manuel josé leonardo arce leal
a una brother ep 44Del dictado infantil y analfabeta / torpemente llegué a la letra escrita: / mesa, papel, paredes, pizarrita, / jugando sin saberlo a ser poeta. / Luego la tinta, es ropas indiscreta, / y el lápiz que jamás
amor, si fueras aire y respirarteY si fueras, Amor, vino y beberte. / Si fueras sombra para no perderte. / O si fueras camino y caminarte. / Amor, fueras cantar para cantarte. / Fueras hilo en mis manos y tejerte. / Que mi alimento fueras
décimasManso remanso del río. / Estrella en el cocotero. / Tanta paz cabe en enero / para tanto dolor mío. / Tanto color. Tanto frío. / Cocotero con su estrella. / Camino con tanta huella. / El río con su remanso. / La
el tema del amor (9)Amor, si fueras aire y respirarte. / Y si fueras, Amor, vino y beberte. / Si fueras sombra para no perderte. / O si fueras camino y caminarte. / Amor, fueras cantar para cantarte. / Fueras hilo en mis manos
epigrama xix (para fedra)Sin saber que de Lesbos practicabas / los rituales extraños, / un día gris, nadvertidamente, / puse un beso en tus labios. / Hoy sonrío en la calle y me pregunto / -tras aquel desencanto-: / ¿no sienten algo
epigrama xviii (para antonio)Es famosa la méntula de Antonio / por su tamaño, en todo desmedido. / Mas, mientras él la luce por las termas, / su mujer me murmura en el oído: / -prefiero tu pequeño gladiador / al gigante dormido.
epigrama xxxi (para casia)Conmigo, en el amor, mi dulce Casia / es más que Cicerón en la tribuna: / conoce los secretos de la cama, / es entusiasta y única. / Mas su torpe marido / la olvlidó y sólo busca cortesanas de puerto. / Qué s
equis-equis—No, no es él. / —Sí, sí es él. / —No, no es él. No es posible que esto pueda ser él. / —Mira la cicatriz de la vacuna. / —No, no es él. / —Mira la corona de la muela que le puso Miguel / hace seis meses. / —No
generalGeneral?no importa cuál, / da lo mismo, / es igual?: / Para ser General, / como usted, General, / se necesita / haber sido nombrado General. / Y para ser nombrado General, / como usted, General, / se necesita / lo qu
holaTú, que vienes caminando / desde el fondo de mi vida; / que traes como bandera / la música de tu risa; / tú que en tus ojos escondes / lo que mi alma necesita; / tú, que en mi pecho has vivido / por años como d
la hora de la siembraY no nos han dejado otro camino. / Y está bien que así sea. / Recibimos el golpe en la mejilla, / la patada en la cara. / Y pusimos la otra mejilla, / silenciosos y mansos, / resignados. / Entonces comenzaron l
la hora que hizo temblar al mundoCuando se dieron cuenta ya era tarde: / irremisiblemente se acercaba. / Al principio hubo varias opiniones. / No faltaron los radicales / que pretendían acabar con todo / aunque fuera tomando medidas extrem
la lenta muerte llegaTengo ganas de un poco de entusiasmo / que no siento hace tiempo. / No sé por qué no sabe a nada vivo / ni el mes, ni la avenida, ni la luz,ni el orgasmo. / En realidad también tengo la culpa / y me declaro
mapa con una piedraAquí queda el océano: los pesqueros que abandonó Somoza. / Aquí, la costa: el algodón, bananos, caña de azúcar, caucho, / cacao, ganado y paludismo. / Mas acá, el altiplano, las fincas de café y de card
masacre en el dormitorioEstábamos tranquilos, / dulces y agradecidos / con nuestras simples vísceras que nos dieron pretexto / para satisfacerlas. / Y estábamos haciéndolo / contentos. / Y he aquí que de pronto, / sin previo aviso / y s
paisajeIgual que las antenas de los televisores / tiendo a veces mis brazos para captar tu imagen, / Frío árbol de aluminio. / Y voy por la ciudad buscándote, / llamándote, / auscultando uno a uno los canales del
quintoNada de ésto es así. / Esta no es nuestra tierra. / Ni ésta ni cualquier otra ni el agua. / Yo soy un desterrado. / Todavía mi espalda tiene dolor de alas. / Nunca podré aprender a tocar las monedas: / Se pal
retrato de la ciudadAguja de una iglesia que se eleva / con esa clara unción de la plegaria. / Árbol con golondrina necesaria. / Parque: almendro que músicas renueva. / Ansiedad de un crepúsculo que lleva / los tintes de una s
retrato de pieBase de tu figura es tu pie breve / y porque en él se inicia tu estatura / lo encuentro de principio en tu figura, / como el agua es principio de la nieve. / Se me interna en alma su blancura / su peso musi
sangre en el paraísoTotal, no pasa nada: / me desangro. / Sé que mi hemoglobina derramada / es como una escupida de borracho frente a la bomba atómica: / total: no pasa nada. / Y si yo estoy enfermo, / también se han muerto de h
séptimoTus nobles manos buenas. / Tus manos dulces sobre mi veneno. / Qué llamas tibias, compañera, / entre agujas de invierno. / Qué dos brasas serenas. / En ellas el milagro que sólo mi alma y yo sabemos. / El cie
sermón presidencialPaso el Ejército / y del dulce pueblito que antes era / atractivo turístico / en las postales multicoloridas, / no quedo piedra sobre piedra / ni quien para contarlo: / se encontró los cadáveres de mujeres pr
si sólo pudiera verteSi sólo pudiera verte / y sólo escuchar tu risa. / Si sólo fuera la brisa / que en tu pelo se divierte. / Si sólo fuera el inerte / ladrillo que tu pie pisa / o el agua que se desliza / sobre ti sin conocerte. /
tengo ganas de un poco de entusiasmoTengo ganas de un poco de entusiasmo / que no siento hace tiempo. / No sé por qué no sabe a nada vivo / ni el mes, ni la avenida, ni la luz, ni el orgasmo. / En realidad también tengo la culpa / y me declar
toda túToda tú eres santuario, / toda blanca; / se ha llenado tu cuerpo de designios. / Tienes la santidad de la esperanza / y la paz / generosa / de los lirios. / Toda tú eres milagro, / das tu lecho / de altas arenas / al
un cráneo en la sombra¿Dónde poner la cabeza? / Me dijeron: / -los pies sobre la tierra. / las alas en el viento / y las manos arriba! / ¿Y la cabeza? / Se ha tejido teorías, se ha fabricado hipótesis: / -la cabeza debajo del sombre