PAIS POEMA

Libros de juana rosa pita

Autores

juana rosa pita

al lector
A quienes disimulen tus milagros / y se laven el alma: / a quienes siembren lanza entre tus páginas / Hijo nuestro perdónalos / clavados en la cruz de la Palabra / ¡no saben lo que nacen!
antecedentes
Una nostalgia de islas yo tenía: / prisionera del mar / Venecia retenía mi niñez: sus canales / recordaban mis rizos / y rezos solitarios. / Toscana me esperaba / y como siempre ocurre / la vocación de amor ten
armónicos (del 1 al 12)
La música vuelve a ser luz, y la poesía / sentido inefable. La sencillez es lo último: / no se puede empezar por el final. / Chopin / 1 / Si has tenido la audacia / de visitarme en sueños, / tu presencia será s
armónicos (del 13 al 21)
13 / Velar dentro del sueño / mejor que en la vigilia, / no sea que se fugue el ritmo. / 14 / De arremansarse o desquiciarse / no puede darse el lujo / fatal la mano izquierda. / 15 / Dar con una armonía / nueva se l
carta a mi isla
Isla / lejos de ti es cerca del punto / más sensible / de la herida del tiempo: / lejos de ti mi cuerpo elástico / en un lecho de filos / que amenazan al viento / Lejos de ti la sed y el hambre / no se sacian / con
cartas interdimensionales (1)
Aunque parezca tierra lo que piso, / bajo mis pies el mar baila unos aires / de no sé qué país desconocido. / La vida nos propone cada cosa! / Y nosotros optamos por dejar / que el arte -desde su fino alero
cartas interdimensionales (2)
Mientras aguardo ante el papel en blanco / la precisa intuición / que inaugure el desfile de palabras, / un arqueólogo en Lima saca a luz / una pareja que duró milenios / hasta mostrarnos su soñar gemelo. / R
cartas interdimensionales (3)
Las estrellas binarias / tienen misterio para los pasajes / más oscuros del tiempo y del espacio. / Las hay oriundas de una misma nébula / y las hay que se acercan fugazmente / siendo de tal intensidad y pu
cartas interdimensionales (6)
Fui pintor y me pintas, / poeta eres y soy yo quien te canta / desde mi nueva voz redonda: marinero / se hace en la tarde el sol. / Me extendiste la senda de tus versos / para abrazar con libertad el destin
ciudad de mis ojos
Las campanadas tienen duende / y las fuentes son nómadas. / Los árboles extienden su cultura / con la amistad del hombre / y se hacen confidentes, marineros. / Hablo de la ciudad muy bien mirada / por ti: inv
conjuro
¿Desde cuándo la lluvia no me daba alegría? / ¿Desde qué época lejana de juegos, / carpas blancas y prendas extraviadas? / Hoy durante el desayuno comenzó / a llover más allá de los cristales / y sentí una
cristo de la habana
Gozo es la poesía compartida / y el unísono, música: / melodía de cuello largo / que expande el corazón. / Mira el Cristo, dijimos a la vez / dejando atrás la terminal de barcos, / el café de helados frutales
david de el salvador
Su corazón es forja de poemas / y basta alzar la vista a dar con cielos / oblicuos, como Giotto los pintara / en Asís hace unos siete siglos. / Ama con brío El Salvador, del mundo / pa¨ªs breve en
de la música aplicada
La música es el cuerpo / más cumplido para el aura del hombre / porque el hombre es un cuerpo todo oídos / al que acuden las voces en concierto: / tiene oriente la música / como perla recién amanecida. / Pobr
destierro ausencia
Yo sólo soy el punto de partida: / el bizantino vuelo / hundido en soledades / o rescatado en beso. / El más leve matiz de una discordia / entre el agua y las islas / me sería fatal / de no existir Florencia y
dote
Doble el exilio nuestro: de la isla / improbable que alimenta mitos / y de la siempre verde / ciudad soñada en prójima intención / por algún mago etrusco. / Doble la soledad: / ser huérfanos de calles suficie
doute
Qué deberá asentarse de mi viaje: / ¿la caricia en el aire y los olores / o la inclemencia de los tiempos? / ¿el esplendor oriundo del paisaje / o la humana aflicción? / ¿la dicha de vibrar en lar nativo / o
el arca de los sueños (13)
No hay isla para mí / (hasta los ciegos pueden ver los signos / pintados en los muros de la vida) / no hay isla y eso es todo / ni aquélla / ni ninguna / ni aún la más querida / de ese vasto archipiélago / que ve
