olga acevedo
los malos vientosYo venía rosada de fresca adolescencia, / por la campiña verde, bajo el azul de Dios… / Yo venía cantando mi sana florescencia / con el cristal sonoro de mi cándida voz. / Yo venía rosada. Yo venía fragan
sitioMe veo aún, asegura de la mano de un ángel, / liviana, livianísima, como sobrevolando por extraños follajes. / Me perseguía un viento negro de cuchillos y lágrimas. / Volaban por el aire mis camelias de