mariano melgar
a la libertadPor fin libre y seguro / Puedo cantar. Rompiose el duro freno, / Descubriré mi seno / Y con lenguaje puro / Mostrará la verdad que en él se anida, / Mi libertad civil bien entendida. / Oíd: cese ya el llanto;
a la soledadOh Soledad amable, / Donde vive el sosiego / Que el hombre en otras partes busca en vano, / Su deseo insaciable / Aviva el mundo, y luego / Niega lo que ofrecía: ¡Infiel tirano! / Sólo aquí el pecho humano / Se
a vos, deidad amableA vos, deidad amable, / A vos, a quien mis ojos / No cesan de mirar; / A vos, por quien mi pecho, / Rendido a vuestras aras, / Se siente palpitar. / A vos, a quien consagro / Un corazón de fuego; / A vos, que al
al sueño¡Oh sueño deleitoso! / Imagen apacible / Del eterno reposo: / Por ti un pecho sensible / Halla consuelo en medio / De cualquier mal terrible. / En ti el dolor y el tedio / Que me asaltan de día / Tienen fin y rem
ángel, ídolo, mujerÁngel, ídolo, mujer, / que encantado me has tenido: / no te aborrezco ni olvido, / Pero no te vuelvo a ver. / Mi mal, mi rabia y mi muerte; / Pero mal dije, alma mía: / Mi encanto, mi idolatría, / Muriéndome es
bien puede el mundo entero conjurarse…Bien puede el mundo entero conjurarse / Contra mi dulce amor y mi ternura, / Y el odio infame y tiranía dura / De todo su rigor contra mi armarse; / Bien puede el tiempo rápido cebarse / En la gracia y prim
cuando recuerdo los penosos días…Cuando recuerdo los penosos días / En que agitado de mi amor reciente, / Decirlo quise para que mi amada / Correspondiese; / Cuando a mis ojos se presenta el cuadro / De los pesares con que crudamente / Me ha
dejad amigos… ¿injusticia tanta?…Dejad amigos… ¿injusticia tanta / Pensáis que cometiera? / De imaginarlo sólo ya me espanta… / ¿Cómo olvidar si pudiera / A mi amorosa Silvia…? No, es en vano / Pretender que yo sea tan tirano. / Al darme cor
desde que vi tu hermosuraDesde que vi tu hermosura / Te di culto y vasallaje, / Porque no hubo diferencia / Entre el verte y adorarte, / Yo sé bien que tú tendrás / Quien te quiera, pero advierte / Que quien te quiera tendrás, / Mas no
dónde estás, bien de mi vidaDónde estás, bien de mi vida, / Vida, que en tu ausencia muero; / Muero, porque estás ausente; / Ausente de ti, padezco. / Padezco grave dolor; / Dolor, el no poder verte, / Verte a ti es mi mayor gloria, / Glo
donde quiera que vayas…«Donde quiera que vayas / Te seguiré mi dueño.» / ¡Así en eco halagüeño / Mi bien me consoló! / ¡Oh suave, oh dulce acento! / Pero ¿para qué canto? / Callado, placer tanto / Guste mi corazón.
el cantero y el asnoNos dice cierta gente / Que es incapaz el indio: / Yo voy a contestarle / Con este cuentecillo. / Bajaba una mañana / Un cantero rollizo, / Repartiendo y lanzando / Latigazos y gritos / De cargados borricos. / Sobr
el puro afecto mio, mi ternuraEl puro afecto mío, mi ternura, / Va a recibir el golpe más funesto: / ¡Ay Silvia mía! De tus ojos presto / No veré más el fuego y la hermosura, / Ay, hoy entre mis penas fui dichoso: / Tu rostro hermoso / Fu
elegía iii¿Por que se aflige, si la noche llega, / El infelice que perdió el camino, / Cuando en el campo para tomar senda / No halla vestigio? / Al dulce sueño puede abandonarse; / Que allá la aurora con hermoso bri
elegía ivMustio ciprés que viste / Crecer mi amor seguro / Y en cuyo viejo tronco / Escribí: “Silvia, ya mi pecho es tuyo”. / Y Tú, claro arroyuelo, / Cuyo dulce murmullo / Acompañó sus voces / Al ofrecerme su corazón p
elegías y soneto a silviaElegía y soneto a Silvia / ¿Por que a verte volví, Silvia querida? / (Elegía I) / ¿Por qué a verte volví, Silvia / querida? / ¡Ay triste! ¿para qué? ¡Para trocarse / mi dolor en más triste despedida! / Quiere e
fabricio de ser noble se ha antojadoFabricio de ser noble se ha antojado, / Y para conseguir su fin honroso / Ha dado en ser necio y ocioso. / ¡Vamos! ¿No es medio fácil y adecuado?
