orietta lozano
a este triste animal que me soportaA este triste animal que me soporta / le duele el vuelo de mi espíritu, / la sagacidad de mi garganta / que huye de la soga, / la escueta salud de mis microbios, / el
amo en ti lo que en otrosAmo en ti lo que en otros / hubiera despreciado: / tus pasos algo tardos, / tus pies casi pesados; / tu cabeza inclinada hacia la frente; / tu madurez, / y tu cansancio
ascendiendo hacia el olvidoRedimí mi carne, la inmolé en el sagrado / bebedizo de la poesía / y me lavé en sus aguas de yerbas perfumadas. / Me liberté en el mítico olor del lenguaje / que me
danzaQué voz hace crujir el vestido de seda / de esta noche y entreabrir los muslos tiernamente / y desnudar su espalda de mujer? / Parece ser el canto ebrio de bacant
despojadaDónde despertar, en qué momento, / lo inmediato duele, quema, / explota bruscamente entre mis cejas. / La búsqueda se ha perdido, / el tiempo cayó goteando por tus
díaEl sol se enreda en mis pestañas, / y tú asistes al rito cotidiano del agua y del espejo, / henchido, vaporoso, con tu rostro esculpido de sueño / y de deseo, / com
esta nocheComo duelen los vientos esta noche / cuando lejos los tambores de la guerra / se acarician tristemente y pedazos de cielo / se desprenden podridos, fatigados. / Est
estallidoEl poema estaba por salir / pero las rejas milimétricas, las rejas metafísicas / las nerviosas rejas / lo sostenían en el lado horizontal de la memoria . / … El est
intimidadLa noche vuelve secreta / a tantear mi cuerpo, / me penetra lenta y suave / me abro / como una flor nocturna.
la amanteSoy la amante / que estrenas, / la nueva, la eterna, / la de muslos trigueños, / columnas seguras / que se abren perfectamente / para dar paso / a tu mar ancho y espeso. /
ojos habitadosVen, ciérrame los ojos con un beso / para que no pueda ver mi cielo, / y de nuevo / ábreme los ojos con un beso / para que así no pueda verlo entre mi sueño. / Oblíga
palabrasFui lenta, vaporosa, / alegre espectadora / de un noctámbulo teatro / a mirar risueñamente / a la cantante calva / cuyos cabellos había dejado / suspendidos / en la intim
palabras lejanasSoy la antigua amiga de la correspondencia lejana / de cartas delirantes enredadas en los sueños. / Apenas te acordarás de las secretas frases / entre sedas vapor
pensamiento iiVengo del silencio, / mis ojos se secaron como el agua de hace siglos. / Me lancé al vértigo de lo extraño y accesible / al final fantástico, al comienzo. / Senté a
pensamiento ocultoPor qué no vienes hacia mí / y posas tu palabra en mi desnuda carne / y renuevas mi sangre y la calientas. / Juguemos con la lunática noche / a dibujar mi voz en tu
perdiéndome en tu cuerpoMi boca de poca risa / parte alegre hacia tu boca / y como siempre voy hacia tu cuerpo / estoy sin voz / a la hora de los besos. / Me detengo un minuto / en el silencio
poema agonizanteDéjame agonizar en el centro de tu carne. / Delgada casi etérea aparezco / como en una sesión de espiritistas / para translucir mi pesadilla. / He terminado mi rond
poema para inventar un diosVas y vienes como delicioso mensajero / enviado por los dioses / y me oyes hablar y hablar / con esa deliciosa curvatura de tus labios, / dispuesto a corregir con a
predestinada a la tristezaYa no soy yo amado, / y no sé quién soy, si todavía permanezco, / si estoy aquí y lo que toco está. / Las palabras me caen como agua fresca, / la tristeza se riega
quiero un viernesI / Quiero un viernes / para morir de olvido. / Un viernes / de silencio / que talle mi muerte. / Quiero un viernes / de luna clara y ancha / para anclar mi cuerpo / sin pris
ritual secretoAmante mío, estoy desnuda, más fresca que el agua azul / para tu noche de amor. / Cada extremo de mi boca, / cada esquina de mis miembros / se apresuran como ágiles
te esperoTe espero / en la última hora de la tarde / con el deseo de dejarte / destrenzar mis cabellos en el aire. / Y te quiero / con mi último amor entretejido / en la sombra