joseph brodsky
a eugenioYo estuve en México, escalé las pirámides / impecables moles geométricas / desparramadas por el istmo de Tehuantepec. / Quiero creer que las hicieron visitantes d
canción de amorSi te estuvieras ahogando, acudiría a salvarte, / a taparte con mi manta y a ofrecerte té caliente. / Si yo fuera comisario, te arrestaría y te / encerraría en un
carta a un amigo romano(De Marcial) / Sopla el viento hoy, las olas se encaraman. / Se acerca el otoño y trocará toda la vista. / Y, Póstumo, este mudar de tonos te llega más al alma / qu
divertimento mexicanoA Octavio Paz / Cuernavaca / En el jardín donde M., un protegé francés / mantuvo a una beldad de espesa sangre indígena / hoy canta un hombre venido de muy lejos. / E
el busto de tiberioYo te saludo, pasados dos mil años. / También tú fuiste marido de una puta. / Es algo que tenemos en común. Por lo demás, / en torno a ti está tu urbe. Estruendo,
el explorador polarTodos los perros devorados. En el diario / no queda una hoja en blanco. La foto de la esposa / se cubre de palabras a modo de rosario, / clavado en su mejilla el
el fuego, oyes, se empieza a apagarEl fuego, oyes, se empieza a apagar. / En los ángulos las sombras se agitan. / Y ya no hay modo de poderlas señalar, / gritarles que se queden quietas. / Cerrando f
el nuevo jules verne3. Conversación en el salón de pasajeros / «¿El archiduque? ¡Un monstruo, sin duda! Aunque, si bien lo / miras, / es imposible negarle al hombre cierta virtud…» / «
en la región de los lagosEn aquel tiempo, en el país de los dentistas, / -sus hijas mandaban a Londres los pedidos, / sus tenazas izaban bien sujeta en bandera / una muela del juicio que
me han culpado de todo, salvo del tiempoMe han culpado de todo, salvo del tiempo, / yo mismo me he solido amenazar con un duro rescate. / Mas pronto me arrancaré, como se dice, los galones, / y me conve
mi verso mudo, mi callado versoMi verso mudo, mi callado verso / pero aciago -mal le pesen las riendas-, / ¿a dónde de este yugo iremos a quejamos / y a quién decir la vida que llevamos? / Por mu
música suecaK.J. / Cuando la nieve cubre el mar y el crujir del pino / deja en el aire más honda huella que el trineo, / ¿a qué azul pueden llegar los ojos?, ¿a qué silencio /
parte de la oraciónDesde ningún lugar, con amor, tal día de martubre, / querido, muy señor, cariño -quién seas / tanto da, si no es posible ya / recordar los rasgos-; la verdad / este
post aetatem nostramA A. Ya. Serguéyev / I. «Imperio -país para idiotas.» / Llega el Emperador y el tráfico está cortado. / Se apretuja el gentío / contra los legionarios: canciones y
ulises a telémacoQuerido Telémaco, / la Guerra de Troya / ha terminado. No recuerdo quién venció. / Los griegos, debe ser: los griegos, quién si no, / puede dejar en tierra extraña
yo no era más que aquello que túA.M.B. / Yo no era más que aquello que tú / con la mano acariciabas, / allí donde en noche de pavor, / cerrada, la frente reclinabas. / Yo no era más que aquello que