PAIS POEMA

Libros de maria beneyto

Autores

maria beneyto

amigo íntimo
Y, con todo, ya veis, no tengo miedo. / Lo tuve, sí, lo tuve cuando era / la luna un círculo de luz helada, / el agua una llamada irresistible, / los árboles un grito monstruoso / de la tierra, y mis manos
cotidiana llegada
Estoy aquí. / Pasa. Un momento y termino. / Algo difícil sobre consonantes / absurdas… ¿Hace frío? / ¿Hace amor, lluvia, viento? / ¿Qué me traes? / ¿Hemos tenido hijos / esta noche? Siéntate. ¿Puedes? / Quito lib
criatura múltiple
«Pero Dios, deshabítame el alma de este enjambre / de estas abejas negras que yo dulce alimento…» / Ni siquiera yo sé por qué me vive / la vida, este aluvión de torpes luces / en criaturas reunidas, aguas
diez veces siete y una más
Diez veces siete y una más. Ya sabes: / setenta y siete cabriolas, once / mujeres de cristal que se rompieron / en mí, y en mí se quedan enterradas, / calcinadas algunas, otras libres / de escogerse final.
el día que será
Ya no importa saberlo. Será el día / del arco iris cómplice del agua / que llore demasiado por los muertos, / y habrá quizás en el ambiente estigmas / de señalada indecisión, palomas / que endulzarán la luz
forastera
«No soy de aquí». No. Procedía / de lugares mineros. / De tinieblas totales encerradas y ocultas. / De la sombra apresada / que ya la hizo suya, así, predestinándola / a ser noche, a ser dura claustrofobia /
greta i de suecia
A Rosa Mª Rodríguez Magda / Se llamaba -yo creo que se ha muerto / y lo que a veces surge es su cadáver- / Greta Garbo o Gustafson, una sombra, / una mujer que siempre regresaba / de mundos golpeados,
la inesperada
Eva la niña, nacerá del viento / y del amanecer / cuando se acabe / el tiempo, y el tiempo vuelva / a encarnarse en el sol. / Vendrá ilesa / y, a través de su infancia nunca usada / descenderá, pausada, del aso
la peregrina
A Angelina Gatell / Yo era la mujer que se alzó de la tierra / para mirar las luces siderales. / Dejé el hogar con apagados troncos / cansada de ser sólo estela de humo / que prolongase así mi ser ardido. / E
museo romántico
Dama desconocida. Esquivel. / (Me hace daño / la luz.) / A ella, no. A ella / la protege, la inventa, / falsifica / las fases sucesivas / de su inmovilidad. / La trae / hacia el televisor / donde quiere asomar sombra
sonámbula
Pasar cantando así, bajo la noche / como yo canto, como un ave ciega / que fuera hacia la luz por puro instinto, / ¿os puede ser ofensa, compañeros? / Vosotros que vivís al borde mismo / del precipicio, que
tierra viva
Con gérmenes de vidas, / con residuos, / con fragmentos de muertes, / vivo. / He nacido de un día / en que el sol incendiaba / la clara primavera. / Con las lilas, las ramas, / con las tiernas / bestezuelas hinchad
tú y las lentejas
Las guisabas con mimo, las amabas, / porque tenían que ponemos fuerza / en la sangre. Su hierro la querías / para así apuntalamos y que entonces / pudiéramos erguir algo de vida. / Hasta laurel llevabas, to