PAIS POEMA

Libros de miguel anxo fernán-vello

Autores

miguel anxo fernán-vello

a dos adolescentes mojadas por las lluvias de primavera
Salud a esos cuerpos que llevan la frescura / de estas sombras lluviosas en el cielo de mayo. / La primavera llueve en dulces aguas claras. / Nubes de corazón brillante. / En la blancura de las frentes de
beso nocturno
Conozco de la mujer el beso nocturno, espiral / y térreo. / Velocísimo labio / musculado / requema en un abismo de / húmeda luz que adentra. / Oleosa dulzura templando / la sangre más profunda, más láctea / color
el cuerpo es ser, estar en su arte
El cuerpo es ser, estar en su arte… en el misterio / de los ojos / donde perfectos bosques, aguas, aves, / hierven la luz dulce del atardecer, / viejas maderas se pudren de brillo lunar / o de extraña purez
i - ese amor transparente que llevamos en los ojos
Ese amor transparente que llevamos en los ojos / con tal silencio puro de flor intensa y clara / y con esa dulzura vegetal que se sueña / en el interior del silencio, inspiraciones continuas / de lugares
ii - tanta belleza pura que agiganta el sentido
Tanta belleza pura que agiganta el sentido / puede cegar el día, invadir llama a llama / y quemar de silencio una posible muerte, / tanta desnuda belleza puede ser un prodigio / de: viva fantasía siempre
los dedos se enamoraban
Los dedos se enamoraban / de la nuca suave / caían por la espalda / dibujando caricias / y en la curva pulida / de la cintura redonda / donde crecen las nalgas / blancas moles y suaves / concentraron la forma / de
poema crepuscular
De qué constan las lunas del tiempo hecho ocaso / de tardes que no vuelven a derivar en noches, / qué materiales suspendidos de un único momento / permanecen sonámbulos en la luz de aquellas horas. / Qued
primavera
Hay un país de sangre verde que corre inmensamente por los / campos y eleva brillos altos en los árboles despedidos al cielo. / Es un reino de mil tierras al sol. Un fuego mineral y azul. / Estallan baj
qué sosiego, qué alivio, qué dulzura en la noche frente al aire
Qué sosiego, qué alivio, qué dulzura en la noche frente al aire, / en la alta hora brillante, cuando un fluido intenso / de calma luz se diluye en el tiempo y en la frescura sueña / una cálida brisa que
retrato privado
Tal vez la ceniza azul que brilla en sus ojos / sea el temblor del aire, lo lejano / tantas veces sentido cuando muere la tarde. / Y la luz, un enigma, un destello en la sangre. / En esa mirada que regres
ría i
Polvaredas de luz suspensas sobre la ría. Aire vegetal inmóvil / sobre el aliento antiguo del agua. Fluyente ser submerso en el / polvo de la tierra ebria de lunas diluidas. Reverdor ceniciento, / vorac
terra cha i
Analizo el cóncavo milagro de la luz trazada sobre las últimas / líneas de la llanura. / Inscribo un surco de texturas doradas en los ojos enlazados a / la insuperable franja donde la tierra es un volum