mario rivero
a veces henryA veces Henry tuvo algún dinero / e invitó a sus-camaradas, / de un sexo o de dos, inteligentes / o encantadores, o ambas cosas a la vez, / los que dijeron, quizás
balanceEs terrible no encontrar a dónde ir… / De las casas unas están destruidas, / sin lecho, a oscuras y con telas de araña, / con lepras en los muros y con espectros
ceniza azulDel amor / sólo queda / un poco / de ceniza azul. / Volverías a / sentarte / junto al fuego / apagado / ahora que lo / sabes?
cosas que pasanEste hombre y esa mujer se conocieron cierto día / Sin duda el hombre sonrió a la mujer / sin duda le trajo flores / sin duda llegó a conocer su olor entre mil / y
el amorEl amor es algo que viene y calienta / una vez. Y un instante no más, / -si es que viene- / Y después de esta costumbre de calor, / otra vez, ¡ay! nos deja muriendo
endechaEstábamos perdidos / cuando nos encontramos / en aquel retraso de aeropuerto. / Yo estaba lleno de noche y de frío, / aunque había pasado tres días / en el «San Franc
la balada de los hombres hambrientosLos hombres hambrientos tienen oro / casas con retretes de mármol / y vestidos suntuosos / Pero no pueden matar el hambre y la sed / del tigre de sus ojos / Los hombr
la luna y nueva yorkNos encontrábamos todos los días / en el mismo sitio / compartíamos versos, cigarrillos / y a veces una novela de aventuras. / Lanzábamos piedrecillas / desde el puen
lágrimasConozco las lágrimas. / Sé de las lágrimas. / Un negro rocío cuyo sabor perdido / de nuevo encuentro. / He llorado de noche, a la orilla del mar, / oprimido por el da
madameSiéntese frente al fuego / y hable madame / leyendo hacia adentro / en la pizarra donde la vida escribe. / Tal vez a mi pueda contarme / que alguien un día / llevó su m
palabraVen palabra desnúdate / serás la amada de un hombre al que no le importa / si pareces fea o eres pobre. / Porque vosotras palabras / os parecéis como un desfile de
poesíaPájaro que desciende / de la cumbre / nos asombra / y nos llena de silencio / Lo que se escucha / es sólo el temblor / el necesario escalofrío / de la rama a que llega…
salmoCada ocaso advierte a los hombres callados / que miran al horizonte / que la oscuridad caerá. / Y cada día el Cartero- Muerte llama a la puerta. / Lo oímos golpear
sísifoEste fardo invisible que transportamos, / es semejante al de Sísifo: / logramos llevar la roca arriba, un poco más cada día / cuando de pronto algo surge y nos re
tango para 'irma la dulce'Aquí estuvo / sacudida por el manoseo de las habladurías / y los despertadores / Aquí estuvo demasiado triste en el final / Las palmas bajo la nuca y el pelo despar
un habitanteEste hombre no tiene nada qué hacer / sabe decir pocas palabras / lleva en sus ojos colinas / y siestas en la hierba. / Va hacia algún lugar / con un paquete bajo el