óscar cerruto
altiplano1 / El Altiplano es inmensurable como un recuerdo. / Piel de kirquincho, toca con sus extremos las cuatro puntas del cielo, / sopla su densa brisa de bestia. / El Altiplano es resplandeciente como un acer
calígulaEs la hora que más odias, / cuando la tarde cae / como si se desplomara del tejado. / Lobregueces rastreras / corren bajo tus pies y sientes / que eso que pasa enfriándote la cara / no es el viento. / Comienzas
el miedoI / No es el sonido de mi sangre / o el ala de un insecto / ni siquiera / la luz / acercándose / oscilante como una mano / en la indefensa / sombra. / Lento rebota un grito / en las piedras de la calle / – y oyes el su
poética (no eres sólo el fulgor que sin mesura)No eres sólo el fulgor que sin mesura / estalla, ni su estrépito previsto. / Ni las apelaciones de la esfinge, / o la avidez o la otra idolatría. / Lúcida sí, flagrante certidumbre, / región de transparenci