PAIS POEMA

Libros de luis lloréns torres

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luis lloréns torres

a puerto rico
La América fue tuya. Fue tuya en la corona / embrujada de plumas del cacique Agüeybana, / que traía el misterio de una noche de siglos / y quemóse en el rayo de sol de una mañana. / El África fue tuya. Fu
alta mar
Para asomarme, desde mi alma, al mundo / ábrete y serás tú la única puerta. / Ábrete en un amor tan ultrahumano / que se salga del caso de la tierra. / Ábrete en el temblor de la mirada / que más en tu alma
altamar del mar caribe…
Altamar del Mar Caribe. / Noche azul. Blanca goleta. / Una voz grita en la noche: / -¡Marineros! ¡A cubierta! / Es el aullido del lobo / capitán de la velera. / Aúlla porque ha parido / su novia la luna nueva. /
anhelos
Oh, los anhelos de mi amor insanos. / Quiero empañar tus límpidos cristales / y ver palidecer esos corales / sobre las perlas de tu boca ufanos. / Quiero que llore, herida en sus arcanos, / tu fuente de ros
bajo el manto de sombras de la primera noche…
Bajo el manto de sombras de la primera noche, / la mano de Elohím, ahíta en el derroche / de la bíblica luz del fiat omnifulgente, / te amasó con la piel hosca de La serpiente. / Puso en tu tez la tinta d
barcarola
Déjame, niña, bogar, / en el esquife de un verso, / por el oleaje perverso / de tus pupilas de mar. / Quiero en ellas desafiar / las rachas de tu ilusión, / y que una ola de pasión / me envuelva en sus espirale
bendito sea el diablo
Bendito sea el Diablo, que me amarra / al rojo de su capa y de su pluma, / y mis sentidos en amor sahúma, / y en fuego de dolor los achicharra. / Brinda una flor en su espumosa jarra / y una mujer surgiendo
café prieto
Se le cae el abrigo a la noche, / ya el ártico Carro la cuesta subió. / Río abajo va el último beso / caído del diente del Perro Mayor. / Se desmaya en mis brazos la noche. / Su virgo de oro llorando se fue
carnaval
Bella ficción de reinas y de reyes… / Oh, carnaval, alegre carnaval, / que unces tus yuntas de mejores bueyes / y aras la carne en el vaivén del vals. / Arado quo revuelcas corazones, / en surcos de dolor y
cuando canta en la enramada…
Cuando canta en la enramada / mi buen gallo canagüey / y se cuela en el batey / el frío de la madrugada; / cuando la mansa bueyada / se despierta en el corral, / y los becerros berrear / se oyen debajo del
cuando salí de collores…
Cuando salí de Collores, / fue en una jaquita baya / por un sendero entre mayas / arropás de cundiamores. / Adiós malezas y flores / de la barranca del río, / y mis noches del bohío, / y aquella apacible calma,
cuando yo más la quería…
Cuando yo más la quería, / se fue para el camposanto. / Toda la sal de mi llanto / no sazona el alma mía. / En mi choza ya vacía, / el ave del luto arrulla. / Y el can del recuerdo aúlla / las veces que en ansi
deja, jibarita blanca…
Deja, jibarita blanca, / deja que el jíbaro cante / y que a medianoche suba / la Cuesta del Asomante. / Deja que el jíbaro cante, / que le cante a otro querer, / y que subiendo la cuesta, / lo coja el amanecer.
