PAIS POEMA

Libros de maría zambrano

Autores

maría zambrano

antes de la ocultación
Comencé a cantar entre dientes por obedecer en la oscuridad absoluta que no había hasta entonces conocido, la vieja canción del agua todavía no nacida, confundida con el gemido de la que nace; el
claros del bosque
No me respondes, hermana. He venido ahora a buscarte. Ahora, no tardarás ya mucho en salir de aquí. Porque aquí no puedes quedarte. Esto no es tu casa, es sólo la tumba donde te han arropado viva.
de l'etoile des alpes
De l’Étoile des Alpes / à / l’ëtoile Polaire, / invisible y presente, / íntima de / tan inmediata.
delirio del incrédulo
Bajo la flor, la rama; / sobre la flor, la estrella; / bajo la estrella, el viento. / ¿Y más allá? / Más allá, ¿no recuerdas? , sólo la nada. / La nada, óyelo bien, mi alma: / duérmete, aduérmete en la nada. /
el agua ensimismada
El agua ensimismada / piensa o sueña? / El árbol que se inclina buscando sus raíces, / el horizonte, / ese fuego intocado, / ¿se piensan o se sueñan? / El mármol fue ave alguna vez; / el oro, llama; / el cristal,
el templo y sus caminos
Una tinieblas que prometen y a veces amenazan abrirse. Y es difícil creer que quien recorre tal camino no se vea acometido por el tempor y un temblor casi paralizantes. Es la luz de un viaje más b
geografía de la aurora
Y las piedras preciosas, esas grutas de esmeraldas que nacen en sueños y al soñante acogen tan de verdad que éste conserva en la vigilia las huellas del tacto, a veces hecho memoria tanto o más qu
la llama
Asisitida por mi alma antigua, por mi alma primera al fin recobrada, y por tanto tiempo perdida. Ella, la perdidiza, al fin volvió por mí. Yentonces comprendí que ella había sido la enamorada. Y y
la mirada
Sólo cuando la mirada se abre al par de lo visible se hace una aurora. Y se detiene entonces, aunque no perdure y sólo sea fugitivamente, sin apenas duración, pues que crea así el instante. El ins
la pensadora del aura
Nacer sin pasado, sin nada previo a que referirse, y poder entonces verlo todo, sentirlo, como deben sentir la aurora las hojas que reciben el rocío; abrir los ojos a la luz sonriendo; bendecir la
lo celeste
«En par de los levantes de la Aurora» / Por amplias que sean sus alas, la luz auroral que sigue al alba es como un boquete, un lugar que tiende a absorber y ofrecer al par la inminencia de que algo
muchas gracias
Muchas gracias; / muchas, muchas gracias. / Qué va. Está muy bien. / Dispénseme, señora. / No hay de qué. / Está completo, pero está muy bien. / Un farsante, un cuentista, / un enterao / -la Place de l’Alma-, un
pámpano, rosa, las eras
(Ed. Jesús Moreno) / Pámpano, rosa, las eras / las navas / Altura carrascal / cántaro, hombre, las eras / ladera, azul, la quebrada / cabrerizo, gris, las breñas / la enramada y el molino / y a mí qué, de qué te
¡cuánta hermosura..!
Nota de María Victoria Atencia: / En el verano de hace ahora diez años, tras la publicación de algún libro mío, / recibí de María un pliego doblado en cuatro y con un breve escrito que casi se perdía /