas, / sin que te duelan / los ojos o la voz. / S
tu madrugada, patriaAnduve viajando / muchos años / por el mundo, / con el lucero / de tu nombre / en los ojos. / Y no hubo / una sola mañana, / que se fuera / sin algo de lo tuyo. / Cuando el alb
tulipanes rojosI / Ni el sol / ni la luna / trajeron / a mi alma / este día / tanta luz / como tus manos, / vida mía. / Hacía largo ya / que todo me decía, / los niños, / las palomas, / los tejados
vámonos patria a caminar (i) (nuestra voz)Para que los pasos no me lloren, / para que las palabras no me sangren: / canto. / Para tu rostro fronterizo del alma / que me ha nacido entre las manos: / canto. / Par
vámonos patria, a caminar1. Nuestra voz. / 2. Vamos patria a caminar. / 3. Distante de tu rostro. / 1 / Para que los pasos no me lloren, / para que las palabras no me sangren: / canto. / Para tu
viudo de mundoCompañeros míos, / yo cumplo mi papel / luchando / con lo mejor que tengo. / Qué lástima que tuviera / vida tan pequeña, / para tragedia tan grande / y para tanto trabajo