País Poema - Autores

juan ramón molina

a los poetas brasileros
Con una gran fanfarria de roncos olifantes, / con versos que imitasen un trote de elefantes / en una vasta selva de la India ecuatorial, / quisiera saludaros -her
a rubén darío
I / Amo tu clara gloria como si fuera mía, / de Anadiomena engendro y Apolo Musageta, / nacido en una Lesbos de luz y poesía / donde las nueve musas ungiéronte poet
a tus exangües pechos, madre melancolía…
A tus exangües pechos, Madre Melancolía, / he de vivir pegado, con secreta amargura, / porque absorbí los éteres de la filosofía / y todos los venenos de la
anhelo
¡Viviese yo en los tiempos esforzados / de amores, de conquistas y de guerras, / en que frailes, bandidos y soldados / a través de los mares irritados / iban en bus
anhelo nocturno
La lluvia su monótona charla dice afuera. / La puerta de mi cuarto por fin está cerrada. / Quizás en esta noche no grite mi quimera / y goce del olvido profundo d
del ancho mar sonoro fui pez en los cristales…
Del ancho mar sonoro fui pez en los cristales, / que tuve los reflejos de gemas y metales. / Por eso amo la espuma, los agrios peñascales, / las brisas salitrosas
después que muera
Tal vez moriré joven… Los amigos / me vestirán de negro, / y entre dolientes y llorosos cirios / de pálidos reflejos, / colocarán con cuidadosas manos / mi ya rígido
el jardín
Cuelgan racimos de odorables pomas, / negras uvas en gajos tentadores, / fingiendo los alegres surtidores / un murmullo de besos y de bromas. / Dormitan en las rama
esquivando miradas indiscretas…
Esquivando miradas indiscretas, / por oscuros y negros callejones, / al fin logré llegar a tus balcones / cargados de oloríferas macetas. / ¡Cuántas pláticas dulces
fue mi niñez como un jardín risueño…
Fue mi niñez como un jardín risueño, / donde a los goces de mi edad esquivo, / presa ya de la fiebre del ensueño / vague dolientemente pensativo. / Sentí en el alma
madre melancolía
A tus exangües pechos, Madre Melancolía, / he de vivir pegado, con secreta amargura, / porque absorbí los éteres de la filosofía / y todos los venenos de la
nada es todo
Hermano mío en el arte y en la lira sagrada / Que de la vieja estigia sentado en un recodo / Me dices que las cosas de este mundo son nada / Pero que las del otro
ojos negros
Ojos terribles y puros / que me lanzáis el reproche, / ojos que sois cual la noche, / que sois cual la noche obscuros, / ojos que miráis seguros / luz derramando en d
péscame una sirena, pescador sin fortuna…
Péscame una sirena, pescador sin fortuna / Que yaces pensativo del mar junto a la orilla / Propicio es el momento porque la vieja luna / Como un mágico espejo ent
que una tizona en tus valientes manos…
Que una tizona en tus valientes manos, / la noble pluma con que escribes sea, / para entrar indignado a la pelea, / a herir traidores y a matar tiranos. / Haz que m
si muero joven; si el dolor me mata…
Si muero joven; si el dolor me mata / y en la terrible fosa me derrumba, / te ruego que no vayas, dulce ingrata, / con otro amante a visitar mi tumba; / porque al s
súrsum
Ya no nos separemos ni un momento, / porque –cuando se extingan nuestras vidas– / nuestras dos almas cruzarán unidas / el éter, en continuo ascendimiento. / Ajenas
ved con qué natural sabiduría…
Ved con qué natural sabiduría / las finas hebras a las hojas ata, / y una red teje de fulgor de plata / que la infeliz Aracne envidiaría. / Mas si el viento soplant