PAIS POEMA

Libros de octavio paz

Autores

octavio paz

a través
Doblo la página del día, / escribo lo que me dicta / el movimiento de tus pestañas. / Mis manos / abren las cortinas de tu ser / te visten con otra desnudez / descubren los cuerpos de tu cuerpo / Mis manos / inve
acabar con todo
Dame, llama invisible, espada fría, / tu persistente cólera, / para acabar con todo, / oh mundo seco, / oh mundo desangrado, / para acabar con todo. / Arde, sombrío, arde sin llamas, / apagado y ardiente, / ceniz
al alba busca su nombre lo naciente…
Al alba busca su nombre lo naciente / Sobre los troncos soñolientos centellea la luz / Galopan las montañas a la orilla del mar / El sol entra en las aguas con espuelas / La piedra embiste y rompe clarida
analfabeto
Alcé la cara al cielo, / inmensa piedra de gastadas letras: / nada me revelaron las estrellas.
apremio
Corre y se demora en mi frente / lenta y se despeña en mi sangre / la hora pasa sin pasar / y en mí se esculpe y desvanece / Yo soy el pan para su hambre / yo el corazón que deshabita / la hora pasa sin pasar
aquí
Mis pasos en esta calle / resuenan / en otra calle / donde / oigo mis pasos / pasar en esta calle / donde / Sólo es real la niebla
bajo tu clara sombra
Un cuerpo, un cuerpo solo, un sólo cuerpo / un cuerpo como día derramado / y noche devorada; / la luz de unos cabellos / que no apaciguan nunca / la sombra de mi tacto; / una garganta, un vientre que amanece /
como el aire…
Como el aire / hace y deshace / sobre las páginas de la geología, / sobre las mesas planetarias, / sus invisibles edificios: / el hombre. / Su lenguaje es un grano apenas, / pero quemante, / en la palma del espac
como quien oye llover
Óyeme como quien oye llover, / ni atenta ni distraída, / pasos leves, llovizna, / agua que es aire, aire que es tiempo, / el día no acaba de irse, / la noche no llega todavía, / figuraciones de la niebla / al d
con los ojos cerrados
Con los ojos cerrados / te iluminas por dentro / eres la piedra ciega / Noche a noche te labro / con los ojos cerrados / eres la piedra franca / Nos volvemos inmensos / solo por conocernos / con los ojos cerrados
con un trozo de carbón…
Con un trozo de carbón / con mi gis roto y mi lápiz rojo / dibujar tu nombre / el nombre de tu boca / el signo de tus piernas / en la pared de nadie / En la puerta prohibida / grabar el nombre de tu cuerpo / hast
cuerpo a la vista
Y las sombras se abrieron otra vez / y mostraron su cuerpo: / tu pelo, otoño espeso, caída de agua solar, / tu boca y la blanca disciplina / de tus dientes caníbales, / prisioneros en llamas, / tu piel de pan
dama
Todas las noches baja al pozo / y a la mañana reaparece / con un nuevo reptil entre los brazos.
decir, hacer
Entre lo que veo y digo, / Entre lo que digo y callo, / Entre lo que callo y sueño, / Entre lo que sueño y olvido / La poesía. / Se desliza entre el sí y el no: / dice / lo que callo, / calla / lo que digo, / sueña / l
del verdecido júbilo del cielo…
Del verdecido júbilo del cielo / luces recobras que la luna pierde / porque la luz de sí misma recuerde / relámpagos y otoños en tu pelo. / El viento bebe viento en su revuelo, / mueve las hojas y su lluvia
destino de poeta
¿Palabras? Sí, de aire, / y en el aire perdidas. / Déjame que me pierda entre palabras, / déjame ser el aire en unos labios, / un soplo vagabundo sin contornos / que el aire desvanece. / También la luz en sí
doblo la página del día…
Doblo la página del día, / escribo lo que me dicta / el movimiento de tus pestañas. / * / Mis manos / abren las cortinas de tu ser / te visten con otra desnudez / descubren los cuerpos de tu cuerpo / Mis manos / in
dos cuerpos
Dos cuerpos frente a frente / son a veces dos olas / y la noche es océano. / Dos cuerpos frente a frente / son a veces dos piedras / y la noche desierto. / Dos cuerpos frente a frente / son a veces raíces / en la
dos cuerpos frente a frente…
Dos cuerpos frente a frente / son a veces dos olas / y la noche es océano. / Dos cuerpos frente a frente / son a veces dos piedras / y la noche es desierto. / Dos cuerpos frente a frente / son a veces raíces / en
el cántaro roto
La mirada interior se despliega y un mundo de vértigo y llama nace bajo la frente del que sueña: / soles azules, verdes remolinos, picos de luz que abren astros como granadas, / tornasol solitario, oj
el desconocido
La noche nace en espejos de luto. / Sombríos ramos húmedos / ciñen su pecho y su cintura, / su cuerpo azul, infinito y tangible. / No la puebla el silencio: rumores silenciosos, / peces fantasmas, se desliz
el grito, el pico, el diente, los aullidos…
El grito, el pico, el diente, los aullidos, / la nada carnicera y su barullo, / ante esta simple flor se desvanecen.
