olvido garcía valdés
a miguelTe habías quedado todo el día / allí, de pie, mirando las montañas, / y era, dijiste, alimento / para los ojos, corazón / quebrantado. Yo pasaba, parece, / en el atar
al salir a la calle, sobre los plátanosAl salir a la calle, sobre los plátanos, / muy por encima y por detrás de sus hojas / doradas y crujientes, el cielo, muy por encima / azul, intenso y transparent
como el día sale de la nochecomo el día sale de la noche, / la despierta su sangre cuando el tiempo / se despierta a sí mismo: oh tierra, amada / cabeza, dice, te beso y no busco / tu boca por
conozco una pareja de cuervosConozco una pareja de cuervos, sé que tienen / un tiempo semejante al de los hombres / para vivir; podría visitarlos, / pasear juntos / hasta los sauces de la orill
cuando voy a trabajar es de nocheCuando voy a trabajar es de noche, / después amanece poco a poco, / hace mucho frío aún. / A menudo en el cine / me parece oír lluvia azotando el tejado, / como si no
deslumbra el cieloDeslumbra el cielo / si mira fijamente / contra él una flor, / se hace negra y deslumbra. / No habla. Porque son inherentes / al hablar el oír / y el callar. Mira: toma
el mundo ya no hablaEl mundo ya no habla. Como pueblos / de abandonadas minas, la memoria; como chabolas / próximas a cercas. Forman red / los olivos y circula / el tractor entre ellos
el recorrido del sol cuando caeel recorrido del sol cuando cae / la noche, el recorrido / de la noche, hacia dónde / va llegando, mirar / lo conocido como signos / que son y ya no son, un aceite / de
el rey cophetua y la muchacha mendigaElla tiene los pies como Marilyn Monroe / y una tierna / indefensión en los hombros. / Están en una sala y la ventana / descorre sus cortinas a un atardecer / boscoso
escribir el miedo es escribirescribir el miedo es escribir / despacio, con letra / pequeña y líneas separadas, / describir lo próximo, los humores, / la próxima inocencia / de lo vivo, las famili
girasol, negro párpado, multiplicadaGirasol, negro párpado, multiplicada / curva para el deslumbramiento. Somos / sólo cautivos, / presencias dentro de otros / que nos llevan. Allá, muy lejos, / el taxi
hundir los dedos entre sus cabellosHundir los dedos entre sus cabellos / o pájaros jugando, / muy despacio, a caerse de un cable / de la luz, / muy despacio, abanico / de mirlos. / Cerca hay una charca y
instancias subjuntivas (iii)Transmuta en campos y hermosura / lo que no se expresa, mira / las mieses, nota el viento, siente / la luz, respira la médula / del mundo, rehaz lo podre / en enjambr
la caída del ícaro1 / Los atardeceres se suceden, / hace frío / y las casas de adobe en las afueras / se reflejan sobre charcos quietos. / Tierra removida. / Los atardeceres se suceden, /
la voz, la de esta niñala voz, la de esta niña / que canta sola ahí , / la del muchacho / que por la noche da gritos y repite / obsesivo hijo de puta, las voces / de los niños que juegan; / i
lo espera tras la puertalo espera tras la puerta, el pelo / corto, a oscuras, brazos / del cuerpo separados, aguarda / su llegada tras el cristal y corre / hacia la puerta cuando lo ve ven
muda y hosca, se niegaMuda y hosca, se niega / a entrar en casa, a pesar / de la noche, a pesar del buen sentido. / Él le habla / con paciencia o la empuja y golpea / con el puño. La insen
nadaba por el agua transparenteNadaba por el agua transparente / en el hondo, y pescaba gozoso / con un pequeño arpón peces brillantes, / amigos, moteados. / Aquella agua tan densa, nadar / como un
nastagio degli onestiBoticelli / Una escena de caza / en que el amante / azuza hacia la amada los mastines, / abre en canal su espalda / y arrojando a las bestias / las vísceras sangrantes /
otro país, otro paisajeOtro país, otro paisaje, / otra ciudad. / Un lugar desconocido / y un cuerpo desconocido, / tu propio cuerpo, extraño / camino que conduce / directamente al miedo. / El c
recordar este sábadoRecordar este sábado: / las tumbas excavadas en la roca, / en semicírculos, mirando / hacia el este, / y la puerta de la muralla abierta / a campos roturados, al sile
siesta del verdeSiesta del verde, ahogo / de luz húmeda y baja, / ruidos que se escurren / entre la maleza, oscuro / laurel. En el huerto, piescos y nisos, / sus huesos rojos, el tac
te busco por las calleste busco por las calles / de casas en ruinas y olor acre, / no hay timbres ni nombres; / te encuentro y me miras / pequeño y envejecido, no eres tú, / te pones un som
tras el cristalTras el cristal, se desconoce / el cuerpo, como un hijo / que crece, como si jugara / y de pronto fuera desconocido. / Coloca entonces / tu mano en el estómago, / la pa
verdeVerde. Las hojas de geranio / en la luz gris de la tormenta / tiemblan, tensión / de nervadura verde oscuro. / Te mirabas las manos, / nervadura de venas; si los dedo