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Libros de nezahualcóyotl

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nezahualcóyotl

a dónde iremos
¿A dónde iremos? / ¿A dónde iremos / donde la muerte no exista? / Más, ¿por ésto viviré llorando? / Que tu corazón se enderece: / aquí nadie vivirá para siempre. / Aún los príncipes a morir vinieron, / los bult
alegráos
Alegráos con las flores que embriagan, / las que están en nuestras manos. / Que sean puestos ya / los collares de flores. / Nuestras flores del tiempo de lluvia, / fragantes flores, / abren ya sus corolas. / Po
canto de la huida
(De Nezahualcóyotl cuando andaba huyendo del señor de Azcapotzalco) / En vano he nacido, / en vano he venido a salir / de la casa del dios a la tierra, / ¡yo soy menesteroso! / Ojalá en verdad no hubiera sa
canto de nezahualcóyotl de acolhuacan
(Con que saludó a Moctezuma el viejo, cuando estaba éste enfermo) / Miradme, he llegado. / Soy blanca flor, soy faisán, / se yergue mi abanico de plumas, / soy Nezahualcóyotl. / Las flores se esparcen, / de a
canto de primavera
En la casa de las pinturas / comienza a cantar, / ensaya el canto, / derrama flores, / alegra el canto. / Resuena el canto, / los cascabeles se hacen oír, / a ellos responden / nuestras sonajas floridas. / Derrama
con flores escribes
Con flores escribes, Dador de la Vida, / con cantos das color, / con cantos sombreas / a los que han de vivir en la tierra. / Después destruirás a águilas y tigres, / sólo en tu libro de pinturas vivimos, / a
en el interior del cielo
Sólo allá en el interior del cielo / tú inventas tu palabra, / dador de la vida. / ¿Qué determinarás? / ¿Tendrás fastidio aquí? / ¿Ocultarás tu fama y tu gloria en la tierra? / ¿Qué determinarás? / Nadie puede
eres tú verdadero
¿Eres tú verdadero…? / ¿Eres tú verdadero, tienes raíz? / Sólo quien todas las cosas domina, / el dador de la vida. / ¿Es ésto verdad? / ¿Acaso no lo es, como dicen? / ¡Que nuestros corazones / no tengan tormen
estoy triste
Estoy triste, me aflijo, / yo, el señor Nezahualcóyotl. / Con flores y con cantos / recuerdo a los príncipes, / a los que se fueron, / a Tezozomoctzin, a Quaquauhtzin. / En verdad viven / allá en donde de algún
he llegado aquí
He llegado aquí, / soy Yoyontzin. / Sólo busco las flores, / sobre la tierra he venido a cortarlas. / Aquí corto ya las flores preciosas, / para mí corto aquellas de la amistad: / son ellas tu ser, ¡oh prínci
lo comprende mi corazón
Por fin lo comprende mi corazón: / escucho un canto, / contemplo una flor: / ¡Ojalá no se marchiten!
lo pregunto
Yo Nezahualcóyotl lo pregunto: / ¿Acaso deveras se vive con raíz en la tierra? / No para siempre en la tierra: / sólo un poco aquí. / Aunque sea de jade se quiebra, / aunque sea de oro se rompe, / aunque sea
me siento fuera de sentido
Me siento fuera de sentido, lloro, / me aflijo, cuando pienso, digo y recuerdo: / ¡Oh, si nunca yo muriera, / oh, si nunca desapareciera! / ¡Allá donde no hay muerte, / allá donde se alcanza la victoria, / qu
no acabarán mis flores
No acabarán mis flores, / no cesarán mis cantos. / Yo cantor los elevo, / se reparten, se esparcen. / Aún cuando las flores / se marchitan y amarillecen, / serán llevadas allá, / al interior de la casa / del ave
no en parte alguna
No en parte alguna puede estar / la casa del inventor de sí mismo. / Dios, el señor nuestro, / por todas partes es invocado, / por todas partes es también venerado. / Se busca su gloria, su fama en la tierr
pensamiento
¿Es que en verdad se vive aquí en la tierra? / ¡No para siempre aquí! / Un momento en la tierra, / si es de jade se hace astillas, / si es de oro se destruye, / si es plumaje de ketzalli se rasga, / ¡No para
percibo lo secreto
Percibo lo secreto, lo oculto: / ¡Oh vosotros señores! / Así somos, somos mortales, / de cuatro en cuatro nosotros los hombres, / todos habremos de irnos, / todos habremos de morir en la tierra. / Nadie en ja
poneos de pie
¡Amigos míos, poneos de pie! / Desamparados están los príncipes, / yo soy Nezahualcóyotl, / soy el cantor, / soy papagayo de gran cabeza. / Toma ya tus flores y tu abanico / ¡con ellos ponte a bailar! / Tú eres
solamente él
Solamente él, / el dador de la vida. / Vana sabiduría tenía yo, / ¿acaso alguien no lo sabía? / ¿acaso alguien? / No tenía yo contento al lado de la gente. / Realidades preciosas haces llover, / de ti proviene
soy rico
Soy rico, / yo, el señor Nezahualcóyotl. / Reúno el collar, / los anchos plumajes de quetzal, / por experiencia conozco los jades, / ¡son los príncipes amigos! / Me fijo en sus rostros, / por todas partes águil
un recuerdo que dejo
¿Con qué he de irme? / ¿Nada dejaré en pos de mi sobre la tierra? / ¿Cómo ha de actuar mi corazón? / ¿Acaso en vano venimos a vivir, / a brotar sobre la tierra? / Dejemos al menos flores / Dejemos al menos ca