michel leiris
bellaPara descubrir la existencia de los extasiados filones / en las móviles profundidades de tu cuerpo / mis dedos son varitas mágicas / Insólitas serpientes de la cólera / mis muebles se odian en mi dormitor
demasiado tardeDemasiado tarde / es la muerte de los tarots / la muerte de las piedras preciosas y las escalas salvajes / muerte de los relojes de la luz / hundimiento de los engreídos escaparates / muerte de las antiguas
hermano y hermanaHermano y hermana / como la aguja y el hilo / como el ojo y la lágrima / como el viento y el ala / Hermano y hermana / como la flecha y el arco / como la nube y el rayo / como la sangre y las venas / azotará un d
juventudBello zaguán del alba / reposo de los árboles que peinan la crin de las nubes / ¿beberé tu gran cubo de agua fresca / bajo el sol grávido de gavillas de mies? / En un teatro de la ciudad / ante vestidos neg
lenaPienso en ti / y tu imagen eleva en torno a mí una tan indestructible fortaleza / que ni el ariete de las nubes / ni la paz blanda de la lluvia / prevalecen / oh mi cisterna de silencio / contra el muro horad
nada ha concluidoNo ha concluido de agitarse el mar / golpe de espuma y olas / que semejan ropajes desplegados / y la naturaleza se expande todavía / maremágnum de piedras y de hojas / Los restos de jornadas caedizas / sobre
túMi libro de canto dorado que no quiero leer de cabo a rabo. / Mi tarta de aniversario que no precisa de velas para estar iluminada. / Mi alcohol que transporta sin náuseas ni dolor de cabeza. / Mi banco
una nocheEn el alba de los sentidos / entre dos jardines de cerradas verjas / elevados rastrillos de hierro aprisionando las hierbas y las gotas de agua / una negra mansión se perfila / de la cual amo la triangula