desafío
Gallo que los tiene azules, / es el que los sueños míos / ensueñan en desafíos / que el campo tiñan de gules. / Que su plumaje de tules / la lid desfleque y desfibre. / Y que cuando cante y vibre, / al lanzarse
dora panchita
A doña Panchita el sol / la hizo de carne trigueña. / El sol la hizo buena moza. / El sol la hizo buena hembra. / Le puso negro el cabello; / negras las pupilas negras; / le puso dulces los labios; / le puso du
el drama del olvido
El- La historia de nuestro amor, / que aún sahúma tu memoria, / fue breve como la historia / de la abeja con la flor. / Prisionera de la flor, / la abeja sabe libar / en su cárcel de azahar. / Y cuando liba la
el negro
Niño, de noche lanzábame a la selva, / acompañado del negro viejo de la hacienda, / y cruzábamos juntos la manigua espesa. / Yo sentía el silencioso pisar de las fieras / y el aliento tibio de sus bocas a
el patito feo
No sé si danés o ruso, / genial cuentista relata / que en el nido de una pata / la hembra de un cisne puso. / Y ahorrando las frases de uso / en los cuentos eruditos, / diz que sin mas requisitos, / en le trigé
el zapatito azul
Este era un azul zapatito, / que hallé una noche, en la escalera / de un palacio todo encantado, / allá en un país de quimera. / Ay, cuántas veces, ensoñando, / cuántas veces me interrogué: / ¿de quién será e
él: la historia de nuestro amor…
Él: La historia de nuestro amor, / que aún sahúma tu memoria, / fue breve como la historia / de la abeja con la flor. / Prisionera de la flor, / la abeja sabe libar / en su cárcel de azahar. / Y cuando liba la
esta noche la luna no quiere que yo duerma…
Esta noche la luna no quiere que yo duerma. / Esta noche la luna saltó por la ventana. / Y, novia que se quita su ropa de azahares, / toda ella desnuda, se ha metido en mi cama. / Viene de lejos, viene de
germinal
¿Qué me dicen desplegadas las nubes, / esas nubes de tus tristes ojeras? / ¿Qué me dicen tus mejillas tan pálidas, / esas curvas de tus nobles caderas? / ¿Qué me dicen tus mejillas tan pálidas, / tus dos ci
guíñale al sol la cabaña…
Guíñale al sol la cabaña. / El río es brazo que se pierde / por entre la manga verde / que cuelga de la montaña. / El yerbazal se desbaña. / La luz babea la colina. / Y más que el veloz caballo, / hiere la paz
hambre azul
Ensueño que estoy cenando / y que tu espalda es mi mesa, / acostada su blancura, / como en la playa te viera / nadando sobre la ola / o echada sobre la arena. / Mesa desnuda, sin nada / de mantel ni servilletas
la américa fue tuya. fue tuya en la corona…
La América fue tuya. Fue tuya en la corona / embrujada de plumas del cacique Agüeybana, / que traía el misterio de una noche de siglos / y quemóse en el rayo de sol de una mañana. / El África fue tuy
la cuesta del asomante
Deja, jibarita blanca, / deja que el jíbaro cante / y que a medianoche suba / la Cuesta del Asomante. / Deja que el jíbaro cante, / que le cante a otro querer, / y que subiendo la cuesta, / lo coja el amanecer.
la luna durmió conmigo
Esta noche la luna no quiere que yo duerma. / Esta noche la luna saltó por la ventana. / Y, novia que se quita su ropa de azahares, / toda ella desnuda, se ha metido en mi cama. / Viene de lejos, viene de
la mujer puertorriqueña
La Mujer Puertorriqueña / Mujer de la tierra mía. / Venus y a un tiempo María / de la India Occidental. / Vengo a cantar la poesía / de tu gracia tropical. / Mujer de carne de flor. / Dueña del manso cordero. / D
la negra
(A Félix Matos Bernier) / Bajo el manto de sombras de la primera noche, / la mano de Elohím, ahíta en el derroche / de la bíblica luz del fiat omnifulgente, / te amasó con la piel hosca de La serpiente. / P
leche de cabra negra