el arca de los sueños (22)
Pon tus grandes amores / (como Abraham a su hijo / aquella cabizbaja madrugada) / en el altar que te señale el sueño / Y si por un milagro sobreviven / será / transfigurados por el rito en fuerza germinal: / pa
el arca de los sueños (26)
El amor de unos ojos se mide / en años luz / en universos / y sin embargo / quién puede sostener un loco abrazo / tan siquiera una vida / Fatalmente los brazos / caen del sueño / como pájaros de agua / y allí queda
el arca de los sueños (28)
El sueño es como el amor / un centro sin confines circulares / carente de hemisferios: / un pez inesperado en cuya boca / se esfuman las ideas: / un pez ensimismado en cuyos ojos / se resuelve el océano
el arca de los sueños (39)
Mi vida se reduce a un descamino: / sangre y voz en pos del sueño / que se escapa / de la punta de mi pluma / siguiendo el túnel de mi brazo / al corazón del silencio / Mi vida es un pez conmovido / torpemente /
el arca de los sueños (43)
ce reveur définitif / Andre Breton / El rostro verdadero de los hombres / se refleja en la espalda de la luna: / cargadores de sueños / bajo el bochorno tenso / de un viejo mediodía / que se estrenó en la media
el arca de los sueños (63)
La vida no me deja cortejar a mi muerte / esa fiel compañera del café cotidiano / El eterno angustiado se paró en el sendero / sucumbiendo a un altivo / ‘no serviré’ de su alma: / no fue fiel a la vida / Y qu
el arca de los sueños (65)
Hoy se ha caído la que soy / de la que fui / como un jinete que falló la prueba / de obediencia / (Hasta los árboles lo notan / y ya no se descubren / cuando pasa mi sombra) / La que seré no tolera esos ritos / y
el arca de los sueños (81)
Mientras yo me perdono / una vez más la vida / y tú peinas tus rebeldes ideas / mientras ellos se llenan los bolsillos / o siembran puños / y líneas divisorias / la poesía se mira en el espejo / y se sonríe: / se
el hijo deseado
Poco ha cambiado el mundo / mas crecimos nosotros entre sombras, / la fija luz mutando cada vida. / Quise rendirte un hijo: por entonces / fue preciso robarlo / a una muchacha ayuna a nuestros ojos. / Y hoy q
el mar que me circunda
Soy isla peregrina / y para circundarme / mi mar se ha convertido en disidente.
empuje de júbilo
No nos muramos nunca, / me propusiste, y siempre será así. / El océano en medio, tú me hablabas / como un ciego irradiante de sentido. / En este oscuro siglo / creador de monstruos y catástrofes, / no dejar q
infancia del pan nuestro (13)
Me dijo un ángel hoy: / Filo de Alejandría hace tres siglos / vio a un radiante extranjero misterioso: / sin conocerte supo que eras Tú. / Y se fugó después de regalarle / a mi Madre un ramo de cañas / y una
infancia del pan nuestro (24)
Quien dé nido a mi voz / sabrá de los exilios que conlleva / la lealtad sin cese a la Justicia / y la Belleza: en mí son la Verdad. / Quien a mi luz de nido, / ande peregrino por el tiempo, / las ideas, el mu
infancia del pan nuestro (3)
Un adobe de paja y limo fue mi cuna: / perfil de semicírculo que apunta / a la ciudad donde mi Padre / alumbra cuanto piensa. / ¿Sabrán un día interpretar los hombres / los signos de mi estancia en este mun
infancia del pan nuestro (30)
Hay una voz en mí siempre cantando / en silencio quien soy fuera del tiempo. / Habré de regresar a mi país / aunque soy ciudadano de otro reino / no valorado allí ni en otras tierras. / Fuera del tiempo va
infancia del pan nuestro (43)
Para que viva y dé mi vida al mundo / mi Madre y su custodio están de exilio. / ¿Y no estoy yo también como escondido / de aquel fulgor natal? / Dice mi Madre que a menudo extraña / su pueblo y las palabras
la sombra de la noche
Un niño azul se alarga / como hiciera su sombra / sin despojarse de carnal frescura. / Todo es niño en Toscana: / niño quien diera ley a las ciudades– / niñas prodigio que erigen su esplendor / de la mugre de
llave 11
Llena tu vida de primeras veces: / sólo el único amor no agota los aromas / sólo la antigua sombra se deshoja de luz. / Y así un día cualquiera te llegará la muerte: / otra primera vez.
