juan de mena
argumenta contra la fortunaII / tus casos falaçes, Fortuna, cantamos, / estados de gentes que giras e trocas; / tus grandes discordias, tus firmezas pocas, / y los qu’en tu rueda quexosos fallamos. / Fasta que al tempo de agor
cantar de macíasCVI / «Amores me dieron corona de amores / por que mi nombre por más bocas ande. / Entonces non era mi mal menos grande / quando me davan plazer sus dolores. / Vencen el seso los dulces errores, / mas no dura
cómo falló macíasCV / Tanto anduvimos el cerco mirando, / que nos fallamos con nuestro Macías, / e vimos que estava llorando los días / con que su vida tomó fin amando. / Lleguéme más çerca, turbado ya quando / vi ser
comparaciónCVIII / »E bien como quando algund malfechor, / al tempo que fazen de otro justicia, / temor de la pena le pone cobdicia / de allí adelante bivir ya mejor, / mas desque passado por él el temor, / vuelve a sus
concluye contra la fortunaIX / ¿Pues, cómo, Fortuna, regir todas cosas / con ley absoluta sin orden te plaze? / ¡Tú non farías lo qu’el cielo faze, / e fazen los tiempos, las plantas e rosas? / O muestra tus hobras ser siempre daños
disputa con la fortunaVII / Pues dame liçençia, mudable Fortuna, / por tal que blasme de ti como devo. / Lo que a los sabios non deve ser nuevo / inoto a persona podrá ser alguna; / e pues que tu fecho así contrapu
ennarraIV / Como no creo que fuessen menores / que los d’Afrricano los fechos del Çid, / nin que feroçes menos en la lid / entrasen los nuestros que los agenores, / las grandes façañas de nues
exemplificaVIII / La orden del cielo exemplo te sea: / guarda la mucha costancia del Norte; / mira el Trión, que ha por deporte / ser inconstante, que siempre rodea; / e las siete Pleyas que Atlas otea, / que juntas par
invocaciónIII / Tú, Calïope, me sey favorable, / dándome alas de don virtuoso, / y por que discurra por donde non oso, / conbida mi lengua con algo que fable. / Levante la Fama su boz inefable, / por que los fecho
otra vez invocaVI / E ya, pues, desrama de tus nuevas fuentes / en mí tu subçidio, inmortal Apolo; / aspira en mi boca por que pueda sólo / virtudes e viçios narrar de potentes. / A estos mis dichos mostradv
pone en exemploV / La gran Babilonia, que uvo cercado / la madre de Nino de tierra cozida, / si ya por el suelo nos es destruida, / ¡Quánto más presto lo mal fabricado! / E si los muros que Febo a travado / argólica fuer&cc
propiedades de la fortunaX / Mas bien acatada tu varia mudança, / por ley te goviernas, maguer discrepante, / ca tu firmeza es non ser constante, / tu temperamento es distemperança, / tu más cierta orden es desordenan