maruja vieira
agresionesDefenderé tu rostro / y tu nombre / de los años que se amontonan / como piedras rotas. / Defenderé tu voz, / tus palabras, / de estos largos silencios / que pesan / sobre mis labios. / Defenderé tu luz / de esta somb
al final del caminoSólo pido / tu rostro para el sueño. / Tu nombre dibujado / en los telones del recuerdo. / Me iré con ellos lejos, / a la ciudad tranquila de los lirios, / de las campanas y de las violetas. / El tiempo será la
atardecer del sábadoHa llovido en mis manos, / áspero sol, tu lenta quemadura, / tu fuego repetido. / Ahora son más altas / las montañas azules, / más altas y se alejan en perfiles / de cristal y de humo. / Los rumores del día / se
breve poema del encuentroMe detengo a la orilla de la tarde / y busco las palabras olvidadas. / Los antiguos colores de la tierra, / la huella luminosa de los árboles. / Estás aquí. Sonríes a mi lado / bajo la rama azul que se desh
campanario de lluviaTe buscaba en la sombra. Lentamente surgía / tu mirada lejana, leve flor de horizontes. / Era clara, serena….Con amor la sentía / transitar el camino de mis ojos insomnes. / No fue un eco ni un sueño. Fue
clave mínimaDéjame tu recuerdo, el de esta hora. / No importa que te vayas. / Déjame este recuerdo / de la última hora del alba. / Estaba azul el monte esa mañana / azul. Eras hermoso / y yo te amaba.
el nombre de antesNo es fácil escribir / el nombre de antes. / Es como volver a un traje antiguo, / unas flores, un libro, / un espejo, amarillos por los años. / Con aquel otro nombre / era como tener entre las manos / toda la l
esta tardeEsta tarde / todos miran la lluvia. / Aquí hay un árbol / y unas columnas blancas. / Donde va mi recuerdo / hay flores como espadas de amatista / y los hombres caminan en silencio. / Aquí la lluvia lanza / cada v
exilioMi patria eran tus manos, / tu mirada, / el suave temblor de tus labios. / Ya no tengo tu hombro / para mi cabeza rendida. / No tengo nada. / Veinte años de exilio, / amor mío, / veinte años sin patria.
huellaLa huella / de tu mano. / Apenas una gota / de rocío. / suave trazo / de luz distante y pura / La huella / de tu mano.
letras de arenaHáblame. Al fin y al cabo / mis sueños están hechos de palabras. / Tus palabras. / Las que nunca me has dicho y están vivas / con fuerza de memoria verdadera. / Vivas como en el fondo transparente / las estre
lluvia de agostoOtra vez tú me tiendes / tu lento cerco de diamantes. / contigo estaba escrito / el nombre del amor sobre la tierra. / contigo, lluvia de la media noche, / tierna raíz de astros. / Y caes / y me envuelves. / Eres
luz de septiembreEn la luz de septiembre / estoy buscándote. / Era una madrugada de campanas / que me ilumina todavía el alma. / Todo el amor del mundo / inundaba tus ojos. / Era un claro septiembre / de azahares. / Tu mano, firm
luz de tu presencia¿Tú venías buscándome desde playas y sierras? / ¿Venías presintiéndome por todos los caminos? / ¿Escuchabas mi voz en los ecos del viento / y tocabas mis manos en el agua del río? / Me hallaste en una tar
más que nuncaPorque amarte es así de dulce y hondo / como esta fiel serenidad del agua / que corre por la acequia derramando / su amorosa ternura sobre el campo. / Te amo en este sitio de campanas y árboles, / en esta b
para ti no hay palabrasPara ti no hay palabras. / Hay sólo mudas páginas en blanco / y este lento caer / de las manos inútiles / que olvidaron y hallaron / letras / sueños / y árboles. / Hubo palabras antes. / Cuando el mar, / cuando el gr
poema del amanecerEs la hora de las campanas, / cuando se cierran los abismos. / Con la luz de la madrugada / vuelven al mundo los caminos. / Vuelve el murmullo de los árboles, / el silencio de las espigas. / Vuelven las manos
raíz eternaTú eres más que un rostro, / más que un hermoso cuerpo. / Eres aquel murmullo del río entre la lluvia, / aquella forma vaga del monte tras la niebla. / Profundamente asidos al trémulo paisaje / del sitio de
siempreSiempre regresas. / Para ti no hay tiempo / ni tiene oscuros límites la tierra. / Siempre vuelves. / Y siempre estoy aquí, esperando tus manos, / llenándome de sueños como de lluvia un árbol. / No hay nada di
tarde, flores y ríoAmor mío… / Ruedan estas palabras / en mitad del estruendo / del agua. / Amor mío… / como antes / deja caer sus flores amarillas / el árbol, nuestro árbol. / Por la orilla del río / camino lentamente, / buscándote. / E
tiempo definidoEstá bien que la vida de vez en cuando / nos despoje de todo. / En la oscuridad los ojos aprenden / a ver más claramente. / Cuando la soledad es el vacío intenso / del cuerpo y de las manos, / hay caminos abi
todavíaTodavía / la frágil quemadura de una lágrima / borra la luz del árbol. / Todavía / cerca del corazón se detiene la vida / cuando te nombra alguien. / Todavía / rueda el mundo al vacío / desprendido y errante. / Tod
última llamaPor qué lloras? / Porque anoche a mi lámpara / la apagó un viento amargo. / Qué buscas en la sombra? / La sombra de unas manos, / unas manos desnudas que se alzan / contra vientos de fuego / y los enlazan / y ret
yo te amoLa sombra. Y el camino interminable. / El vacío que imita la forma de tus brazos. / El monótono ruido de la lluvia en el aire. / Con la espiga y la estrella, / con la piedra y el árbol, / con todo lo que gu
¿sola?Tus ojos / vinieron a mirarme / en esta hora / oscura y áspera. / Yo me creía sola / pero estabas aquí. / El amor / le arrancó tu mirada / a la muerte.