País Poema - Autores

luis palés matos

a gloria maría madrazo
Cuando puedas leer lo que hoy te escribo, / Ya yo estaré muy lejos / Por remotos caminos, / En el último viaje sin regreso… / Para entonces te digo: / Toma a tu hermo
a luis lloréns torres
El cielo sucio del creyón, el viento / Al doblar una curva del viaje, la Enlutada / te guiñó desde el fondo de la noche estrellada / y tú, ante la insinuante y am
bajo las nubes plúmbeas y letíferas…
Bajo las nubes plúmbeas y letíferas / brinca el recuerdo, fugitivo y rancio, / y en las calmas beatas y somníferas / palpita una fatiga de cansancio. / Recorta el m
calladamente, profundamente, serenamente…
Calladamente, profundamente, serenamente, / iba el monarca de las espinas y los abrojos / por las ciudades huracanadas dando a la gente / pan de su ensueño, miel
canciones de la vida media
Ahora vamos de nuevo a cantar alma mía; / a cantar sin palabras. / Desnúdate de imágenes y poda extensamente / tus viñas de hojarasca. / No adulteres el mosto que h
candombe
Los negros bailan, bailan, bailan, / ante la fogata encendida. / Tum-cutum, tum-cutum, / ante la fogata encendida. / Bajo el cocal, junto al oleaje, / dientes feroces
como si una nube se hubiese dormido…
Como si una nube se hubiese dormido / sobre la esmeralda del cañaveral, / con un gris sedoso, media desteñido / la guajana flecha la vista espectral. / En su pesadu
con una incontrastable isocronía…
Con una incontrastable isocronía / canta el reloj las horas que transcurren, / y cual gnomos, por su armazonería, / como suspiros, rápidas, se escurren. / Quizá el
contigo estoy perdido, contigo estoy salvado…
Contigo estoy perdido, contigo estoy salvado. / Eres gozo y tormento, sentencia y redención. / Por ti desciendo al vórtice llameante del pecado, / por ti alcanzo
crepuscular
En el recogimiento de la anchura / la tarde hunde su blonda sutileza, / y pone un pensamiento de ternura / y un presagio indecible de tristeza. / Llora sangre el oc
cuando puedas leer lo que hoy te escribo…
Cuando puedas leer lo que hoy te escribo, / Ya yo estaré muy lejos / Por remotos caminos, / En el último viaje sin regreso… / Para entonces te digo: / -Toma a tu herm
dadme esa esponja y tendré el mar…
Dadme esa esponja y tendré el mar. / El mar en overol azul / abotonado de islas / y remendado de continentes, / luchando por salir de su agujero, / con los brazos ten
danza negra
Calabó y bambú. / Bambú y calabó. / El Gran Cocoroco dice: tu-cu-tú. / La Gran Cocoroca dice: to-co-tó. / Es el sol de hierro que arde en Tombuctú. / Es la danza negr
dicen que las flores tienen un lenguaje…
Dicen que las flores tienen un lenguaje / y cuando discuten el porqué tú gimes. / Le dan una vida chillona al paisaje, / con sus vocesitas tenues y sublimes… / El j
el beso
El champagne de la tarde sedativa / embriagó la montaña y el abismo, / de una sedosidad de misticismo, / y de una opalescencia compasiva. / Hundiste el puñal zarco
el condesito de la limonada…
El Condesito de la Limonada, / juguetón, pequeñín… Una monada / rodando pequeñín y juguetón, / por los salones de Cristobalón. / Su alegre rostro de tití / a todos di
el gallo
Un botonazo de luz, / luz amarilla, luz roja. / En la contienda, disparo / de plumas luminosas. / Energía engalanada / de la cresta a la cola / —ámbar, oro, terciopelo—
el letargo padece despertamientos…
El letargo padece despertamientos; / palpita entre las frondas rumor de oleaje, / y una llovizna sueña desgreñamientos / de cristales sutiles, sobre el ramaje. / Co
el río
El río es una melancolía estirada y sofocante. / El río es una irritación de piedras, calcinante. / Está seco, no tiene lágrimas porque el sol quemante / lo ha mi
elegía del duque de la mermelada
¡Oh mi fino, mi melado duque de la Mermelada! / ¿Dónde están tus caimanes en el lejano aduar del Pongo, / y la sombra azul y redonda de tus baobabs africanos, / y
en la noche de luna, en esta noche…
