mario noel rodríguez
alejaníaen el centro puntual de la maraña / Dios, la araña / Alejandra Pizarnik(Escrito el día fatal) / Allá donde la carne es harapos / mi corazón es reflector. / La araña c
amatorioLa barbera cocina bellísimo, / prepara unos aviones sin destino, / sabe que el piloto desprovisto de razón / sueña con sus universales guisos. / Ella, madrugadora c
amedeo modigliani en la brumaEl pintor hacía el amor con ocho espejos, / no veía cuando el alma se le iba. / Mirándose demasiado por dentro enfrentaba al cuerpo amado, / a esa verdad de paisa
bocanada de montañaCanto para que juntemos los alientos en una vertiente, / subamos a la cama del asombro / sin más ropa que la memoria, / sin más escudo que la neblina sin freno. / H
celo arriba, celo abajoAndo caliente por abajo y por los aires. / Subido a un avión de fogatas, / la lengua llega hasta Saturno, / la pasión busca y se come a sí misma. / No sé qué haré s
heridasa David Escobar Galindo / Sombra, catacumba, delirio, / ciclón, gangrena, pústula, grano, / desesperanza, esputo, roto lirio, / caída, pólvora, cornada, marrano. / Pu
insisto en el abismo¿Quién nos guía hacia el abismo? / Iilya Kuryaki and the Valderramas / Al fondo del inodoro, el rostro de este día. / ¿Quién pisa a la esperanza con tanta saña? / P
la pasión según san juan sebastiánal mayor de todos, / a 250 años del viaje. Escribió una sonata de 19 hijos / y nos amarró a su corazón eléctrico, / al vuelo de un pájaro besando el sol. / Juan Seb
para desvestir a una cebraNo hables de paisajes a la más bella de todas. / La sola voz enturbiaría su corazón. / Preferible si el incienso inunda de cortinas, / invade con la tibieza de ot
penal marionaLa sombra patea al más valiente, / sea blanco, negro, azul o rojo. / Quema los huesos en salsa de hastío / y el cielo es una ventana nublada de suspiros. / Una cuch
poema ceroMe gustas cuando gritas porque trastornas el presente. / Más viva, oscura, / de alas en contrasentido. / Desde la cabalgadura mi sed te toca, / de tierra es el beso
reflexión a unos pasos de tu ombligo¿Quién teme a la rabia del desvelo? / Esta mañana el riñón tendió la red esperada. / No fui capaz de levantar el rostro para contestar. / ¡Ah, viejo y roto riñón!
rendijaa Silvia Krystel / Tufo a vida eterna tiene la amante del Príncipe, / olor a cuello después de la entrega. / No hay métrica para decir sus caderas trabajadas en j
te tomo a pechoDame de esas ánforas que relincho. / ¡Cuántos siglos esperé para succionarlas y ser vuelo, / navegar por el celo que soñé! / Que lo sepa el pavorreal, / que lo sepa