miriam elim
imprecaciónMe quedaré sola. No huyo este dardo! / Como que mi carne sale del temblor / del sollozo largo, que deja en los labios / la palabra buena o la imprecación. / He de darlo todo: La vida lo quiere! / como da en
los ojos extasiadosEn la dulzura de esperar, se me han quedado / los ojos extasiados. / Otro sol y otra luna han de venir / y habrán de hallarme así: / Quietas las manos, antes flores de ruego / sombreadas las pupilas de mist
por qué amo yo la muerte¿Verdad que tú no sabes por qué amo yo la muerte? / Porque es el fin piadoso de esta jornada loca / en que es una sentencia el jamás poseerte / ni como a aquella flor que con unción se toca. / Porque la p