Como medialuna blanca / en la medianoche negra, / tu blanca piel es la lumbre / que aluza mi hosca tristeza. / Tu piel le reza de noche / a la noche de la sierra / la letanía de la espuma / del salto de agua en
leche de la cabra negra
Como medialuna blanca / en la medianoche negra, / tu blanca piel es la lumbre / que aluza mi hosca tristeza. / Tu piel le reza de noche / a la noche de la sierra / la letanía de la espuma / del salto de agua en
linda rubia
Linda rubia: las otras lindas rubias / saben que tú eres la más rubia entre ellas. / ¿De qué áureos medievales, de qué onzas / de virreinos en flor, de qué monedas, / por el roce de siglos derretidas, / se
linda rubia: las otras lindas rubias…
Linda rubia: las otras lindas rubias / envidian la blancura de tus perlas. / Tus labios, los dos cárdenos gusanos, / que tu lengua de miel aterciopela / unidos en los picos y en las colas / en apretado amor
madrugada
Ya está el lucero del alba / encimita del palmar, / como horquilla de cristal / en el moño de una palma. / Hacia él vuela mi alma, / buscándote en el vacío. / Si también de tu bohío / lo estuvieras tú mirando, /
mata de plátano, a ti…
Mata de plátano, a ti, / a ti te debo la mancha / que ni el jabón, ni la plancha / quitan de encima de mí. / Desque jíbaro nací / al aire llevo el tesoro / de tu racimo de oro / y tu hoja verde y ancha; / Llevaré
medianoche
A la orilla del camino / que en la sierra se encarama, / mi gallo duerme en la rama / de viejo laurel sabino. / Le corre ardor masculino / desde el pico hasta la hiel. / Y en la rama de laurel, / la luna que lo
mi gallo ama el bosque umbrío…
Mi gallo ama el bosque umbrío / de la verde cordillera / y la caricia casera / de la hamaca en el bohío. / Cuando lanza su cantío, / es por su tierra y su amada. / Galán de capa y espada, / es el donjuán de la
ojos negros
¡Ojos tuyos! Ojos negros, que el amor los enfurece. / Pupilas que se dilatan ante la azul inmensidad. / Astros donde la luz se ennegrece / para que haya estrellas en la claridad. / Viajeros en que el polv
pancho ibero
(A Antonio Pérez-Pierret) / ¡Pancho Ibero! Tronco de honda raíz ibérica / y encarnación de la América española. / Una ola te trajo a las playas de América. / ¡Pancho Ibero! ¡Bendita sea la ola! / Tramas la
parió la luna
Altamar del Mar Caribe. / Noche azul. Blanca goleta. / Una voz grita en la noche: / -¡Marineros! ¡A cubierta! / Es el aullido del lobo / capitán de la velera. / Aúlla porque ha parido / su novia la luna nueva. /
retornelo
La golondrina mansa del recuerdo / se ha posado en mi torre de poeta. / Viene de las difuntas lejanías… / Del lado allá de las aradas sendas… / Del sequedal escueto del olvido… / De ti, La amada de una noch
treno de mar
Una novia en la playa… / Una vela en el mar… / Los péndulos de hojas, / que cuelgan del cocal, / tararean, ean, ean, / la Oración del Jamás. / Las gaviotas se cimbran / en el vuelo fugaz / con que las lleva al ni
valle de collores
Cuando salí de collores / fue en una jaquita baya, / por un sendero entre mayas / arropás de cundiamores. / Adiós, malezas y flores / de la barranca del río, / y mis noches del bohío, / y aquella apacible calma
vida criolla
Ay, qué lindo es mi bohío / y qué alegre es mi palmar / y qué fresco el platanar / de la orillita del río. / Qué sabroso es tener frío / y un buen cigarro encender. / Qué dicha no conocer / de letras ni astrono
¡pancho ibero! tronco de honda raíz ibérica…
¡Pancho Ibero! Tronco de honda raíz ibérica / y encarnación de la América española. / Una ola te trajo a las playas de América. / ¡Pancho Ibero! ¡Bendita sea la ola! / Tramas la dictadura, pero armas la r
¡somos islas! islas verdes. esmeraldas…
¡Somos islas! Islas verdes. Esmeraldas / en el pecho azul del mar. / Verdes islas. Archipiélago de frondas / en el mar que nos arrulla con sus ondas / y nos lame en las raíces del palmar. / ¡Somos viejas! O