famosa ha sido, silvia, tu constanciaFamosa ha sido, Silvia, tu constancia, / Todo mi amor ha poco te decía, / Y copiaba mi mano ya con ansia / Cuanto en mi amante carta te ponía, / Pero acabaste tú mi vigilancia / Antes que yo las líneas que
figurarme solía un magistradoFigurarme solía un magistrado / que hoy sostuviese a la nación entera: / ¡qué luces, qué virtudes no exigiera / un empeño tan grande y elevado! / Solo el poder de un Dios a tanto grado / las prendas de un m
ilustre americano…Ilustre Americano, / honor eterno del peruano suelo; / al fin ya quiso el cielo / que en jefe tan humano / halle la patria todo su consuelo. / La mejor monarquía / sus grandes infortunios lamentaba; / el remedi
la cristalina corrienteLa cristalina corriente / De este caudaloso río, / Lleva ya el llanto mío / Mas aguas que de su fuente. / Llega al mar, y es evidente, / Que el mar, con ser tan salado, / Lo recibe alborozado / Y aun rechazarlo
la pasión que reina en míLa pasión que reina en mí / el tiempo la borrará, / y tu ingratitud verá / que puedo vivir sin ti. / No mi loco frenesí / permanente te parezca, / habrá día en que fenezca / la pasión que reina en mí. / Esta pena
llegó el terrible momentoLlegó el terrible momento / En que de tus bellos ojos / ¡Ay! Me retiro / Llegó la hora en que mis glorias / Han de darme sin recurso / Crueles martirios. / Ya no podré hacer que lleguen / Mis amores y mis queja
maldigo el haber nacidoMaldigo el haber nacido, / Maldigo mi infeliz suerte, / Más bien quisiera la muerte / que amar y no ser querido. / Alma y cuerpo ya he rendido / A ese vuestro hermoso cielo, / Y si en ti no hallo sosiego / Mald
no nació la mujer para queridaNo nació la mujer para querida, / por esquiva, por falsa y por mudable; / y porque es bella, débil, miserable, / no nació para ser aborrecida. / No nació para verse sometida, / porque tiene carácter indomab
por no sé qué caprichoPor no sé qué capricho / Filis juró olvidarme. / Pasados pocos días, / Hizo otra vez las paces. / Pero fue tan gustoso / Aquel feliz instante, / Que le digo mil veces: / “Filis, vuelve a olvidarme, / Con tal que
quiero ver a mi tristezaQuiero ver a mi tristeza / Lo que por querer no quiero, / Que sin querer he querido / Estar, sin querer, queriendo. / En lo acerbo de mis penas / Apenas penar me veo, / Y sin ser el mal penoso / Peno sin saber
salid del pecho angustiadoSalid del pecho angustiado / Suspiro. / Buscad a mi dulce dueño / Ligero. / Y dondequiera que le halléis / Decidle, / Decidle que si no me ama / Me muero. / Hacedle saber mis penas / Y llanto / Hablad a su corazón / Ta
sepa la cruel melisa…Sepa la cruel Melisa, / Si a mi clamor se niega, / Que el que sin fruto ruega / Consigue aborrecer. / Entienda si con risa / De mí se burla altiva, / Que a mí no me cautiva / Quien me hace padecer. / Sepa que bie
si te quise, no te quieroSi te quise, no te quiero; / Así, juro más no verte. / Tu pecho es muy lisonjero; / Protesto más no quererte, / Pero sí por ti me muero. / Bien conozco tu indolencia. / No te volveré a querer. / Favor me haces
sin ver tus ojos…Sin ver tus ojos / Mandas que viva / Mi pecho triste; / Pero el no verte / Y tener vida / Es imposible. / Las largas horas / Que sin ti paso / Son insufribles, / Vivo violento, / Nada me gusta, / Todo me aflige. / El sol
soneto (no nació la mujer para querida)No nació la mujer para querida, / por esquiva, por falsa y por mudable; / y porque es bella, débil, miserable, / no nació para ser aborrecida. / No nació para verse sometida, / porque tiene carácter indomab
