PAIS POEMA

Libros de manuel gutiérrez nájera

Autores

manuel gutiérrez nájera

a la corregidora
Al viejo primate, las nubes de incienso; / al héroe, los himnos; a Dios, el inmenso / de bosques y mares solemne rumor; / al púgil que vence, la copa murrina; / al mártir, las palmas; y a ti —la heroína— /
a salvador díaz mirón
Tienes en tu laúd cuerdas de oro / que el soplo del espíritu estremece, / y tu genio, como un alto sicomoro, / entre borrascas y huracanes crece. / No te brinda la musa sus favores / entre mirtos y rojas am
a un triste
¿Por qué de amor la barca voladora / con ágil mano detener no quieres / y esquivo menosprecias los placeres / de Venus, la impasible vencedora? / A no volver los años juveniles / huyen como saetas disparada
ama a prisa
Mientras ufana la risa / de tus labios no se aleje, / si quieres que te aconseje / ¡ama aprisa! / Con raudo mariposeo / se va de esta a aquella flor / en las alas del deseo, / libando el licor hibleo del amor. /
ama aprisa
Mientras ufana la risa / de tus labios no se aleje, / si quieres que te aconseje / ¡ama aprisa! / Con raudo mariposeo / se va de ésta a aquella flor, / en las alas del deseo / libando el licor hibleo / del amor. /
carta abierta
Tiene el amor su código, señora, / y en él mi crimen pago con la vida. / Así es mi corazón: ama una hora, / es amado después y luego olvida. / En este tren expreso en que viajamos, / aman siempre el vapor l
de blanco
¿Qué cosa más blanca que cándido lirio? / ¿Qué cosa más pura que místico cirio? / ¿Qué cosa más casta que tierno azahar? / ¿Qué cosa mas virgen que leve neblina? / ¿Qué cosa más santa que el ara divina / de
efímeras
Idos, dulces ruiseñores. / Quedó la selva callada, / y a su ventana, entre flores, / no sale mi enamorada. / Notas, salid de puntillas; / está la niñita enferma… / Mientras duerme en mis rodillas, / dejad, ¡oh
el primer capítulo
Cuando a la sala entré, la luz tenías / del velador tras la bombilla opaca, / y hundida muellemente en la butaca / con languidez artística leías. / Cerraste el libro al verme, nos hablamos, / con gracia sed
en un abanico
Pobre verso condenado / a mirar tus labios rojos / y en la lumbre de tus ojos / quererse siempre abrasar. / Colibrí del que se aleja / el mirto que lo provoca / y ve de cerca tu boca / y no la puede besar.
frente a frente
Oigo el crujir de tu traje, / turba tu paso el silencio, / pasas mis hombros rozando / y yo a tu lado me siento. / Eres la misma: tu talle, / como las palmas, esbelto, / negros y ardientes los ojos, / blondo y
hojas secas
¡En vano fue buscar otros amores! / ¡En vano fue correr tras los placeres, / que es el placer un áspid entre flores, / y son copos de nieve las mujeres! / Entre mi alma y las sombras del olvido / existe el
invitación al amor
¿Por qué, señora, con severa mano / cerráis el camarín de los amores, / si hay notas de cristal en el piano / y en los jarrones de alabastro flores? / ¿Por qué cerrar la habitación secreta / y atar las roja
la duquesa job
(1884) / En dulce charla de sobremesa, / mientras devoro fresa tras fresa, / y abajo ronca tu perro Bob, / te haré el retrato de la duquesa / que adora a veces al duque Job. / No es la condesa de Villasana / ca
la misa de las flores
Boileau se queda en el aula / y Voltaire en la ciudad. / ¡Musa, al campo! ¡Abre la jaula! / ¡Señores versos, entrad! / Alce la oda en el bosque / su deslwnbrante oriflama; / que la sátira se enrosque / y que br
la serenata de schubert
¡Oh, qué dulce canción! Límpida brota / Esparciendo sus blandas armonías, / Y parece que lleva en cada nota / ¡Muchas tristezas y ternuras mías! / ¡Así hablara mi alma… si pudiera! / Así dentro del seno, / Se
las mariposas
