marisa alonso santamaría
el cangrejo desconfiadoEntre la arena brillaba / el cangrejito lo vio, / un pendiente de una perla / con un precioso color. / Aunque pesaba muchísimo / lo subió al caparazón, / y de camino a
el mandril malhumoradoEn la selva hay un mandril / de nariz muy colorada, / siempre está malhumorado, / siempre por algo se enfada. / Por los bosques de papiros, / se ha acercado hasta el
el oso infelizComo era muy vergonzoso / salía de higos a brevas, / y encerrado se pasaba / el oso en aquella cueva. / Veía a los animales / en libertad paseando, / los miraba con env
el ratoncito y el perroPor un agujero / se ve su rabito, / cree que está escondido / este ratoncito. / Un perro lo mira / ¡Qué inocente es! / esconde su cara / y cree que no lo ven. / Despacio se
la sombra de la avispaUna avispa despistada, / cayó en una regadera, / pero su sombra más lista, / mirando se quedó fuera. / La sombra muy decidida, / sola quiso ir a volar, / pero no encont
mis mascotasTengo un gatito / muy pequeñito, / con ojos azules, / se llama Blanquito. / Al llegar la noche, / siempre me acompaña, / se hace un ovillo, / duerme en mi cama. / Tengo un
renataAl salir el sol, / todas las mañanas, / la gata Renata / se asoma a la ventana. / Todas las mañanas / sentadita está, / en esta ventana / dispuesta a escuchar. / Los pájaro