vuelve que ya no puedo…Vuelve que ya no puedo / Vivir sin tus cariños: / Vuelve mi palomita, / Vuelve a tu dulce nido. / Mira que hay cazadores / Que con afán maligno / Te pondrán en sus redes / Mortales atractivos; / Y cuando te hayan
ya llegó el dulce momento…Ya llegó el dulce momento / En que es feliz Arequipa, / Ya en mi suelo se disipa / El Despotismo feroz: / Ya se puede a boca llena / Gritar: que la Patria viva, / Que la libertad reciba / Que triunfe nuestra Na
ya mi triste desventuraYa mi triste desventura / no deja / Esperanza de tener / alivio; / y el buscarlo sólo sirve / de darme / el tormento de mirar / lo perdido. / En vano huiré buscando / regiones / donde olvidar a mi dueño / querido: / con
ya que para mí no vives…Ya que para mí no vives, / Y no te han de ver mis ojos, / Pues te he perdido; / Daré lugar a mis penas / En la triste soledad / En que hoy me miro. / Tú me intimas el precepto / De que olvide para siempre / Tus a
yaraví¡Ay, amor!, dulce veneno, / ay, tema de mi delirio, / solicitado martirio / y de todos males lleno. / ¡Ay, amor! lleno de insultos, / centro de angustias mortales, / donde los bienes son males / y los placeres
yaraví iTodo mi afecto puse en una ingrata; / Y ella inconstante me llegó a olvidar. / Si así, si así se trata / Un afecto sincero, / Amor, amor no quiero, / No quiero más amar. / Juramos ser yo suyo y ella mía: / Yo c
yaraví iiPor más que quiero / De la memoria / Borrar la gloria / Que poseí; / Por todas partes / Cruel me persigue: / Siempre me sigue, / Siempre ¡ay de mí! / Procuro en vano / No dar oído / A aquel sonido / Que un día oí, / Cuan
yaraví iiiLa prenda mía, / En quien tenía / Puesto mi gusto, / Hoy me persigue / Con odio injusto. / Ya yo en sus ojos / Solo hallo enojos; / Cuando antes era / Su vista sola / Mi dicha entera. / Ya su voz suave / Llenar no sabe
yaraví viiiYa mi triste desventura / No deja / Esperanza de tener / Alivio; / Y el buscarlo solo sirve / De darme / El tormento de mirarlo / Perdido. / En vano huiré buscando / Regiones / Donde olvidar a mi dueño / Querido: / Con l
yariví vii¿Con que al fin tirano dueño, / Tanto amor, amores tantos, / Tantas fatigas, / No han conseguido en tu pecho / Más premio que un duro golpe / De tiranía? / Tú me intimas que no te ame / Diciendo que no me quier
¡oh desgraciada existencia!¡Oh desgraciada existencia, / Con amor lejos de amor! / ¿Quién el bárbaro rigor / Podrá sufrir de una ausencia? / ¿Para cuándo la clemencia / Guardas, Dios tirano y ciego? / Si ves que no hallo sosiego, / Si ve
¡oh dolor! ¿cómo, cómo tan distante?…¡Oh dolor! ¿Cómo, cómo tan distante / De mi querida Silvia aquí me veo? / ¿Cómo he perdido todo en un instante? / Perdí en Silvia mi dicha y mi recreo; / Consentí en ello ¡ciego desvarío…! / Consentí contra
¡que grande, que estupenda maravilla!…¡Que grande, que estupenda maravilla! / ¡Asombroso crear! El pensamiento / Se abisma…. ¡Oh, elemento! / ¡Oh, grandeza en que brilla / Sin poderse borrar, en sumo grado / La grandeza del Dios que la ha cread
¿con que al fin dueño inhumano?¿Con que al fin dueño inhumano, / Mi fino amor, mi ternura / Te has enfadado? / Será porque sufro fino / Tanto amor, tantas angustias. / Tantos agravios. / Tienes imperio en las nubes / Para mandar se ejecute / M
¿con que al fin habéis tomado?…¿Con que al fin habéis tomado / La fatal resolución / De abandonarme? / ¿Al rigor de tus crueldades / Al tormento más atroz / Quieres matarme? / Habéis, pues, firmado al fin / La sentencia de mi muerte, / Dueño t
¿por qué a verte volví, silvia querida?…¿Por qué a verte volví, Silvia querida? / ¡Ay Triste! ¿Para qué? ¡Para trocarse / Mi dolor en más triste despedida! / Quiere en mi mal mi suerte deleitarse; / Me presenta más dulce el bien que pierdo: / ¡Ay