País Poema - Autores

omar garcía ramírez

american dreams
(una historia verdadera) / Cuando nos pasamos por vez primera / Nos pareció un poco grande. No, hay que decirlo, muy grande… / Era en realidad un aparta-estudio p
como en una ciudad
Como en una ciudad / donde los poetas bohemios / saliesen a comprar mandarinas y manzanas / después de la borrachera, / con el sol rompiendo tímidamente el frío del
de los regresos al jardín de las delicias
Yo iba orinando / contra los tótems místicos que abundan en el cosmos. / Huyendo de un pastor de lobos / que anhelaba con frenesí / mi piel de león en la pradera de
diario urbano
Como el penitente / que masca su cigarro amargo e íntimo / voy por estas calles / en estos transportes colectivos / cruzando estos desolados parques, / las fechas no
el día que mataron a ícarus
El día que mataron a Icarus / el sol estaba en lo alto. / Un disco / de oro que ardiera como un gran crisol… / Icarus / intentaba escapar del laberinto. / Se había ejer
el extranjero (yo no vine a llevarme nada)
Yo no vine a llevarme nada. / Soy turista de paso / sin cámara, sin mapa, sin equipaje, / que sufre con fastidio vuestras aduanas morales / pero que mete onírica de
grande y oblicua la corazonada
Grande y oblicua la corazonada, / una flecha de basalto que se encarna / sobre la floreciente plenitud del silencio. / Cuchillada de ceniza / en la cara de una ciud
la carta a franz kafka
Franz: / Sé que no es tiempo de escribir cartas, / afuera llueve / y el papel con sus carteros / se ha desleído una mancha gris como una tarde en el invierno de Pra
la muerte es un jardín
La muerte es un jardín de armas oxidadas, / frutas de latón corroídas por una lluvia eterna y sulfurosa / donde no florece tu risa / ni tu enredadera bruna ebasti
los oficios del poeta
??Los poetas deberían casarse con mujeres delicadas para los menesteres olímpicos del lecho / fuertes y sabias en los oficios culinarios??, / dijo un bardo cuyo
marinero de piedra
Animal de piedra me miro. / Animal de piedra me mira / desde un espejo rayado / por la luz de una mañana porteña. / Agua fría dentro de las manos / Áspera la barba, d
nos están envenenando
(Malatesta) / Malatesta se quedó mirando el plato y dijo: ?Nos están envenenando…? / Yo le metí el diente al filete y luego a la rodaja de tomate y me supo a gl
rimbaud en abisinia
Después que el amor contranatura le dejase una herida negra y supurante, / y que el castillo del alba / Se derrumbase con el rayo de la tormenta; / que la torre d
visita del viernes
Yo me quedé así recostado dejando que el tinto resbalara garganta abajo, buscando el estómago frío. Claro, no lo niego, también eran ganas de radio bemba, d
yo esperaba
Yo esperaba de niño / frente a la ventana de la tarde / un cometa de flamante estela / azotando la cara del sol. / Yo esperaba / un caballito blanco / con cola dorada,