miguel d'ors
amandiñoAmando, Amandiño, que eras de Corredoira, / cómo vuelve esta noche, con qué mágica luz, / aquel baño silvestre, y nuestras cabriolas / desnudas por el prado salpi
as time goes byDecir pestes de él tiene, sin duda, / un sólido prestigio literario / -tacharlo de asesino, por ejemplo, / o compararlo con / uno de esos ciclones con nombre de cor
caballos en la nieveQue esta página salve aquel momento: / la senda de hojarasca / que sonaba encharcada a nuestro paso / bajo la rumorosa cúpula del hayedo / {ahora aspiro ese aroma f
calendario perpetuoEl lunes es el nombre de la lluvia / cuando la vida viene tan malintencionada / que parece la vida. / El martes es que lejos pasan trenes / en los que nunca vamos. /
camino de imperfecciónJoven, / yo era un vanidoso inaguantable. / ‘Esto va mal’, me dijo un día el espejo. / ‘Tienes que corregirte’. / Al cabo de unas semanas era menos vanidoso. / Unos m
capricornio en el paseo marítimoMira la tarde, mira qué canción / multicolor: las mobylettes felices / como estrellas fugaces, quinceañeras / azules con bermudas y suspensos, gaviotas / acariciand
carretera(Homenaje a A. T.) / Invierno gris sobre las sementeras / hurañas de Castilla. Atrás quedaron / -niebla harapienta y hielo- los peñascos / de Pancorbo, y la tarde p
cartaA ti, que serás siempre La Ignorada, / a ti, qúe llegaste a quién sabe qué lugar / cuando yo acababa, ay, de salir de él, / o perdiste aquel tren, no sé cuál, que
como el aguaComo el agua / se afana / callada / bajo el trigo, / como la tierra, / humilde, / elabora / metales / y eleva / hasta la rosa / la hermosura, / así, de esa manera, / escribirás / tus
contrasteEllos que viven bajo los focos clamorosos / del éxito y poseen / suaves descapotables y piscinas / de plácido turquesa con rosales / y perros importantes / y ríen ent
de misterio¿Quién soy / -Este intervalo de misterio / entre la rosa ardiente que corto para ti / y la rosa sombría que mi mano te tiende.
ellaEs misteriosa como el tiempo y el mercurio, / delirante y exacta, álgebra y fuego. / Cuando nadie la espera, coronada de escarcha / baja tarareando con pies marav
era el abueloEra el abuelo y sus inmensas expediciones mirar / qué oruga viva y la caja con sus agujeritos los zapatos / lustrosos / para los Reyes Magos el séptimo no hurtar
es lo que llaman gloriaDesconocidos que te escriben cartas. / En tus versos, confiesan -entre un torpe amasijo / de entusiasmo, inocencia y metáforas ciegas-, / reconocen su vida. / Mucha
esposaCon tu mirada tibia / alguien que no eres tú me está mirando: siento / confundido en el tuyo otro amor indecible. / Alguien me quiere en tus te quiero, alguien / ac
fatumEse niño que llega, cartera remolona, / botines desatados, al colegio de Sánchez / no sabe que sus pasos felices por Sevilla / -luz, patios, calles, cales- le ace
insistoMi vida: tantos días / que no estuve en El Cuzco / ni en Siena ni en Grenoble, / tantos aviones rubricando el cielo / en los que yo no iba, tantas voces / cuyo calor
jacques brelEn algún cementerio de algún lugar, / ajeno a las hojas secas que el viento frotará sobre las losas / y al juego menudo de los gorriones, / yace, tierra sombría,
las tres cantigasI / Qué música tus manos, fina corza / del mayo más intacto, qué gesto de azucena, / qué iluminada crece la hierba donde pisas. / Eres la tesorera del silencio, / el
mírameDesde ese tiempo diferente al mío / en que de una mirada ven Tus ojos / la semilla la rosa y los despojos / nacercorrerdesembocar al río / mira esta pobre vida desg
otro poema de amorQué dicha no ser Basho, en cuya voz / florecían tan leves los ciruelos, / ni ser Beethoven con su borrasca en la frente / ni Tomás Moro en el taller de Holbein. / Q
pequeño testamentoOs dejo el río Almofrey, dormido entre zarzas con mirlos, / las hayas de Zuriza, el azul guaraní de las orquídeas, / los rinocerontes, que son como carros de co
poema dentro de un sobre blancoAy, de todos los ríos que he visto y he cantado, / de los que son un llanto, de los que se perdieron / y por mucho que buscan no encuentran su destino, / y de los
por favorSe van muriendo uno tras otro / como en las películas de náufragos / o de aviones estrellados en neveros incógnitos. / Sucumbió el portero de fútbol catequístico /
raro asuntoRaro asunto la vida: yo que pude / nacer en 1529, / o en Pittsburg o archiduque, yo que pude / ser Chesterton o un bonzo, haber nacido / gallego y d’Ors y tod
reproche a miguel d'orsTu corazón navega en la «Kon-Tiki», / se adentra con Amundsen por la grandes / soledades heladas, / sube al Nanga Parbat con Hermann Buhl, se abre / paso hacia el A
splendor veritatisTu rostro, que aparece -un relámpago- y que / desaparece. Muero buscando entre palabras / apagadas un ascua de verdad que ilumine / un instante ese rostro. Haberl
tal es la inspiraciónLos antiguos hablaron de la Musa. / Del Numen Don Manuel Josef Quintana / (naturalmente, entre signos de admiración). / Otros de ángel, de duende, de un dedo cele
variaciones sobre un tema de stevensNo es el canto del mirlo: es el silencio / que nos deja, un silencio / que es algo diferente del silencio / porque en él suena aún el recuerdo del canto / del mirlo
vaticinioLe esposarán las manos por la espalda, / pero él tendrá seis años / y correrá mojado entre las altas / hierbas de su memoria. / Le cerrarán la puerta, / se callará la