PAIS POEMA

Libros de luis alvarenga

Autores

luis alvarenga

batalla (2)
San Salvador / arde en los ojos. / La sangre corre / a manantiales / abofeteando al dios dormido / para que tire sus flechas. / La piel se estremece / cual si ya lloviera. / La lengua quiere esconderse / la boca an
campos de diana
La caravana de los días / pasa con sus falsas ocupaciones. / Busco otra manera / de preguntar por esa facilidad, / de decir sencillamente / la grandeza del ínfimo equipaje del hombre. / Y no hallo más cosa / qu
cine darío
La viruta de la tarde / fluye reina / por el alambique del cine / sos el único / entre los que fuman su lluvia / el único / amo del silbido y el salto mortal de la palabra / el único / que retuerce sus venas / con
el ángel
A Silvia y Delia, en lo que aún no nos perece / Abierta está el arca: / Se renueva el rito de manos enlazadas. / Es noviembre. / Vi tierra nueva al ver / fijamente a tus ojos. / * / Hablábamos, entonces, de los
incrustación de caverna en una pared sin oscuridad
Un fantasma de tiza blanca / acecha, ligero, / el silbo de los libros. Desde aquí puede verse / el lar donde los ancianos de allá / acostumbran a pasear casi regimentales / dejando tal vez la factura buena /
la sierpe
¿Es este el día? pregunté. / Su mirada no me dijo nada. / Ella miraba a mis muertos / cuando miraba hacia mis ojos.
onanística
Te imagino / saliendo recién parida húmeda / de una quebrada que sólo yo sé / el cabello apenas en el lunar / dos lunas líquidas de pronto endurecidas / Te sabés acosada / por las pandillas del deseo / los niño
selva oscura (i)
Es selva y desierto / la playa que encuentra / los restos de mi día deslumbrado. / «Hombre he sido», dice la Palabra, / que ciego me toma / y me resguarda / de los cristales del sol / de las fieras / que a todo s
selva oscura (v)
Yo he sido las sombras de todos esos condenados. / A mí, todos los horrores de este círculo. / Yo fui más allá de las cenizas / y fui el perfume que se dilapida entre sedas. / Fui quien enloquece / por un c
selva oscura (vii)
‘Pape Satán, Pape Satán Aleppe’ / No gastó de sí todo el canto insomne. / No guardó para sí la zozobra del que amó. / Lo veo y me digo: / el Enemigo no sólo / es el que rabia / contra el sol. / El soplo de la f
selva oscura (xviii)
¡Delta fluvial / al que llegar a tientas con la palabra! / Yo amanecía convertido / en el tacto / que hace brotar otra vez / las sinuosidades. / La boca pronuncia / tu nombre por primera vez.