PAIS POEMA

Libros de otoniel guevara

Autores

otoniel guevara

acelguate
No les bastó el sudor de los obreros / no les bastó el llanto de las madres / querían inundar tus orejas con viudas / querían asfixiarte con cadáveres / Te soñaban ‘Museo Nacional del Genocidio’ / ‘Espejo d
an tu anet
a Antonia Giroldo. / Introduzco mi mano en el interior de este cuerpo de Rimbaud para abandonar lo sucio y deleznable, para arrancar lo rancio y lo raído, la desesperanza, el sordo vivir sin poder j
cabellera
Tu pelo bien sería la risa de los árboles / si no fuese por su loca manía de enredarse en los labios / Tu pelo es como un grito de ternura / tratando de volar de tu cabeza / tu pelo es una inmensidad abie
celestial
a Tatiana Sledzinski / Bien: engañémonos: / Procuremos el bien a los descalzos / Abonemos el huerto y los trabajos / Ofrezcamos amor sin condiciones / Evitemos rascarnos los temores / Creamos en la virgen y e
ciudad
San Salvador: / un tren / sobre los guijarros de la noche / Vagones apestados de mendigos / Avenidas de Dante y Diosmeguarde / San Salvador no tiene nombre propio: / se llama miseluz guarhumo puñaluna / Un fósf
contracorriente
En mi infancia / corría un río que me pertenecía / Me hizo creer que su aroma de piedra encantada / era como las simples palabras de mi madre / Lo contemplaba adquirir el color de las cosas / que iba resuci
de ayer
a Patricia. / ¿Cuánto dur?la escena / en que mi trastornado aliento se dibuj?en tu cuello? / Ahora veo que nada. Ahora estoy seguro / que del clamor con que mis manos recibían tu cuerpo / quedan tan solo re
despiadada ciudad
Madre / ¿me darás la mano / para cruzar esta calle / atiborrada de basura / y brisa negra? / las farolas me llaman / con palabras revoloteantes / madre / tu fantasma sonríe a la nada / y me invade la sensación de s
escolar
Siempre manché, rasgué y detesté el uniforme. / Siempre busqué bajo las faldas de las niñas. / Y nunca encontré mi loca historia de amor.
inicio
veníamos de mundos haraposos / cargados de peleas y vejigas / nos encontramos en el apretón justo / en el beso preciso / resultó fácil conquistar las cataratas / los fuegos / los venados / la calma / y es que ven
intentaba deshacerme
Intentaba deshacerme de mi corazón / pero ningún mendigo tuvo a bien aceptarlo / lo icé entonces encima de los hombres / -imponente / prodigioso- / y los hombres inquirían por el patrocinador / despiadada ciu
lunes 15
Camino entre las ruinas bien construidas / de una ciudad suicida / y no me siento parte. / hay cáncer ent odo esto / y yo me siento aparte. / Es de noche. No hay ruido. / La muerte ya no existe. / Todavía hay u
lunes 6
Luna, / laja de aroma. / Ombligo inquieto, / inquietante. / Juguete que no acaba de caer en mis manos. / Luna, / hoja martirizada por hormigas de cal. / Mi dolor está tapando tu luz, / silenciando tu voz de quiet
mi dolor
Yo tenía un dolor / Mudó a costumbre / Suele cerrar la puerta a cualquier hora / Juguetea con las canas de la Luna / Hace caer palabras de los árboles / Provoca estruendos en donde solo hay besos / Me lanza d
no apto para turistas
Qué escalofriante el infierno del que ama / Macabra / su noble efervescencia de condenado / Enfila alegremente hacia el suplicio / Entrega el corazón lleno de alas / Sus ojos se extraviaron para siempre / con
pena
Este día me levanté desmesuradamente tarde / Miré mis manos / Indagué mi esqueleto / El horizonte no tenía sentido / El sol tostaba los techos de las casas / En la calle / ni los perros ni los panaderos quisi
poeta maldito
Casi pierdo los ojos / al mirarte desnuda / Y casi los pierdo definitivamente / cuando dejé de verte
pohema
De berdad nunca importó tu mala ortografía / Si supieras cuánta compañía me hacen tus palabras / Aunque estén detenidas, aunque digan / cada bez menos cosas / Cuánta ternura cosechan / aunque no biba ni una
por la noche
a Roberto Armijo / El poeta en la noche eternamente extranjera / irrumpe con su lámpara de serena amargura / Sonríe a los mendigos / Sonríe a los murciélagos / Sonríe al millonario que casi lo atropella / Su
preñez
enterré mi testamento en tu vientre / ante la incertidumbre de los murciélagos / que no captaron la transfusión de palpitares / (cuando exhalabas mis huesos / el Universo / se hizo miles de versos / y vicever
qué suerte que tu falda sólo tapa tu sexo
y no tu boca / porque así puedo adivinar las historias / que un beso desdibuja / Qué suerte / porque tapa tus nalgas / pero deja al descubierto tu mirada / Qué suerte / porque sus cerraduras no detienen al vien
responda
Amonestan al hombre / que en harapos / busca a Dios en un bote de basura / ¿Qué si en ningún corazón tuvo tal suerte? / ¿Qué / si a los niños vio muertos en la calle? / ¿Acaso usted, lector, puede ayudarle? / ¿
retrato a cierta hora
a Dalia, por salvarme con una manotazo de poesía. / ¿Acaso se puede vivir con las gavetas vaciadas, el pelo revuelto, / la sombra marchita? / Soy un perro / poseo únicamente mi dolor / y todas las calles de
sal
Tomo la sal entre mis dedos y siento enjambres de hombres remontar parajes asesinos / atravesar oceános de infinitas incertidumbres / La sal / con toda su blancura / no pronuncia la sangre vertida tras su
se busca
pero carece de un retrato / que la haga imaginable a los sentidos / Es de la estatura de la palabra hermano / cuando la lluvia se techa de prodigios / Su seno izquierdo es una luna que renegó del cielo / y
solar
Es que era un pequeño paraíso / donde reía el maíz y cantaban los arriates / donde había una cueva estelar de adobe y albahaca / donde llorábamos al mirarnos desnudos / brillando con los salpiquetes de lu
sosiego
para Matilde Elena López, / como un asunto del corazón. / Hoy quisiera recuperar el tiempo perdido: / años, meses, años, / días y momentos. / De haber culminado con éxito mi fuga del hogar / cuando a los once
te devuelvo los pájaros del pecho
Te devuelvo los pájaros del pecho / te devuelvo tus cartas (sin palabras) / te devuelvo los pies sobre la tierra / te devuelvo tus sílabas secretas / te devuelvo las llaves de mi sueño / te devuelvo el plac
viernes 18
Cierro el tema de tu falta de existencia. / Abro, en cambio, los libros, la tarde, las piernas / de tu mejor amiga. No acepto adjetivos para esto. / Simplemente me voy quedando solo, lo que me rodea lo
voy a romper la noche hasta dar con su aroma
Voy a prenderme de sus maldiciones / Necesito tocarle / hacer de este huracán semilla o sangre / emprender los caminos de regreso / hasta la incierta estación / de su cuerpo de espiga diseminando desnudeces
zjdfotjbjko
Amar es coincidir / Bajar del autobús y que la lluvia / salude con tu aroma / Buscar medicamentos / y encontrar el botiquín / repleto con tus versos / Tomar un verso, un beso. / Eso acaricia / Y sana / El desamor e