marco fonz de tanya
despuésEl cuerpo es el patíbulo, / la horca, el garrote vil, / la Dama Angustia. / El cuerpo es Los fusilados / se hizo el otro silencio / se cercenaron las manos / y de los muñones se asoman búhos / con curiosidad de
instanteEntre los dedos la cabellera / que cae como cien trompas de elefantes negros / alas de ángeles dentro de un pozo. / La seda es curiosidad de cocineras / el aliento entre las manos del campesino / es una bai
momentosVuela y pregunta a San Francisco de Asís / si su amor perdona / las ansias de la sangre / los desvelos de la carne / la premura de su instinto.
por el mediodíaSobrevivir a la sombra / ya que tiene más de uno que uno mismo / monstruo de papel de china / duplica su tamaño y su maldad / en una profundidad tal que parece superficie / y camina abismándonos los pies / y
tiempo de borrachosLa palabra viaja más rápido que su significado / mi paso es vacilante y ya estoy en la esquina / la luz es lenta con su procesión de imágenes / nada me susurra al oído un pastor de sonidos / y de repente
tiempo para el mago (joan brossa)–¿Es usted el mago? / –No, yo soy el conejo del mago, / la luz y su huevo / el huevo del nacimiento multiplicado / y la sed de la chistera en el escenario.