memoria de un fuerte
A mis hijos, que me vieron nacer / En Margarita está linda la mar: / la muchacha que fui se lo decía / al viento acariciante de Juangriego / (insinuaba crepúsculo) / reclinada en el cañón del fuerte / ajena a
nochebuena 1995
Hace ya tiempo que mi Nochebuena / perdió el precioso puesto de la infancia. / ¿Cómo es que hoy de repente, / a pesar de que seas sol lejano, / surge en mi corazón de nuevo / como antiguo rompecabezas / rearm
personaje
Hija de la palabra / sobrina de la vida / condenada a mirar y traducir el mar / a un lenguaje imposible / ella / era un desequilibrio luminoso: / de su roce interior saltaban chispas / Por orden del amor sembró
perspectivas
No es ver la luz lo original: / el que la luz nos vea / resulta imprescindible para amarnos / mejor. La soledad es transitiva: / los cauces de la angustia / confluyen en la fuente donde Dios / bebe al anochec
pertenencia
Mi país es un árbol de lluvia / isla de fuego en flor / un pequeño Infinito / cantor de arcanos y alegrías. / Mi país es tu abrazo tu palabra / tu fantasía tu sueño tu presencia / señor de la tormenta, mi paí
petroglifo del sueño
Ama esta piedra: / turquesa de nación / transfigurada en voz y trasvasada / de inmemorial aroma. / Piedra de mi silencio / pulida de imposible / y limpia por la lluvia / –aún me llueve– de tiempo y soledad. / Haz
plaza de la encarnación
para Roberto Juarroz / Hemos encontrado el camino / un día deshojado de tiniebla. / Hemos estado allí bajo el gran olmo / custodio del pensar de un muerto célebre / cuidador de gorriones. / Nos hemos detenido
regreso de la palabra
Regresa la palabra de su exilio / a dar de vez en cuando lo indecible: / lo hermoso de hacer pausa / a distancia de beso. La palabra / regresa inmersa en el silencio / y limpia de banalidades, baila / con nue
renacimiento del gozo
¿En qué ingrato momento de la infancia, / como en medio perfil, volviste el rostro / hurtándole los labios a la dicha? / Atraviesa la bruma de los años / y mírame en la alberca contemplándote, / reverberant
sorbos de luz ( del 16 al 30)
16 / Hasta el bárbaro conocía / la mirada que corta / un hilo sobre el agua. / 17 / El tiempo sobreabunda / pero la eternidad escasea: / proyecto de infinito. / 18 / Con su carga melódica / la voz traspasa la llovizn
sorbos de luz (del 1 al 15)
1 / Entre nuestras ciudades / transita día y noche / la caravana de la estrella. / 2 / Al ver de nuevo el sol / hoy quise saludarlo, / pero mi voz se había hecho añicos. / 3 / Ciertos bosques del Norte / se han vuelt
textraño
Ahora como entonces / todo es cercano cuando estamos juntos: / besables las magnolias y los mármoles, / propicia confidencias / el agua, y la Puerta del Cielo / mester de acceso a Dios, no monumento. / Qué ot
viajes de penélope (1, 4, 5)
1 / Me ha dado por creerme Penélope / hermosa y bienamada: / tejedora sí soy para que alienten / los que habrán de morir / y es la mía la almohada / más llorada del siglo / Si yo fuera Penélope / suelo que yo pis
viajes de penélope (25)
Y tómate tu tiempo por las islas / Ulises que te mides con las olas: / haz escalas imponderables / alquílate a las albas mercenarias / bebe filtros de olvido / Ítaca por fin no tiene alas / nuestro lecho resu
viajes de penélope (27)
Te has dado a la pasión de los espejos / quijote de los mares: / echas tu vida a pique por la fama / te das brillo en los hombros / y crees que los gigantes se convierten / en rústicos delfines / Se te detien
viajes de penélope (39)
No basta con tejer para la espera / es preciso viajar: volar la pluma / por la ternura encuadernada en sueños: / chalupa más sutil / cóncava y ágil / que las viriles naves de Ulises / intermitentemente prisio
viajes de penélope (50)
Año tras año / diste muerte a los tercos pretendientes / que orillaban mi patio: / desde fuera del tiempo / los vencías / antes aun de divisar la playa / en que nos damos cita / Y yo que los quería ya de tanto /
viajes de penélope (55)
¿Quién canta y con qué voz / me sueña aquel color en la mirada? / Tejiendo la marea entre las islas / ¿qué voces silenció el fragor del tiempo? / Salvo la soledad que vuela dentro / tal parece que nadie viv
viajes de penélope (8)
No crean que te espero / porque sé que vendrás a alzar tu casa / de las aguas hambrientas / o de los pretendientes / Te espero porque estás: / nunca te has ido a los asuntos vanos / (las paredes te conocen la