novalis
ahora sé cuándo será la última mañana…Ahora sé cuándo será la última mañana / –cuándo la Luz dejará de ahuyentar la Noche y el Amor– / cuándo el sueño será eterno y será solamente Una Visión inagotable, / un Sueño. / Celeste cansancio siento
antaño…Antaño, / cuando yo derramaba amargas lágrimas; / cuando, disuelto en dolor, se desvanecía mi esperanza; / cuando estaba en la estéril colina, / que, en angosto y obscuro lugar albergaba la imagen de mí / –
cansado estás y frío, oh extranjero, y no pareces…Cansado estás y frío, oh extranjero, y no pareces / adaptado a este cielo. Vientos más calientes / soplan que en tu patria, y más libre / en otro tiempo se alzaba el pecho joven. / ¿No expandía la vida al
clarea ya por el lejano orienteClarea ya por el lejano oriente, / Las horas grises huyen ya del mundo. / ¡Oh, qué sorbo tan largo y tan profundo / De la luz en la misma excelsa fuente! / Colmado está tu anhelo, oh criatura; / Todo un Dio
conócete a ti mismoUna cosa sólo ha buscado el hombre en todo tiempo, / y lo ha hecho en todas partes, en las cimas y en las simas / del mundo. / Bajo nombres distintos –en vano– se ocultaba siempre, / y siempre, aun creyén
consuelo del universo – ¿dónde te ocultas?Consuelo del universo – ¿dónde te ocultas? / Ya está encargada hace tiempo – tu habitación, / Anhelan todos bien pronto ya verte / Y abren el pecho ya a tu bendición. / Arrójale de ti, Padre – violentamen
cuando cifras y figurasCuando cifras y figuras dejen de ser / las claves de toda criatura, / cuando aquellos que al cantar o besarse / sepan más que los sabios más profundos, / cuando vuelva al mundo la libertad de nuevo, / vuelv
cuando en horas terribles ya pareceCuando en horas terribles ya parece / Que el corazón al sino se someta; / Cuando, por cruel dolencia atenazado, / Hinca el terror en mi alma su saeta; / Cuando pienso en mi dulce bienamada, / De pena y de m
el poemaVida celestial de azul vestida, / sereno deseo de pálida apariencia, / que en arenas de colores traza / los rasgos huidizos de su nombre. / Bajo los arcos altos, firmes, / iluminado sólo por las lámparas, / y
el que velando solo, sin consueloEl que velando solo, sin consuelo / En lágrimas derrama su dolor, / Al ver en sombras de aflicción y duelo / Envuelto cuanto yace en derredor; / El que la triste imagen del pasado, / Cual de un profundo abi
el secreto del amorEl secreto del amor / Bien pocos lo saben; / Sienten una sed eterna / Y sienten hambre insaciable. / La Eucaristía es un extraño enigma / A los sentidos mortales. / Pero aquel que de unos labios / Cálidos, aman
en mil cuadros he visto retratadaEn mil cuadros he visto retratada / Tu bella faz dulcísima, oh, María; / Mas en ninguno estás representada / Tal como te contempla el alma mía. / A tu vista, el tumulto de la tierra / Se me disipa como un s
entre tantas horas gratasEntre tantas horas gratas / Que he pasado en mi existencia, / una tan sólo amo yo: / En que, entre acerbos dolores, / Descubrí dentro del alma / Quien por nosotros murió. / Vi mi mundo hecho pedazos, / Por un g
hay días desolados, que en el senoHay días desolados, que en el seno / Del miedo al alma echan, / En que parece estar el aire lleno / De espectros que te acechan. / Mil lívidos fantasmas se deslizan / Y llaman a tu puerta; / Las sombras de la
hay en la piedra un signo misteriosoHay en la piedra un signo misterioso / grabado en el fondo de su sangre ardiente. / es como un corazón en que estuviera / grabada la imagen de la desconocida. / mil fulgores en torno de la piedra, / y una c
himnoSolo unos cuantos / gozan del misterio del amor, / y desconocen la insatisfacción / y no sufren la eterna sed. / El significado divino de la Cena / es un enigma para el entendimiento humano; / pero quien solo
himnos a la noche: 6Descendamos al seno de la Tierra, / dejemos los imperios de la Luz; / el golpe y el furor de los dolores / son la alegre señal de la partida. / Veloces, en angosta embarcación, / a la orilla del Cielo llega
marcha el poeta por ásperos caminosMarcha el poeta por ásperos caminos / y los espinos rasgan su ropaje. / Tiene que atravesar ríos y ciénagas / y nadie le tiende una mano amiga. / Solo y perdido, empiezan a brotar / las quejas de su corazón
quien una vez, oh, madre, te ha miradoQuien una vez, oh, Madre, te ha mirado, / Jamás tendrá la perdición en suerte; / De aflicción llorará, de ti apartado, / Te amará con ardor hasta la muerte, / Y quedará de su alma soberana / La huella de tu
si todos te son infielesSi todos te son infieles, / Yo siempre fiel te seré; / No se diga que en la tierra / La gratitud muerta esté / Por mí sufriste tormento, / Por mí, una muerte cruel; / Mi corazón toma en pago / Por siempre más,
siempre llorar debiera, llorar siempreSiempre llorar debiera, llorar siempre: / ¡Ah, si una vez, al menos, él pudiera / Aparecer de lejos ante mí! / ¡Santa melancolía! Jamás ceden / Mis angustias, mis lágrimas; quisiera / Permanecer, de dolor y
sobre los amplios linajes del hombre reinaba…Sobre los amplios linajes del hombre reinaba, / hace siglos, con mudo poder, / un destino de hierro: / Pesada, obscura venda envolvía su alma temerosa. / La tierra era infinita, morada y patria de los dio
solo que yo le tengaSolo que yo le tenga, / Solo que sea mío / Solo que el corazón, hasta la tumba, / Ya nunca, nunca de él caiga en olvido; / Nada se ya de pena, nada siento, / sino un férvido amor, gozo infinito. / Solo que yo
yo les digo a todos, vive todavíaYo les digo a todos, vive todavía, / Pues ha resucitado; / En medio de nosotros – aún está presente / Y en nosotros alienta eternamente. / Lo digo a todos; dígalo al instante / Cada uno a sus amigos. / Dígalo
yo no sé lo que más buscar podríaYo no sé lo que más buscar podría / Si aquél tan dulce amigo, mío fuese, / Si él a mí me llamase »su alegría«, / Y cual si fuese suyo / A mi lado estuviese. / ¡Oh, cuántos de la dicha en pos se afanan / Con r
¿qué hubiera sin tí sido? me pregunto¿Qué hubiera sin tí sido? me pregunto / ¿Qué es lo que yo sin tí no hubiera sido? / Al temor y a la angustia destinado, / Sólo en el mundo hubiérame yo visto. / No sabría de cierto lo que amara, / Me sería
¿qué ser vivo, dotado de sentidos, no ama…¿Qué ser vivo, dotado de sentidos, no ama, / por encima de todas las maravillas del espacio que lo envuelve, / a la que todo lo alegra, la Luz / –con sus colores, sus rayos y sus ondas; su dulce omnipre
¿tiene que volver siempre la mañana?…¿Tiene que volver siempre la mañana? / ¿No acabará jamás el poder de la Tierra? / Siniestra agitación devora las alas de la Noche que llega. / ¿No va a arder jamás para siempre la víctima secreta del Am