el otro
Se inventó una cara. / Detrás de ella / vivió, murió y resucitó / muchas veces. / Su cara / hoy tiene las arrugas de esa cara. / Sus arrugas no tienen cara.
el pájaro
En el silencio transparente / el día reposaba: / la transparencia del espacio / era la transparencia del silencio. / La inmóvil luz del cielo sosegaba / el crecimiento de las yerbas. / Los bichos de la tierra
el sediento
Por buscarme, Poesía, en ti me busqué: / deshecha estrella de agua, / se anegó en mi ser. / Por buscarte, Poesía, / en mí naufragué. / Después sólo te buscaba / por huir de mí: / ¡espesura de reflejos / en que me
elegía interrumpida
Hoy recuerdo a los muertos de mi casa. / Al primer muerto nunca lo olvidamos, / aunque muera de rayo, tan aprisa / que no alcance la cama ni los óleos. / Oigo el bastón que duda en un peldaño, / el cuerpo q
en llamas, en otoños incendiados…
En llamas, en otoños incendiados, / arde a veces mi corazón, / puro y solo. El viento lo despierta, / toca su centro y lo suspende / en luz que sonríe para nadie: / ¡cuánta belleza suelta! / Busco unas manos,
entre irse y quedarse
Entre irse y quedarse duda el día, / enamorado de su transparencia. / La tarde circular es ya bahía: / en su quieto vaivén se mece el mundo. / Todo es visible y todo es elusivo, / todo está cerca y todo es
entretejidas
Entretejidas / vocales, consonantes: / casa del mundo.
epitafio para un poeta
Quiso cantar, cantar / para olvidar / su vida verdadera de mentiras / y recordar / su mentirosa vida de verdades.
es una calle larga y silenciosa…
Es una calle larga y silenciosa. / Ando en tinieblas y tropiezo y caigo / y me levanto y piso con pies ciegos / las piedras mudas y las hojas secas / y alguien detrás de mí también las pisa: / si me detengo
escrito con tinta verde
La tinta verde crea jardines, selvas, prados, / follajes donde cantan las letras, / palabras que son árboles, / frases que son verdes constelaciones. / Deja que mis palabras, oh blanca, desciendan y te cu
esto que digo
Esto que digo / son apenas tres líneas: / choza de sílabas.
felicidad en herat
Vine aquí / como escribo estas líneas, / sin idea fija: / una mezquita azul y verde, / seis minaretes truncos, / dos o tres tumbas, / memorias de un poeta santo, / los nombres de Timur y su linaje. / Encontré al
frente al mar
1 / ¿La ola no tiene forma? / En un instante se esculpe / y en otro se desmorona / en la que emerge, redonda. / Su movimiento es su forma. / 2 / Las olas se retiran / ?ancas, espaldas, nucas? / pero vuelven las ola
hecho de aire
Hecho de aire / entre pinos y rocas / brota el poema.
