manuel martínez de navarrete
a una inconstanciaSuspende, fuentecilla, / tu ligera corriente, / mientras que triste lloro / mis ya perdidos bienes. / ¿Cuántas veces, estando / en tus orillas verdes, / Lisi me aseguraba / su amor hasta la muerte? / Aquí su dies
a unos ojosCuando mis ojos miraron / de tu cielo los dos soles, / vieron tales arreboles / que sin vista se quedaron. / Mas por ciegos no dejaron / de seguir por sus destellos, / por lo que duélete de ellos, / que aunque
la separación de clorilaLuego que de la noche el negro velo / por la espaciosa selva se ha extendido, / parece que de luto se han vestido / las bellas flores del ameno suelo. / Callan las aves, y con tardo vuelo / cada cual se ret