juan larrea
alba de no entender nadaEl horizonte salta a los ojos de su amor / arrastrando consigo la esperanza de sobrevivirse / en este olvido sonrosado de carne y de sí mismo / se está lejos de ser puro / en mi vida te veo / desleída inasi
aunque bajo el temorEn el fondo estas mujeres necesarias del frío / estas mujeres sin recuerdos más allá de los abedules / palidecen sin saber por qué / El cielo en cambio está enfermo de pizarras / y sus cabellos caen como
brisa locaUn esplendor sin velos en el museo del aire / a quién no ama a las gaviotas que desprenden tus / buenos modales / quemando impaciencias en el corazón del mar / deja ondear el ritmo de una veleta altanera /
carne de mi carneEntre lirios de falsa alarma / la insistencia de una avispa deja adivinar tu cuerpo / el ardor ahoga una presa demasiado mía para ser fingida / nodriza de dos filos sobre su lecho de convidado / el ardor
el corazón viene a encallarse en su forma habitualLa transparencia viaja a lo largo de sus brazos / la transparencia prolonga una vida sin amargura / es en el lecho de su lago / un pedazo de ella misma de ella misma rodeada / centellear de las sombras al
el mar en personaHe aquí el mar alzado en un abrir y cerrar de ojos de pastor / He aquí el mar sin sueño como un gran miedo de tréboles en flor / y en postura de tierra sumisa al parecer / Ya se van con sus lanas de evi
el niño ofrece sus ojos a los tallos del vientoDeshechos como lechos profundos de gestos pero descarnados / dejando caer nuestras paredes a lo largo de nuestro Mcuerpo / en este otoño que no osa llenar la distancia entre tus manos / en este otoño de
el umbral de las calumniasEl surtidor de alma donde tu esperanza se abate es sólo una hipótesis falsa aunque bonita / Todos los jardines empiezan por sanarte / Te mueves / y la luz se enturbia / crees que evitas las zarzas y enton
espinas cuando nievaSuéñame suéñame aprisa estrella de tierra / cultivada por mis párpados cógeme por mis asas de sombra / alócame de alas de mármol ardiendo estrella estrella entre mis cenizas / Poder poder al fin hallar
interiorTus cabellos están fuera de ti misma sufriendo pero perdonando / gracias al lago que se deshace en círculos / alrededor de los ahogados cuya gotera de pasos muertos / ahonda en tu corazón el vacío que n
locura de la danzaSu olor se alía a la obediencia de mi memoria / si en el mundo existen hojas ella no tiene la culpa / En los muros de alas sus olvidos vienen a ser muebles de época / su voz agrupa en la sombra las ráfa
montoncitos de desnudezIslotes de soledad puños de paraíso cerrado / el azul del cielo alumbra mejor que ningún otro síntoma / las relaciones que existen entre mis ojos y los brotes de mujer / cuando la sombra desella el ave
nadie desciende de una lámparaNo mientas más enfermedad / sólo ha quedado un olvido / llévatelo lejos de aquí / las acuarelas de la sangre tamborilean / la tarde de sus brazos la he tomado / llévate todo / sostenida por sus dos tinieblas /
naturaleza muertaEl precio de tu silencio / y la aureola de las losas / el día reducido a tu mano / la mano reducida a su invierno apremiante / la salida deja que mueran sus mirlos / soltando una carne azulada / como los ojos
no todo estaba dichoEntre tú y yo el cielo ahogaba a su presa / entre el orden y tú la fuga encamaba a sus peldaños / entre el ala y yo el alba amaba su sangre fría / Entre tú y yo los verdores innatos soltaron / el pecho de
primavera provisionalDeja fluir mis huesos entre las hojas / entre las hojas nacidas de haberte conocido / un día de lluvia / cuando los barquichuelos de tus orejas / cortaban las flores ocultas bajo los nombres de mis calles
punto de referenciaNo a la arena ya su soltura / no a los pies dispuestos a la persecución / no a un techo más cálido que otro / no a la noche perforada detrás de la oreja / no a los guijarros heroicos a las capas de polvo /
razónSucesión de sonidos elocuentes movidos a resplandor, poema / es esto / y esto / y esto / Y esto que llega a mí en calidad de inocencia hoy, / que existe / porque existo / y porque el mundo existe / y porque los t
silla felicidadLa caída de vuestros cabellos es el ángel que me eterniza señora / pero cada día nos sirve un ala de horizonte posible / en la vajilla que rompe vuestra risa / sobre el fondo incansable de vuestro carác
vendimiaUn gran viento se ha levantado entre tu espalda y tú / un gran viento armonioso de sorpresas y pámpanos / en el que voy raptado por un celo sin máscara / hacia ese último extravío que un racimo de olvid
verdad capitalComo ala una concesión a la sombra / un gusto definido por los peligros al sol / una vida corta / una reserva prudente / En la escuela de los vencidos el hollín empavesa sus ventanas / el rosal que te ignor
verdores innatosAmiga mía eres tierna hasta el delirio / aquí está la hierba que sube por tus piernas / qué llama ligera / puesto que en cada oreja una anémona / la tierra jamás escucha las palabras que uno quisiera / haga