miguel florián
álamosa Ángeles Dalúa / Una lluvia ancestral cae de los álamos, / convierte en breve espejo cada hoja. / Es un árbol callado que se eleva / de la raíz hasta la línea firme / de la luz, y corren sus hogueras / por l
cuerpo nombradoQuiero nombrar tu cuerpo, tu oscuridad, tu lumbre, / el pecho que se inflama, / tu savia azul, el río de tus astros. / Quiero nombrar tu cuerpo, tus caminos, / el laberinto tibio, las girándulas, / el sexo
danzaLos juncos se movían, / las ramas de los álamos, / la hojarasca, / el agua en el estanque, / las agujas del pino. / Y más acá / la sangre de los hombres / se mecía también, / poseída / de tanto movimiento. / Y más, y
filologíaHe amado las palabras con mi hambre más honda, / sentí su piel de musgo muy cerca de mis labios, / su ceniza y su luz coronando mis dientes, / diluirse en mi lengua, caer hacia el profundo / abismo de mi
la visita del ángelÁngel desnudo, mujer inacabable, / demonio mineral que llevó hasta mis labios / el fruto más sabroso, la delicia / ardiente de su beso. / (Volvería a nacer sólo por apresar / el fulgor encendido de aquel cu
lejos de córdobaEstas aguas no son aquellas aguas, / ni es esta la ribera. Y mis manos / ¿son las mismas que antaño acariciaron / la estela de su cuerpo? Otro fulgor / de acero incendió las pupilas. / Que al fin todo es ef
lluviaEl agua deslíe la conciencia, una a una / empapa las imágenes, se agitan sus reflejos, / tiemblan sólo un instante sobre la herida. Nunca / acabará la lluvia. En la memoria llueve, / vuelvo a ver los char
los días y los pájarosa Diego Granados / Los días se parecen a los pájaros / vienen y luego van y siempre dejan / una herida de luz. Huele a musgo / su vuelo, a países de escarcha, / a savia de madroños escondidos… / (Hay una fuen
madreAbrí los párpados en medio de la noche / y tú estabas allí, insomne, aguardando / la lenta aparición, la inminente presencia / de la luz, del alba que no llega (del fuego / que regresa de una estación des
mediodíaCrecen los gorriones en el aire, / y la música infantil de alguna flauta / sostiene el mediodía. / A duras penas / el libro nos retiene. / Algún amor vendrá / al zócalo azul de la ventana / para a un país más b
metalesAud materia plîngînd… / (Oigo llorar a la materia…) / GEORGE BACOVIA / Me tiendo gris en los metales / cuando crecen callados en la noche / y se adensan, y recogen los breves / destellos de los as
mujer míaMe duele una mujer en todo el cuerpo / JORGE LUIS BORGES / a Teresa / 1 / Desnuda, blanca, de nieve, / de pan cálido, de mar, te quiero, / mujer mía, en el costado / simiente de la noche. / Ave, estela lunar, / com
sueño especularAmo las gaviotas que se alejan / con una rosa inmóvil en su espacio. / Más allá de todo dios / ansío esta quietud / de líneas paralelas. / Adivino otro mar, / otra arena de azogues / en el hueco del alma. / Como