En la noche de luna, en esta noche / de luna clara y tersa, / mi corazón como una rana oscura / salta sobre la hierba. / ¡Qué alegre está mi corazón ahora! / ¡Con qué
en su duro letargo concentrada…
En su duro letargo concentrada, / redonda, como el cráneo de un gigante, / la piedra en la vereda perfumada / es verruga enigmática y punzante. / Quieta, sintió la
envuelta en una magia de rosados candores…
Envuelta en una magia de rosados candores / sobre un reclinatorio de nardos y azahares, / tu cuerpecito lleno de inocentes temblores / dormía su narcisismo, ajeno
era la noche plétora de un delirio chispeante…
Era la noche plétora de un delirio chispeante, / era una indiferencia sonámbula y fragante: / la muda indiferencia de los astros, despiertos / como un diluvio de
esta mañana loca de campana…
Esta mañana loca de campana, / y una como alegría retozona, / rebosa rica limpidez cristiana / en su franca pureza de madona. / “¡Cristo, Cristo!” resuena en la pra
esta noche me obsede la remota…
Esta noche me obsede la remota / visión de un pueblo negro… / —Mussumba, Tombuctú, Farafangana— / es pueblo de sueño, / tumbado allá en mis brumas interiores / a la s
estás, en pirata y negro…
Estás, en pirata y negro / mi isla verde estilizada, / el negro te da la sombra / te da la línea el pirata. / Tambor y arcabuz a un tiempo / tu morena glorai exaltan,
este silencio lleno de morfina…
Este silencio lleno de morfina / goza un mareo de profundidades, / donde el alma poética se inclina / atisbando soñadas claridades; / y se pierde en la sed, de una
fantasía
Bajo la pedrería de la noche estrellada, / borracho en el zafiro de un desmayo amoroso, / sueño en las pupilas morunas de mi amada / que habita en un castillo lej
fiebre autumnal
El crepúsculo finge un hervidero / cruento y ardiente… Sobre el mar sonoro / resbala el melancólico y postrero / lampo de sol, como una flecha de oro. / El monstruo
guayama se duerme toda, como un ala…
Guayama se duerme toda, como un ala / fresca, bajo el fresco de la Luna llena; / y por su blancura solemne resbala / una mescolanza de alegría y de pena. / La Luna
guayamesa
Suave como los tallos del papiro, / con una vaga irradiación de fresa / es tu talle de egipcia, en el que admiro / toda la majestad de una princesa. / El ensueño y
hay un fuerte magnetismo en las estrellas…
Hay un fuerte magnetismo en las estrellas… / Cuando pegan su blancura en el zafir, / un vigor insoportable fluye de ellas / y nos dice, “¡Qué ridículo es vivir!” /
hoy me he dado a pensar en el dolor lejano…
Hoy me he dado a pensar en el dolor lejano / que sentirá mi carne, allá en sus aposentos / y arrabales remotos que se quedan a oscuras / en su mundo de sombras y
jungla africana – tembandumba…
Jungla africana – Tembandumba. / Manigua haitiana – Macandal. / Al bravo ritmo del candombe / despierta el tótem ancestral: / pantera, antílope, elefante, / sierpe, h
la ceiba sobre el cauce se dobla bondadosa…
La ceiba sobre el cauce se dobla bondadosa / quebrando la afonía de la áfona llanura. / Con su voz de matrona, la ceiba caprichosa / tiene el ramaje loco de una r
lágrima solitaria desprendida…
Lágrima solitaria desprendida / del pródigo joyero de tus ojos, / como una gema de dolor fundida / por la candela azul de tus enojos, / resbaló sobre luto en tus en
lamento
Sombra blanca en el baquiné / tiene changó,tiene vodú. / Cuando pasa por el bembé / Daña el quimbombó, daña el calalú. / Al jueguito va su zombí / Derribando el sense
lector, vas a beber en una fuente…
Lector, vas a beber en una fuente, / donde al bajar el labio y la mirada, / encontrarás tu imagen retratada / en la seda de su onda transparente; / vas a beber el a
los funerales del amor
El cielo sucio del creyón, el viento / sugeridor de danzas espectrales; / las montañas monstruosas en la cruda / pesadez de la atmósfera; las calles / sombrías y te
lullaby
Mi pobre alma aferrada, / sobre su tema viejo / deja que ruede el mundo: / callados horizontes, campos yermos, / tierras de soledad y de agonía / y arenales bermejos.
