max jara
ante el arroyoAguas que multiformes y turbulentas / entre las rigideces de los peñascos, / con nostálgico vértigo de tormentas, / ruedan en un sonoro tropel de cascos; / aguas de claridades hondas y quietas, / traidoras
desmayo (i)Allá, cuando las lomas reverdecen, / donde hay almas que viven de esperanzas / y arreboles de fuego que florecen / en las inacabables lontananzas; / allí donde mi madre me ha llorado / con melodioso corazón
desmayo (ii)Y, sin embargo, hay algo que me empuja / hacia los horizontes de los tristes, / hay alguien que mis carnes arrebuja / con el mismo jirón que su ser viste. / Ir sin ellos, el sueño de mi vida; / y al ver que
desmayo (iii)He visto al victimario de mis ansias. / Aullaba en su boca la ignorancia. / Envenenadas puntas que taladran, / las voces ancestrales cómo ladran. / Quizás si lo que llevo aquí en la frente, / que yo creo un
el amorEl amor es grave y el amor hastía. / El ansia del beso mató mi alegría. / El beso que espero y el beso que evoco, / ambos son dos pasos hacia la agonía; / el amor es triste, desmayado y loco. / Sólo las muj
estrellaYo sé de una estrella que luce remota. / Su rayo en mi noche desmayado flota. / Su rayo que finge la expresión tranquila / de una soñadora virginal pupila. / Su rayo que anima temblor de sollozo, / su rayo
habla la nieveMi vida cristalina / es azahar y mortaja. / Yo soy la inaccesible peregrina / que muere cuando baja. / Soy un silencio grave, / soy ala en agonía. / No hay quién la hiel de mi pureza lave. / Soy la melancolía. /
la guitarraLa guitarra tiene el alma de una niña de ojos claros. / En su caja guarda un nido tembloroso de gorjeos. / A jardín por primavera su cordaje yo comparo: / la tonada es una fuga de nostálgicos deseos / que
las mareas¡Oh perenne armonía de las olas, rugientes / con las inagotables fiebres del infinito, / preñados de lo eterno, vuestros flancos hirvientes / con su ser justifican la belleza del mito / que los ojos helen
voz en el desiertoMusa de juventud, que a la eterna distancia / del olvido dilatas tu perenne armonía, / el último vestigio de una ideal fragancia / hoy sube del jardín de mi melancolía. / Verdor de las praderas cuajadas d