PAIS POEMA

Libros de juana bignozzi

Autores

juana bignozzi

ce triste exil, ce fier exil
En las noches felices con la gente que amo / él hace sentir su ausencia, / se instala en el amor que me dan, / en el amor que doy, / en el otoño, sí, ya sé, las hojas; / dos amigas caminan por calles entrañ
domingo a la tarde
Cuando se sientan frente a frente / amores imposibles, quincallería amistosa, / tipos que se atrevieron y esa mujer intensa / que lleva augurios a felicidades que nunca entenderá, / la buena gente desecha
dulce post art nouveau
Desde este balcón miro llover sobre el mar / -Europa provee las imágenes de afiche I , / cumple los sueños de barrio / su realidad aumenta la cursilería y la verdad- / yo hago una lista donde objetos amad
educada en el vicio de los hombres
voy a la cocina y me siguen / voy al baño y golpean la puerta / me despiertan en la noche para preguntarme si duermo / llaman por teléfono en todas mis ciudades / para avisarme cuidado con el vino y la vi
el hombre que me compra flores
el hombre que me compra flores / se las guarda en el bolsillo después de dedicármelas / recomienda serenidad ante mis síntomas y mis pérdidas, / cuando se ha asegurado de que recuerdo la hora del regres
el sujeto de la izquierda
educada para ser / la magnífica militante de base de un partido / que por no leer la historia de mi país / se ha convertido en polvo no enamorado sino muerto / preparada para una eterna carrera de fondo / t
en otra vida yo miraba desde la ventana de un bar
en otra vida yo miraba desde la ventana de un bar / cómo la tormenta aplastaba las flores azules contra los cordones / contra las paredes / y por ese momento único de la juventud que dura muy poco / supe
esperé ser la anfitriona elemental
Esperé ser la anfitriona elemental / de una estructura no corrompida / ofrecer entregas y apuestas / abandonar mi ciudad sin la sombra de la sal / ni de su adiós y memoria viva / ahora soy dueña de un siste
extrañas parejas
siempre volví en olor de bienvenida / flores animalitos de mis colores / corazones de papel que son los que me importan / y ahora entro en una casa donde / hay que dar la luz y el agua / y no buscar bebida
h. m.
Que haría yo sin tus flores / que haría yo sin esta permanencia / de tu gesto y tu lugar / Que haría yo si debiera pensar / en pérdida olvido y sobre todo final / Que haría yo si no tuviera / la certidumbre d
interior con poeta iii
Desde mi ventana / silencio de verano silencio de invierno / veo servir la comida / encenderse las luces / lámparas del atardecer mesas del mediodía / ¿acogerían ellos a una sin patria? / ¿no estaría mi coraz
la vida plena
A algunos les han quitado las ganas de hablar, / pasan mudos por el amor, aman perros vagabundos / y tienen una piel tan sensible / que nuestros pequeños saludos cotidianos / pueden producirles heridas ca
le entrego mi nombre a la vida que sube
Detrás de estos juegos de inteligencia / detrás de nosotros, que estamos en lo que podemos, / que sólo manejamos vasos al borde de la lluvia / vinos amicales, / fosforescencias del mar tienen su nombre, / q
luz de gas
Todos pudimos apagar y encender las hogueras / digamos, las luces / los más inconscientes lo hicimos / pero yo pregunto / quién tuvo la valentía de verlas agonizar / y siguió hablando moviéndose / pensando en
nocturno
la luz de mis amigos en las cenas en mi ciudad / el perro de Anouilh que siempre aúlla para mí / casas de barrio a oscuras cazadores de lavabos de estación / mi amiga comprándome vino en el kiosco / un av
que necia salir por esa ciudad
Que necia salir por esa ciudad / a recoger mis confidencias entre adúlteras / poetas de diarios pueblerinos / burguesías napoleónicas y analizadas / solitarios a los que no recuerdo en sus actuales escena
s. b. mi corazón joven
marco un número a ciegas / creyendo saber a quién llamo / en realidad cubro el hueco de los llamados suspendidos / todo es verdad / la necrológica la fecha / la amiga avisándolo / pero esta noche tu voz / proli
soy una mujer sin problemas
Todos lo saben / y entonces buscan mi compañía para charlar por las noches. / Sin embargo yo conozco a alguien que quiere morir en paz consigo mismo / y me produce estremecimientos, insomnio, soledad, / p
supiste quién era
Supiste quién era / antes de que yo empezara a sospecharlo / ahora caminando por lejanas y míticas ciudades / soy tu triunfo / vos hiciste esa figura que recorre lugares que nunca conocerás / pero son sólo
tantas flores a la madrugada tanto vino blanco con los amigos
Tantas flores a la madrugada tanto vino blanco con los amigos / íntima perdida última / tanta vida para la literatura / tanta hermosa fantasía desplegada / corazoncitos en los vidrios empañados en vez de
yo que moriré vendiendo las joyas
Yo que moriré vendiendo las joyas / que nunca tuve / extiendo esta mano como si blandiera guante de encaje / que no conoció / porque hizo domésticas tareas / con sentido histórico hartazgo y cierta dignidad