PAIS POEMA

Libros de manuel ortiz guerrero

Autores

manuel ortiz guerrero

al poeta
Luminoso charrúa de los versos fragantes, / fue muy larga, muy larga, para mí tu tardanza: / de mirar tanto el río, de tu arribo anhelantes, / hoy ya tienen mis ojos un color de esperanza. / Visitante lle
al “animal político”, que deja
Al “animal político”, que deja / de serlo llaman “hombre”. / (Llopis se añeja.)
bajo de tus pestañas florecidas
Bajo de tus pestañas florecidas, / pobre y feliz alondra, / canta mi vida.
bajo el lóbrego puente de tus cejas
Bajo el lóbrego puente de tus cejas / la eternidad, clavada, / quedó perpleja.
callamos. sobre un arrebol distante
Callamos. Sobre un arrebol distante, / capituló tu orgullo / por un instante.
canción de ensueño
El verso puro de fragancia suave / Con un desmayo sensual me gusta; / Mezclo en mi canto la canción del ave / Con la del bosque de cadencia augusta. / De noche en mi jardín, hace retreta / Parlero surtidor,
cuando niño, me han dicho que tenía…
Cuando niño, me han dicho que tenía / Mi madre la elegancia del bambú / Regalando frescura y melodía… / Yo jamás conocí la madre mía / Que habrá sido inefable como tú. / Desdichada de amor, ella habría sido
cuando todos preguntan “¿y por dónde?”
Cuando todos preguntan “¿y por dónde?”, / “por aquí”, en las tinieblas / alguien responde.
de bajar al jardín, guardar te toca
De bajar al jardín, guardar te toca; / te vendrán las abejas / al ver tu boca.
delante los señuelos han de ir
Delante los señuelos han de ir. / Gobernar es guiar, / no, no es seguir.
dulce veneno
De tanto besarte / me duele la boca, / qué crueldad más loca / tiene tu besar … ! / Tus labios son brujos, / son hiel y dulzura / son miel y amargura, / tu boca es fatal / No quiero besarte / porque me enloqueces, /
el corazón es himno y flor de goce
El corazón es himno y flor de goce: / la total desventura / él no conoce.
el verso puro de fragancia suave
El verso puro de fragancia suave / Con un desmayo sensual me gusta; / Mezclo en mi canto la canción del ave / Con la del bosque de cadencia augusta. / De noche en mi jardín, hace retreta / Parlero surtidor,
el voto obligatorio es sabia ley
El voto obligatorio es sabia ley: / obliga al castramiento / el que es buey.
en el remanso azul de tu merced
En el remanso azul de tu merced / ¡oh, pescador de estrellas! / perdí mi red.
en jornadas de gloria o del amor
En jornadas de gloria o del amor, / el camino más corto / no es el mejor.
en una caja enorme, de un ébano pulido…
En una caja enorme, de un ébano pulido, / Para que su amorosa locura tenga fin, / Sus padres la encerraron, del novio dolorido, / La virgen del Danubio que enloqueció en el Rhin. / El novio ha perforado l
eterna esperanza todopoderosa…
Eterna Esperanza todopoderosa, / Madre del Ensueño, del Dolor esposa, / Tutora inefable de los mutilados y ciegos de amor; / Perpetua abogada de los afligidos, / Las tristes princesas, las rosas, los nido
florece corazón cada minuto
Florece corazón cada minuto / si quieres dar, maduro, / siquiera un fruto.
hacia el oeste el viento un hilo lleva
Hacia el oeste el viento un hilo lleva / de tus pestañas… ¡mira! / la luna nueva.
hartar es la primera obligación
Hartar es la primera obligación. / Hasta tanto… superflua / la inspiración.
hombre líquido es hombre de partido
Hombre líquido es hombre de partido: / se amolda a todo jarro / donde es vertido.
la guitarra del desengaño
Solloza la prima / y el bordón rezonga, / dúo en cada rima / la morena ponga / y el trovero gima / la cruel milonga: / “tu buena / garganta / me encanta / morena; / me llena / de pena / serena / tu trino / de ave / divino, / sua
la ilusión, el amor, luz de bengala
La ilusión, el amor, luz de bengala / donde las “mariposas” / queman el ala.
loca
¡Paso! ¡Dadle paso! / Es reina y es pobre. No quiere ni el raso / que bese sus formas; es loca la reina. / Dad paso a la reina de honda pupila color de esmeralda, / la loca desnuda que, regia, despeina, / p
los “círculos” al “centro” dan razón
Los “círculos” al “centro” dan razón. / Y el centro está en la punta / del esternón.
no magnifiques más tu mal destino
No magnifiques más tu mal destino: / te ocultará tu propia / sombra el camino.
nunca alabes el oro que tú labras
Nunca alabes el oro que tú labras; / ya vendrá la sentencia / que es sin palabras.
ofrendaria
Perdona, señora: la culpa no tiene / la alondra que canta, la tiene la aurora: / tú tienes la culpa: a este que viene / trayéndote estrofas, perdona, señora. / Ya antes te he visto tras sueño lejano / y ano
princesa de ojos negros con un fulgor de acero…
Princesa de ojos negros con un fulgor de acero / que en mi cielo custodias una estrella de fe: / me aguardarás tres meses, un año, un siglo entero, / ¡eternamente! En vano, que ya no volveré. / ¿Recuerdas
rumbo a la espesura, donde la fontana…
Rumbo a la espesura, donde la fontana / Late en el silencio como un alma humana / Que padece a solas inconfeso mal; / Donde, la insinuante voz de la torcaza / La húmeda tristeza de la tarde pasa / Cual si f
sé justo con la vida. ¿hoy padeces?
Sé justo con la vida. ¿Hoy padeces? / Ella te dio, otras veces, / dicha con creces.
serenata grata…
Serenata grata, / Mi verso perverso / Preludia en tu puerta ¡Despierta mi amor! / El encanto canto / De la bella estrella / Que con su luz baña tu pestaña en flor. / A la rosa hermosa / Tu mejilla humilla, / Que
si me miras, me miras con furor
Si me miras, me miras con furor. / Pero… mírame siempre, / ¡hazme el favor!
su boca
Moscatel en racimo que encontró mi apetencia: / Diviniza mis labios su inefable merced; / Mi sandía escarlata de madura excelencia / Que el verano codicia: cántaro de mi sed… / Limosna de mi fiebre, mi po
tu recuerdo, cometa hoy ya distante
Tu recuerdo, cometa hoy ya distante, / por el cielo del alma / ambula errante.
tus ojos me enseñaron ser gandul
Tus ojos me enseñaron ser gandul: / de haberlos visto, vivo / ebrio de azul.