Ora blancas cual copos de nieve, / ora negras, azules o rojas, / en miríadas esmaltan el aire / y en los pétalos frescos retozan. / Leves saltan del cáliz abierto, / como prófugas almas de rosas / y con graci
las novias pasadas son copas vacías
Las novias pasadas son copas vacías; / en ella pusimos un poco de amor; / el néctar tomamos…huyeron los días… / ¡Traed otras copas con nuevo licor! / Champán son las rubias de cutis de azalia; / borgoña los
madre naturaleza
Madre, madre, cansado y soñoliento / quiero pronto volver a tu regazo; / besar tu seno, respirar tu aliento / y sentir la indolencia de tu abrazo. / Tú no cambias, ni mudas, ni envejeces; / en ti se encuent
mis enlutadas
Descienden taciturnas las tristezas / al fondo de mi alma, / y entumecidas, haraposas, brujas, / con uñas negras / mi vida escarban. / De sangre es el color de sus pupilas, / de nieve son sus lágrimas, / hondo
non omnis moriar
¡No moriré del todo, amiga mía! / De mi ondulante espíritu disperso, / algo en la urna diáfana del verso, / piadosa guardará la poesía. / ¡No moriré del todo! Cuando herido / caiga a los golpes del dolor hu
ondas muertas
En la sombra debajo de tierra, / donde nunca llegó la mirada, / se deslizan en curso infinito / silenciosas corrientes de agua. / Las primeras, al fin, sorprendidas, / por el hierro de rocas taladra, / en inm
para el álbum
El verso es ave: busca entumecido / follaje espeso y resplandores rojos: / ¿Qué nido más caliente que tu nido? / ¿Qué sol más luminoso que tus ojos?
para entonces
Quiero morir cuando decline el día, / en alta mar y con la cara al cielo, / donde parezca sueño la agonía / y el alma un ave que remonta el vuelo. / No escuchar en los últimos instantes, / ya con el cielo y
para un corpiño
Las campánulas hermosas, / ¿sabes tú qué significan? / Son campanas que repican / en las nupcias de las rosas. / -Las campánulas hermosas / son campanas que repican. / ¿Ves qué rojas son las fresas? / Y más roj
para un menú
Las novias pasadas son copas vacías; / en ellas pusimos un poco de amor; / el néctar tomamos… huyeron los días… / ¡Traed otras copas con nuevo licor! / Champán son las rubias de cutis de azalia; / Borgoña l
pax animae
¡Ni una palabra de dolor blasfemo! / Sé altivo, sé gallardo en la caída, / y ve, poeta, con desdén supremo / todas las injusticias de la vida. / No busques la constancia en los amores, / no pidas nada etern
por la ventana
Prostituir al amor…. Llegar artero, / de noche, entre las sombras, recatado / esquivando los pasos y, mañero, / la faz hundida y el embozo alzado. / Tender la escala con la vista alerta, / trepar por la par
resucitarán
Los pájaros que en sus nidos / mueren, ¿a dónde van? / ¿Y en que lugar escondidos / están, muertos o dormidos, / los besos que no se dan? / Nacen, y al punto traviesos / hallar la salida quieren; / ¡pero como n
si tú murieras
Anoche mientras fijos / tus ojos me miraban / y tus convulsas manos / mis manos estrechaban, / tu tez palideció. / ¿Qué hicieras, me dijiste, / si en esta noche misma / tu luz se disipara, / si se rompiera el pri
siempre a ti
A ti, tan sólo a ti, canta mi lira: / ahogar quiero la voz de mi garganta, / pero es en vano, que por ti suspira, / y trémula de amor tu nombre canta. / Perdona. sí. mi sueño y mi delirio; / perdona tanto a
última necat
¡Huyen los años como raudas naves! / ¡Rápidos huyen! Infecunda Parca / pálida espera. La salobre Estygia / calla dormida. / ¡Voladores años! / ¡Dado me fuera detener convulso, / horas fugaces, vuestra blanca
¿sabes lo que es un suspiro?
¿Sabes lo que es un suspiro? / Un beso que no se dio… / ¡Con cadena y cerrojos / los aprisionan severos, / y apenas los prisioneros / se me asoman a los ojos! / ¡Pronto rompen la cadena / de tan injusta prisión