PAIS POEMA

Libros de juan de tassis y peralta

Autores

juan de tassis y peralta

a los presagios del día del juicio
Cenizas que aguardáis aquella trompa / para unir las especies desatadas / con que al Juicio Final serán llevadas / las almas puras con gloriosa pompa, / cuando la voz de Dios, abriendo, rompa / los mármoles
a una dama que se quería casar con don fulano de castro, impotente
Señora, no me fastidia, / Envidia / ni mueven mi palma y labios / Agravios, / ni causan en mí desvelos / Celos; / antes alabo a los cielos / de que os sirva un impotente, / pues así el alma no siente / Envidia, Agr
cuando me trato más, menos me entiendo
Cuando me trato más, menos me entiendo, / hallo razones que perder conmigo, / lo que procuro más, más contradigo / con porfiar y no ofender sirviendo. / La fe jamás con la esperanza ofendo; / desconfiando m
determinarse y luego arrepentirse
Determinarse y luego arrepentirse, / empezarse a atrever y acobardarse, / arder el pecho y la palabra helarse, / desengañarse y luego persuadirse; / comenzar una cosa y advertirse, / querer decir su pena y
el que fuere dichoso será amado
El que fuere dichoso será amado / y yo en amor no quiero ser dichoso, / teniendo mi desvelo generoso / a dicha ser por vos tan desdichado. / Sólo es servir, servir sin ser premiado; / cerca está de grosero
nadie escuche mi voz y triste acento
Nadie escuche mi voz y triste acento, / de suspiros y lágrimas mezclado, / si no es que tenga el pecho lastimado / de dolor semejante al que yo siento. / Que no pretendo ejemplo ni escarmiento / que rescate
pasé los golfos de un sufrir perdido
Pasé los golfos de un sufrir perdido, / y piélagos de ofensas he surcado, / de enemigos impulsos agitado, / de poderosas olas impedido. / Hoy, pues, menos quejoso que advertido, / de esperanza las velas he
silencio, en tu sepulcro deposito
Silencio, en tu sepulcro deposito / ronca voz, pluma ciega y triste mano, / para que mi dolor no cante en vano / al viento dado ya, en la arena escrito. / Tumba y muerte de olvido solicito, / aunque de avis
¡oh cuánto dice en su favor quien calla!
¡Oh cuánto dice en su favor quien calla! / porque de amar, sufrir es cierto indicio, / y el silencio el más puro sacrificio / y adonde siempre amor mérito halla. / Morir en su pasión sin declaralla / es de