hoy recuerdo a los muertos de mi casa…
Hoy recuerdo a los muertos de mi casa. / Al primer muerto nunca lo olvidamos, / aunque muera de rayo, tan aprisa / que no alcance la cama ni los óleos. / Oigo el bastón que duda en un peldaño, / el cuerpo q
la calle
Es una calle larga y silenciosa. / Ando en tinieblas y tropiezo y caigo / y me levanto y piso con pies ciegos / las piedras mudas y las hojas secas / y alguien detrás de mí también las pisa: / si me detengo
la exclamación
Quieto / no en la rama / en el aire / No en el aire / en el instante / el colibrí
la luz devasta las alturas…
La luz devasta las alturas / Manadas de imperios en derrota / El ojo retrocede cercado de reflejos / Países vastos como el insomnio / Pedregales de hueso / Otoño sin confines / Alza la sed sus invisibles surt
la poesía
¿Por qué tocas mi pecho nuevamente? / Llegas, silenciosa, secreta, armada, / tal los guerreros a una ciudad dormida; / quemas mi lengua con tus labios, pulpo, / y despiertas los furores, los goces, / y esta
la poesía 2
Inmóvil en la luz, pero danzante, / tu movimiento a la quietud que cría / en la cima del vértigo se alía / deteniendo, no al vuelo, sí al instante. / Luz que no se derrama, ya diamante, / fija en la rotació
la rama
Canta en la punta del pino / un pájaro detenido, / trémulo, sobre su trino. / Se yergue, flecha, en la rama, / se desvanece entre alas / y en música se derrama. / El pájaro es una astilla / que canta y se quema
la vida sencilla
Llamar al pan y que aparezca / sobre el mantel el pan de cada día; / darle al sudor lo suyo y darle al sueño / y al breve paraíso y al infierno / y al cuerpo y al minuto lo que piden; / reír como el mar ríe
las palabras (dales la vuelta)
Dales la vuelta, / cógelas del rabo (chillen, putas), / azótalas, / dales azúcar en la boca a las rejegas, / ínflalas, globos, pínchalas, / sórbeles sangre y tuétanos, / sécalas, / cápalas, / písalas, gallo galan
libertad bajo palabra
Viento / Cantan las hojas, / bailan las peras en el peral; / gira la rosa, / rosa del viento, no del rosal. / Nubes y nubes / flotan dormidas, algas del aire; / todo el espacio / gira con ellas, fuerza de nadie. /
llamar al pan y que aparezca…
Llamar al pan y que aparezca / sobre el mantel el pan de cada día; / darle al sudor lo suyo y darle al sueño / y al breve paraíso y al infierno / y al cuerpo y al minuto lo que piden; / reír como el mar ríe
llegas, silenciosa, secreta…
Llegas, silenciosa, secreta, / y despiertas los furores, los goces, / y esta angustia / que enciende lo que toca / y engendra en cada cosa / una avidez sombría. / El mundo cede y se desploma / como metal al fue
mar por la tarde
Altos muros del agua, torres altas, / aguas de pronto negras contra nada, / impenetrables, verdes, grises aguas, / aguas de pronto blancas, deslumbradas. / Aguas como el principio de las aguas, / como el pr
más allá del amor
Todo nos amenaza: / el tiempo, que en vivientes fragmentos divide / al que fui / del que seré, / como el machete a la culebra; / la conciencia, la transparencia traspasada, / la mirada ciega de mirarse mirar;
mediodía
Un quieto resplandor me inunda y ciega, / un deslumbrado círculo vacío, / porque a la misma luz su luz la niega. / Cierro los ojos y a mi sombra fío / esta inasible gloria, este minuto, / y a su voraz etern
mis pasos en esta calle…
Mis pasos en esta calle / resuenan / en otra calle / donde / oigo mis pasos / pasar en esta calle / donde / Sólo es real la niebla.
misterio
Relumbra el aire, relumbra, / el mediodía relumbra, / pero no veo al sol. / Y de presencia en presencia / todo se me transparenta, / pero no veo al sol. / Perdido en las transparencias / voy de reflejo a fulgor
monólogo
Bajo las rotas columnas, / entre la nada y el sueño, / cruzan mis horas insomnes / las sílabas de tu nombre. / Tu largo pelo rojizo, / relámpago del verano, / vibra con dulce violencia / en la espalda de la noc
niña
Nombras el árbol, niña. / Y el árbol crece, lento y pleno, / anegando los aires, / verde deslumbramiento, / hasta volvernos verde la mirada. / Nombras el cielo, niña. / Y el cielo azul, la nube blanca, / la luz
noche de verano
Pulsas, palpas el cuerpo de la noche, / verano que te bañas en los ríos, / soplo en el que se ahogan las estrellas, / aliento de una boca, / de unos labios de tierra. / Tierra de labios, boca / donde un infie
objetos
Viven a nuestro lado, / los ignoramos, nos ignoran. / Alguna vez conversan con nosotros.
olvido
Cierra los ojos y a oscuras piérdete / bajo el follaje rojo de tus párpados. / Húndete en esas espirales / del sonido que zumba y cae / y suena allí, remoto, / hacia el sitio del tímpano, / como una catarata
palpar
Mis manos / abren las cortinas de tu ser / te visten con otra desnudez / descubren los cuerpos de tu cuerpo / Mis manos / inventan otro cuerpo a tu cuerpo.
piedra de sol
Un sauce de cristal, un chopo de agua, / un alto surtidor que el viento arquea, / un árbol bien plantado mas danzante, / un caminar de río que se curva, / avanza, retrocede, da un rodeo / y llega siempre: / u
piedra nativa
La luz devasta las alturas / Manadas de imperios en derrota / El ojo retrocede cercado de reflejos / Países vastos como el insomnio / Pedregales de hueso / Otoño sin confines / Alza la sed sus invisibles surt
primavera a la vista
Pulida claridad de piedra diáfana, / lisa frente de estatua sin memoria: / cielo de invierno, espacio reflejado / en otro más profundo y más vacío. / El mar respira apenas, brilla apenas. / Se ha parado la
rápidas manos frías…
Rápidas manos frías / retiran una a una / las vendas de la sombra / Abro los ojos / todavía / estoy vivo / en el centro / de una herida todavía fresca.