majestad negra
Por la encendida calle antillana / va Tembandumba de la Quimbamba / -rumba, macumba, candombe, bámbula- / entre dos filas de negras caras. / Ante ella un congo -gon
matices
I / Una risotada / en todas las cosas… / sobre la enramada / de las pomarrosas; / en el océano / que tiembla de gozo, / bajo el beso sano, / tibio y amoroso / de la luna llen
me llaman desde allá…
Me llaman desde allá… / larga voz de hoja seca, / mano fugaz de nube / que en el aire de otoño se dispersa. / Por arriba el llamado / tira de mí con tenue hilo de est
mi alma es como un pozo de agua sorda y profunda…
Mi alma es como un pozo de agua sorda y profunda / en cuya paz solemne e imperturbable ruedan / los días, apagando sus rumores mundanos / en la quietud que cuajan
mulata-antilla
En ti ahora, mulata, / Me acojo al tibio mar de las antillas. / Agua sensual y lenta de melaza, / Puerto de azúcar, cálida bahía, / Con la luz en reposo / Dorando la
para papá
Cuando se oculte en el ocaso frío / de tu existencia el sol, astro que guía / de mi anhelo el bajel ante el sobrío / y revuelto oceano de la vida: / Cuando yo quede
pensé en ella y en ti
La madrugada usó el color violeta / en su rico vestir; / cuando abrí mi ventana de poeta / toda la claridad se echó a reír… / Cuando miré al jardín de mi alma pobre
pesa una brujería sobre el farol lejano…
Pesa una brujería sobre el farol lejano, / que agachado en la sombra finge un coágulo rojo, / cuando entre la parálisis el silencio inhermano / pega contra la noc
por el cuadrado de una ventana de nuestra escuela…
Por el cuadrado de una ventana de nuestra escuela / que de soslayo me ríe toda su claridad, / miro el paisaje chillón y viva, de un azul hondo / y una sencilla ca
por repartida que vayas…
Por repartida que vayas / entera siempre estarás. / Aun dándote de mil modos / no te fragmentas jamás. / Cada donación que haces, / cada dádiva que das, / te deja siemp
preludio en boricua
Tuntún de pasa y grifería / y otros parejeros tuntunes. / Bochinche de ñañiguería / donde sus cálidos betunes / funde la congada bravía. / Con cacareo de maraca / y sor
pueblo
¡Piedad, Señor, piedad para mi pobre pueblo / donde mi pobre gente se morirá de nada! / Aquel viejo notario que se pasa los días / en su mínima y lenta preocupaci
puerta al tiempo en tres voces
I / …Del trasfondo de un sueño la escapada / Filí-Melé. La flúida cabellera / fronda crece, de abejas ejambrada; / el tronco -desnudez cristalizada- / es desnudez en
topografía
Esta es la tierra estéril y madrasta / en donde brota el cacto. / Salitral blanquecino que atraviesa / roto de sed el pájaro; / con marismas resecas espaciadas / a ex
tuntún de pasa y grifería…
Tuntún de pasa y grifería / y otros parejeros tuntunes. / Bochinche de ñañiguería / donde sus cálidos betunes / funde la congada bravía. / Con cacareo de maraca / y sor
yo adoro
Yo adoro a una mujer meditabunda / de larga y ondulosa cabellera, / que va agrandando el surco de su ojera / con el riego de llanto que la inunda. / Esta blanca son
yo no sé si soy sonámbulo o neurótico…
Yo no sé si soy sonámbulo o neurótico; / siento lagos en el alma, y no son míos… / El ambiente me sofoca, como a exótico / en un pueblo enteramente de judíos. / Viv
yo soy un amplio personaje…
Yo soy un amplio personaje: / albino lienzo de un paisaje / que el Todo unta en mi interior, / y cuya suavidad de raso, / chupa en la llaga del ocaso / el vino rancio