maría mercedes carranza
extraños en la nocheNadie mira a nadie de frente, / de norte a sur la desconfianza, el recelo / entre sonrisas y cuidadas cortesías. / Turbios el aire y el miedo / en todos los zaguane
maldiciónTe perseguiré por los siglos de los siglos. / No dejaré piedra sin remover / Ni mis ojos horizonte sin mirar. / Dondequiera que mi voz hable / Llegará sin perdón a
poema del desamorAhora en la hora del desamor / Y sin la rosada levedad que da el deseo / Flotan sus pasos y sus gestos. / Las sonrisas sonámbulas, casi sin boca, / Aquellas palabra