relámpago en reposo
Tendida, / piedra hecha de mediodía, / ojos entrecerrados donde el blanco azulea, / entornada sonrisa. / Te incorporas a medias y sacudes tu melena de león. / Luego te tiendes, / delgada estría de lava en la
repeticiones
El corazón y su redoble iracundo / el obscuro caballo de la sangre / caballo ciego caballo desbocado / el carrousel nocturno la noria del terror / el grito contra el muro y la centella rota / Camino andado /
retórica
Cantan los pájaros, cantan / sin saber lo que cantan: / todo su entendimiento es su garganta.
salvas
Torre de muros de ámbar, / solitario laurel en una plaza de piedra, / golfo imprevisto, / sonrisa en un oscuro pasillo, / andar de río que fluye entre palacios, / dulce cometa que me ciega y se aleja… / Puent
semillas para un himno
Infrecuentes (pero también inmerecidas) / Instantáneas (pero es verdad que el tiempo no se mide / Hay instantes que estallan y son astros / Otros son un río detenido y unos árboles fijos / Otros son ese m
silencio (así como del fondo de la música)
Así como del fondo de la música / brota una nota / que mientras vibra crece y se adelgaza / hasta que en otra música enmudece, / brota del fondo del silencio / otro silencio, aguda torre, espada, / y sube y c
sobre la arena
Sobre la arena / escritura de pájaros: / memorias del viento.
sombra, trémula sombra de las voces…
Sombra, trémula sombra de las voces. / Arrastra el río negro mármoles ahogados. / ¿Cómo decir del aire asesinado, / de los vocablos huérfanos, / cómo decir del sueño? / Sombra, trémula sombra de las voces. /
soneto i
Inmóvil en la luz, pero danzante, / tu movimiento a la quietud que cría / en la cima del vértigo se alía / deteniendo, no al vuelo, sí al instante. / Luz que no se derrama, ya diamante, / fija en la rotació
sonetos i
Inmóvil en la luz, pero danzante, / tu movimiento a la quietud se cría / en la cima del vértigo se alía / deteniendo, no al vuelo, sí al instante. / Luz que no se derrama, ya diamante, / detenido esplendor
sonetos ii
El mar, el mar y tú, plural espejo, / el mar de torso perezoso y lento / nadando por el mar, del mar sediento: / el mar que muere y nace en un reflejo. / El mar y tú, su mar, el mar espejo: / roca que escal
tendida y desgarrada
Tendida y desgarrada, / a la derecha de mis venas, muda; / en mortales orillas infinita, / inmóvil y serpiente. / Toco tu delirante superficie, / los poros silenciosos, jadeantes, / la circular carrera de tu
troncos y paja
Troncos y paja; / por la rendijas entran / Budas e insectos.
tu nombre
Nace de mí, de mi sombra, / amanece por mi piel, / alba de luz somnolienta. / Paloma brava tu nombre, / tímida sobre mi hombro.
tus ojos
Tus ojos son la patria del relámpago y de la lágrima, / silencio que habla, / tempestades sin viento, mar sin olas, / pájaros presos, doradas fieras adormecidas, / topacios impíos como la verdad, / o toño e
tus ojos son la patria…
Tus ojos son la patria / del relámpago y de la lágrima, / silencio que habla, / tempestades sin viento, / mar sin olas, pájaros presos, / doradas fieras adormecidas, / topacios impíos como la verdad, / otoño en
un sauce de cristal, un chopo de agua…
Un sauce de cristal, un chopo de agua, / un alto surtidor que el viento arquea, / un árbol bien plantado mas danzante, / un caminar de río que se curva, / avanza, retrocede, da un rodeo / y llega siempre: / u
viento
Cantan las hojas, / bailan las peras en el peral; / gira la rosa, / rosa del viento, no del rosal. / Nubes y nubes / flotan dormidas, algas del aire; / todo el espacio / gira con ellas, fuerza de nadie. / Todo es
visitas
A través de la noche urbana de piedra y sequía / entra el campo a mi cuarto. / Alarga brazos verdes con pulseras de pájaros, / con pulseras de hojas. / Lleva un río de la mano. / El cielo del campo también
¿por qué tocas mi pecho nuevamente?…
¿Por qué tocas mi pecho nuevamente? / Llegas, silenciosa, secreta, armada, / tal los guerreros a una ciudad dormida / quemas mi lengua con tus labios, pulpo, / y despiertas los furores, los goces, / y esta