PAIS POEMA

Libros de luis muñoz rivera

Autores

luis muñoz rivera

a cualquier compatriota
Van llegando, por más que no lo creas, / los tiempos en que emigran las ideas. / Qué es, en el fondo, el negro despotismo / un fantasma con miedo de sí mismo. / Muchas veces se mira una bandera / protegiend
abismos
Dios puso en los abismos del espacio / esos vapores tenues, / que, en nube convertidos, se coloran / con tinta suave cuando el alba viene. / La nube engendra el rayo / que esparce por doquier estrago y muer
aceptaréis, patriotas, inerte vuestra mano…
Aceptaréis, patriotas, inerte vuestra mano / la esclavitud abyecta, la servidumbre vil? / ¿No veis cómo el tirano / azota a nuestro pueblo juzgándole servil? / La patria estaba muda; la patria estaba muer
alea jacta est
No, no cabe el abrazo de concordia / ni el ósculo de paz: / manando sangre la profunda herida / eternamente está. / Regó el ángel del odio la simiente / que empieza a germinar, / y dijo airado al abatir el vu
aunque las niñas rubias son muy bellas
Aunque las niñas rubias son muy bellas, / en cuestiones de bucles y cabellos, / quisiera siempre sorprender en ellos / el negro de una noche sin estrellas.
bajo los anchos pliegues de una bandera…
Bajo los anchos pliegues de una bandera / invicta en Arapiles y en Ceriñola / una turba se ampara tosca y logrera, / hija degenerada de la altanera / raza española. / Gente que audaz persigue lucro mezquino
belleza. ¡qué deidad tan insegura!
Belleza. ¡Qué deidad tan insegura! / Pero, ¡cómo domina mientras dura!
como no es un secreto
Como no es un secreto / que eres muy niña y que serás muy bella, / te saludo, a través de la distancia, / con el alto respeto / que inspira un porvenir en que destella, / al convertirse en rutilante estrell
cuba rebelde
Cuba, el país de las cañas, / de las selvas seculares, / de las profundas marismas / y de las vegas feraces, / supo arrojar en sus campos / ardientes lluvias de sangre, / para afirmar sus derechos / y salvar su
dichoso aquel que no ha visto…
Dichoso aquel que no ha visto / más río que el de su patria. / Tras diez años de luchas incesantes / quiero vagar, como antes, / junto a la margen del humilde río / que tantas veces ofreció a mis penas / la p
el general
Mirad: frente por frente se divisa / al viejo capataz de la mesnada; / ni un pliegue de bondad en su sonrisa; / ni un destello de luz en su mirada. / Alma siniestra: rostro abotargado; / labio en un gesto d
en este valle de miseria y lodo
En este valle de miseria y lodo, / nada me importa al fin, y ésta es mi ciencia, / estar en lucha siempre y contra todo / estando siempre en paz con mi conciencia
eras inquieto, altivo, belicoso…
Eras inquieto, altivo, belicoso, / batallador, resuelto; / a duda, el hondo mal de nuestro / siglo turbaba tu cerebro. / Se desbordaba en ímpetus rebeldes / tu carácter soberbio, / como del Etna se desborda e
eva, eva: si el eterno
Eva, Eva: si el Eterno / Hacedor mandarte quiso / a este báratro moderno, / fue… para dar al infierno / lo mejor del Paraíso.
himno
¿Aceptaréis, patriotas, inerte vuestra mano / la esclavitud abyecta, la servidumbre vil? / ¿No veis cómo el tirano / azota a nuestro pueblo juzgándole servil? / La patria estaba muda; la patria estaba mue
hoy mis recuerdos, rondando en torno
Hoy mis recuerdos, rondando en torno / de tu amorosa, plácida faz, / son avecillas que buscan nido / y a tu regazo volando van…
la gracia y la belleza en ti se juntan
La gracia y la belleza en ti se juntan. / Y, después que te vi, / si -¿cómo son los ángeles?- preguntan, / ¿cómo han de ser? -respondo. -Son así.
los años pasan, ¡mas no se olvida
Los años pasan, ¡mas no se olvida / lo que en el alma grabado está! / Por eso, niña, recuerdo ahora / tu hermosa imagen, tu dulce hogar!
merece los honores imperiales
Merece los honores imperiales / sobre el carro triunfal de la fortuna / el poeta que escribe mil postales / y aún guarda un rasgo nuevo a la mil una.
minha terra
Borinquen, pobre cautiva / del mar que sus costas bate; / garza dormida entre brumas / como en lecho de azahares, / no vio nunca en sus collados / el humo de los combates, / ni el somatén en sus villas, / ni el
parias
Allá van, recatando en la sombra / la faz macilenta, / en que el miedo, fantasma impalpable, / grabara sus huellas. / Ellos son: los que ayer, pregonando / con tonos vibrantes su amor a la idea, / nos hablaro
patriota
Con las ropas en bello desorden, / la frente marmórea de rizos poblada, / balbuciendo los trémulos labios / confusas palabras, / un niño dormía / soñando una patria. / Oh! ¡qué hermosa, riente y espléndida, / a
que callen los artistas y los sabios
Que callen los artistas y los sabios: / porque arte y ciencia el corazón olvida, / cuando un beso en los labios canta / la eterna estrofa de la vida.
tiene el abismo extrañas tentaciones
Tiene el abismo extrañas tentaciones, / y al ver esos magníficos cabellos, / siente uno ganas de arrojarse en ellos, / como en un mar de oscuras tentaciones.
una boda es siempre triste
Una boda es siempre triste, / Joven pareja que insiste / en ver la felicidad. / Y luego… La realidad / que le grita: “Eso… no existe”.
ya sé lo que dicen…
Ya sé lo que dicen / las roncas campanas / cuando en recio y confuso desorden, / agitan con fuerza sus lenguas metálicas. / Anuncian dolientes / la hora del alba, / porque el astro que sube a los cielos / es as
¡oh, tiempo destructor! ¿qué te propones
¡Oh, tiempo destructor! ¿Qué te propones / cuando vas, a través de las edades, / segando las rientes ilusiones / con la hoz de tus negras realidades?
¡que cante yo al amor? en otros días
¡Que cante yo al amor? En otros días / me abrasaron sus rojas llamaradas. / Hoy… clasifico las cenizas frías / entre mis glorias muertas y olvidadas.
¿los años han pasado y no me olvidas?
¿Los años han pasado y no me olvidas? / ¡Lo mismo siento yo! / ¡Que mientras más lejanas, más queridas / son aquellas memorias bendecidas / del tiempo que paso!