julio llamazares
el río traía a veces zapatos de mujeresEl río traía a veces zapatos de mujeres entre las hojas tiernas / y los troncos muertos. / Pero nosotros cruzábamos los puentes con canciones y pañuelos de azafrán. / Y, en el verano, colgábamos pendien
en llamas va la leyenda creciendoEn llamas va la leyenda creciendo, en / la espiral del humo y las uvas de hierro. / Los ojos de la anciana son blancos como / nieve: cien años hace ya que no nos mira. / Sólo por no olvidar el viejo río / d
hace ya mucho tiempoHace ya mucho tiempo que camino hacia el norte, entre zarzas quemadas y pájaros de nieve. / Hace ya mucho tiempo que camino hacia el norte, como un viajero gris perdido entre la niebla. / La verdad ci
hay racimos de soledad en tus manosHay racimos de soledad en tus manos, desposesiones más antiguas / que la sangre. / Huyen los años de tus ojos como bandadas de cometas por las plazas maduras. / (Sólo quedan los bueyes rumiando su trist
la nieve está en mi corazónLa nieve está en mi corazón como el silencio en las habitaciones de los balnearios: densa y profunda, indestructible. / La nieve está en mi corazón como la hiedra de la muerte en las habitaciones do
mi memoria es la memoria de la nieveMi memoria es la memoria de la nieve. Mi corazón está blanco / como un campo de urces. / En labios amarillos la negación florece. Pero existe un nogal / donde habita el invierno. / Un lejano nogal, doblad
si te pusiera copos de tierra sobre la bocaSi te pusiera copos de tierra sobre la boca, sabrías la acidez que me posee. / Si apoyase mis preguntas en tus hombros, te desmoronarías como una / estatua de sal. / (¿O acaso puede alguien soportar el
todo lo aprendí de quien nunca fue amadoTodo lo aprendí de quien nunca fue amado: la nieve y el silencio / y el grito de los bosques cuando muere el verano. / O aquella canción celta que Kerstin me cantaba: / ¿Quién puede navegar sin velas? ¿
yo no recuerdo sino el sabor de la dudaYo no recuerdo sino el sabor de la duda como un alud de fresas / sobre las blandas escamas de mi boca. / He olvidado el lugar donde las nieves más azules consiguen resistirse / a su abandono. / He olvidad
¿qué espero aún de la espiral del tiempo¿Qué espero aún de la espiral del tiempo, de esos cuernos epílogos / que suenan en los bosques? / ¿Quién atardece junto a mi corazón helado? / Por el paisaje gris de mi memoria, cruzan arrieros sin reto