País Poema - Autores

juan luis panero

a la mañana siguiente
Éste es el corrido del caballo blanco / que en un día domingo feliz arrancara. / José Alfredo Jiménez / Sólo bajó del tren, / atravesó solo la ciudad desierta, / solo
acerca del incesto
Buscó los labios de su hermana, / sus dientes, con irritante terquedad, / un ligero temblor, un breve escalofrío, / entrechocaban -quizá fuera la droga- / y su figu
alberto giacometti
Avanzan solos gris andrajo de nubes / gris pesadilla bronce herido llamaradas grises / terco pedernal de fantasmas / tierra terracota mineral / insomnes avanzan fur
autobiografía
Una casa vacía, otra derrumbada, / un niño muerto al que le cuentan cuentos, / despedidos fantasmas que se desvanecen, / ceniza y hueso, piedras derrotadas. / Cuart
conjuros para la noche de una virgen
Ah, ese látigo, ese látigo que gime entre los muslos, / que despliega en la sombra su tenaz poderío, / ese látigo que viene de la muerte hacia la muerte, / aventa
constantinopla
Olor acre de axilas depiladas, de pefume pasado de rosas, de estiércol pisoteado de caballos. / Sé, me lo han contado, que las murallas de la ciudad ya no pue
el hombre invisible
Se mira en el espejo que ya no le refleja, / todo, menos él, aparece en la fría superficie, / la habitación, muebles y cuadros, la variable luz del día. / Así apr
el poeta y la muerte
Y aunque la vida murió, / nos dejó harto consuelo / su memoria. / Jorge Manrique / Si como afirma Borges todos los hombres / son el mismo hombre, aurora y agonía, / y p
el último baile
No, no son llamas en el cristal, qué absurdo, / ni humo lo que entra por las rendijas de la puerta, / no, son las luces, las luces de las barcas y del puerto, / e
epitafio frente a un espejo
Dura ha de ser la vida para ti, / que a una extraña honradez sacrificaste tus creencias, / para ti, cuya única certidumbre es tu recuerdo / y por ello, tu más aci
espejo negro
Dos cuerpos que se acercan y crecen / y penetran en la noche de su piel y su sexo, / dos oscuridades enlazadas / que inventan en la sombra su origen y sus dioses,
la memoria y la piedra
La luz del sol sobre los muros, / la resaca, las voces que te cercan, / los árboles que al fondo se dibujan, / los recuerdos que secan más tu boca, / el implacable
lo que queda después de los violines
Cuando te olvides de mi nombre, / cuando mi cuerpo sea sólo una sombra / borrándose entre las húmedas paredes de aquel cuarto. / Cuando ya no te llegue el eco de
lucrecia panero recuerda su juventud
Tía abuela, cuyo nombre familiar y extraño ha sido / desde la infancia que aún toco / hasta los pesados años que repites. / Desdorado estuco y mugre de cortinas, /
memoria de la carne
Por la noche, con la luz apagada, / miraba a través de los cristales, / entre los conocidos huecos de la persiana. / Como un rito o una extraña costumbre / la escen
mis dulces animales
¿Qué puedo hacer? Si en esta hora / más triste de la tarde llegan y todas reunidas / corren y saltan a mi alrededor / y sus torpes hocicos restregándome / aturden m
no hay palabras
Tocas un cuerpo, sientes su repetido temblor / bajo tus dedos, el cálido transcurrir de la sangre. / Recorres la estremecida tibieza, / sus corporales sombras, su
noche de san juan
Anticuado, interrogo las estrellas, / su desnudo, inapelable misterio, / mientras miro las llamas en la playa, / en esta noche cuando empieza el verano. / Lector de
ocurre a veces, en las calladas horas de la noche
Ocurre a veces, en las calladas horas de la noche, / al filo mismo de la madrugada, / tras el telón caído de la euforia y del vino. / Unos ojos parpadean, se abre
pierre drieu la rochelle divaga
Al final pienso que tenía razón / ?todo el absurdo tinglado del poder, / el cuchillo implacable de la inteligencia, / las sórdidas, políticas palabras, / los arañad
poemas de 1966
Frágiles, persistentes, tercas, permanecen las palabras escritas, / quién lo hubiera pensado, con su apariencia momentánea y mínima, / su caprichoso existir tan
qué bien lo hemos pasado
Terribles son las palabras de los amantes, / aunque estén bañadas de falsa alegría, / cuando llega la desolada hora de la separación. / Fuera la lluvia galopa ter
recuerdo en fin de año
Querido Vinyoli, en esta tarde / de violenta tramontana, oscuro azul de mar, / miro las Islas Medas, remolinos de gaviotas, / alada espuma sobre la espuma blanca,
sólo son tuyas -de verdad- la memoria y la muerte
Sólo son tuyas -de verdad- la memoria y la muerte, / la memoria que borra y desfigura / y la sombra de la muerte que aguarda. / Sólo fantasmales recuerdos y la na
un año después de ya no verte
Éste es el corrido del caballo blanco / que en un día domingo feliz arrancara. / José Alfredo Jiménez / Olor de solitario y soledad, cama deshecha, / cegados cenice
un étranger
Produce cierta melancolía, / una tristeza decadente -literaria sin duda- / como algunas canciones de entreguerras / o páginas perdidas de Drieu La Rochelle, / ver a
un viejo en venecia
En Venecia, viejo y envejecido, casi mudo, / rodeado de libros, de soledad, de gatos, / el poeta Ezra Pound, / habló, en un breve, muy breve encuentro con Grazia
used words
Con palabras usadas, / gastadas por el tiempo y la costumbre, / cuyo último temblor ya no se siente. / Con palabras, como sueños, quemadas por la vida, / esta noche
vals en solitario
Extraño ser y extraño amor, tuyo y mío, / absurda historia, delirantes imágenes, / remotos pasajeros en un tren sin destino, / compañeros entonces, unidos y tan l
y de pronto anochece
Vivir es ver morir, envejecer es eso, / empalagoso, terco olor de muerte, / mientras repites, inútilmente, unas palabras, / cáscaras secas, cristal quebrado. / Ver