ketty alejandrina lis
ah, las lágrimasAl Dr. Abraham I. Lis / Cuánto dolor camina por la ausencia / —hay tanto— / grito feroz que nada nada dice / ni expande / y en un pequeño pliegue se escabulle / —¿es grito?— / —A qué sitio extraño irán las maña
bajo continuoMarta Cwielong / La tarde parece andar morosa en el Torreón del Monje / luego un lago / lejos / lujo del verano / en el rosal solitario calle abajo / varilla de ámbar encendida por el mar cercano y rumoroso / y
boca mudaBoca muda / ¿boca-fauces al acecho? / no no / muda / muda / labios en doma y aplanados / brazos como las ramas de un sauce / se confunden y beben la savia de sí mismos / todo musgo las piernas. / Impresiones digita
el corazón es un estado de intemperieSe necesita un corazón abierto / no cubierto / ante las múltiples / cruzadas líneas fuerza del poema. / No hay razón para humillarse repitiendo / no hay razón para no cambiar de discurso velozmente / si está
el tiempoFue en la mañana aquella que en un dejo amargo / dijo / dos días comunes faltan / dos días igualmente paralizados / para que el cielo sea por esta vez amable / pero por qué dos días si el mundo ronda / si los
horas diurnasSon los pies los que hablan / al caminar sin rumbo. / Se agosta el surco / y se desciende / a una planicie sin principio / para hallar la palabra / que contenga al silencio. / Ella se acerca / tan cerca / y huye. / P
horas nocturnasLeo las noches / en el limbo de las horas todas / del árbol. / Deslizo / por el costado impreciso / de los cálices. / Lúcida nimiedad / de las palabras.
madrugadaUn cierto día de marzo / nació / la opacidad de un río subterráneo. / Un globo iluminado bajó hasta la pradera / recorrió palmo a palmo los ríos y los lagos / y en el medio del monte como si fuese un dios / s
más acá o más alláNo sirven unos huesos frágiles de sostén seguro / ni sostiene la fragancia indómita de la hoja de laurel / la brisa ausente. / ¿En qué sitio del no ser / se alojarán esos mínimos segundos / en que es posibl
nureyebResopla el mar / como caballo encabritado / girando / girando / salvajemente etéreo sobre las alas extendidas / quietas / de un águila en planeo. / Resopla el mar / en un tazón de metal / y bailas / delicadamente bai
por qué temerlePor qué temerle / hay algo de retorno en su mirada / una cierta piedad / quizá ese cansancio de recoger desde el principio de los tiempos / hojas que se asoman sin pausa / y con prisa / se sueltan de las rama